miércoles, 11 de abril de 2007

Camino del Cid

Del 4 al 8 de abril de 2007.
Participantes: Juan Carlos Tomas y Ángel Sánchez.
Camino del Cid en bici, de Burgos a Guadalajara (370 Km.).
Durante la Semana Santa, mientras gran parte del Club estaba de simas por el sur, nosotros no dedicábamos a vagabundear por la meseta castellana. Subimos en tren a Burgos desde donde salimos en bici el miércoles por la tarde para llegar a Covarrubias después de haber pasado por unos cuantos pueblos, iglesias, castillos, monasterios, paisajes y ayudados en gran parte del trayecto por el viento. Mientras cenábamos cayo una pequeña nevada que se helo en la tienda, pero a pesar de esto dormimos perfectamente. A la mañana siguiente, nueva etapa disfrutando como la anterior y con las piernas un poco más acostumbradas al pedaleo pero no lo suficiente como para no sufrir con el viento que nos dio de cara todo el día, en este caso hasta Alcubillas de Avellaneda, el primer pueblo de la provincia de Soria, al que llegamos exhaustos y muertos de hambre, menos mal que encontramos gente maravillosa y tuvimos local con estufa para dormir, bocadillo de jamón, botella de vino de la casa y unos cuantos orujos (estas son algunas de las cosas que hacen de estos viajes algo especial) por la mañana, después de una larga charla con los amigos de este pueblo, de nuevo en ruta: San Esteban de Gormáz, El Burgo de Osma, Gormáz y Berlanga de Duero, otra vez con el viento en contra, pero gozando de parajes con tanta historia. En Berlanga caímos esta tercera noche ya muy cerca de Guadalajara, a la que llegamos al día siguiente entrando por Bochones (al norte de Atienza) y Bañuelos donde el amigo José y su familia nos invito a comer, por la tarde del tirón hasta Cogolludo por al carretera que todos conocéis y al día siguiente en casita.
Un viaje que, a pesar del fuerte viento, la lluvia y la nieve hemos disfrutado, no solo por el paisaje y la historia de los parajes por los que hemos pasado, también por la amistad compartida (sin mariconadas) y por la gente encontrada en el camino: Fermín, Tomás, los de Alicante, José, etc. etc.

Ángel Sánchez

Ascensión al Moncayo

24 y 25 de marzo de 2007.
Participantes: Diana, Miguel Sanz y Ángel Sánchez.
Ascensión al Moncayo (Zaragoza).
No todo iba a ser espeleo, muchos somos en el club los que además hacemos otras actividades y aquí va esta breve reseña de las actividades desarrolladas ese fin de semana en el Moncayo.
Llegamos el sábado al punto de inicio de la ascensión, junto a una especie de refugio y a pesar de la mala pinta que tenía el cielo, niebla, nieve, etc., decidimos tirar para arriba. Los primeros centenares de metros trascurren por un bosque de abetos que con la nieve estaba precioso, tras unos 3/4 de hora el bosque se acaba y llegamos a la base de un circo que no pudimos ver porque estaba cubierto de niebla, allí el sendero parte a la izquierda, esta más o menos balizado y es bastante lógico discurriendo por la ladera pelada de este circo. Conforme íbamos ascendiendo las condiciones iban empeorando: ventisca, frío (-3º), etc. pero como el camino era evidente decidimos continuar recogiendo a gente que no lo veía claro y se unía y otros que alcanzamos hasta que se completó una fila de unas 8 personas. La ascensión hasta aquí es fácil, no hubo que utilizar piolet ni crampones, pero con mas nieve y hielo creo que serán necesarios. Tras más de una hora y media de subida llegamos a un collado en el que el viento era inclemente y soplaba salvaje levantando una ventisca que impedía ver, por lo que desistimos de llegar a la cumbre, que además se sitúa en una zona más o menos llana en la que supusimos podíamos perdernos, así que para abajo con la ventisca dándonos en la cara y sin apenas ver, suerte que Miguel llevaba unas gafas de ventisca y pudo guiarnos hasta que las condiciones mejoraron. Continuamos el descenso disfrutando del bosque nevado sin más novedad, Por la tarde, nos acercamos al Monasterio de Veruela, un sitio espectacular que merece la pena conocer. El domingo subimos otro pico de la zona este más bajo, en el que pudimos disfrutar de una ascensión por un bosque impresionante.
Como veis se trata de una zona de alta montaña a poco más de dos horas y media de Guada con un monton de posibilidades, porque además de las ascensiones hay multitud de caminos, ideales para las bicis en verano y para el esqui de fondo en invierno, así que ánimo, hay que volver al Moncayo.

Ángel Sánchez