jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO ESPELEOLÓGICO 2010



La espeleología es la gran desconocida, incluso para los más aventureros.
En algunas cuevas podrás disfrutar de paisajes impensables. Se abrirán ante tus ojos, escenarios que casi no se han visto alterados en el transcurso de los siglos y podrás ver la tierra como fue hace miles de años.
La sala más grande dentro de una cueva está en Malasia, es la sala de Sarawak con 162.700 m2, le sigue la sala de Miaos en el Sistema de Gebihe en China, con unos 120.000 m2. La más grande en Europa es la Salle de la Verna, en Francia, con 51.000 m2.
La sima más profunda de la tierra es Kúbrera- Voronya en Abjasia (Georgia), al oeste del Cáucaso, hasta ahora record mundial de profundidad -2.191 metros. Mucho más cerca encontramos El Sistema del Mortillano en Cantabria, alcanza los 114 kilómetros después de que un grupo de espeleólogos de Ramales lograsen unirlo a la Sima del Acebo.

UN RECORRIDO POR LAS ACTIVIDADES DE 2009 PUBLICADAS EN EL BLOG

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Travesía Vallina - Nospotentra

7 de diciembre de 2009
Participantes Miguel Sanz, Alicia Gutiérrez, Santos Frieros, Carlos Heras, Belén, Carlos Aranda, Julio García y Paco Cuesta.
Fue un día un poco desapacible, llovía cuando nos estábamos cambiando de ropa y nos costó un buen rato encontrar la Cueva Vallina. Sobre las once y media estábamos posando para la foto de rigor en la boca de entrada.

Nuestro guía, Miguel, había estado con Jesús Foguer hacia un año y medio por la entrada de Nospotentra y habían llegado hasta la base de los pozos que comunican con Vallina. Confiábamos en la topografía que llevábamos para hacer el resto del recorrido. Jesús y Pintor que hicieron la travesía hace dos meses nos comentaron que no había ningún tipo de dificultad en encontrar el camino. Ver artículo Cueva Vallina de Jesús.

Enseguida llegamos a la gatera sifonada que hay que vaciar con unos botes de plástico que están atados a un cordino de unos 8 metros. Sacamos unos 30 bidones de agua tirando del cordino y haciendo una cadena para vaciarlos en un lugar apartado. Al final pasamos una gigantesca esponja para secar del todo la gatera.

Aquí, Miguel decidió no pasar esta estrecha pero corta gatera y junto a Alicia decidieron ir a nuestro encuentro por la boca de Nospotentra y llegar a la base de los pozos. La topo que llevaron fue un esquema con poca información, pero Miguel ya había realizado este recorrido. La topo buena nos la quedamos nosotros y tardamos un buen rato en decidirnos si ir dejando las instalaciones de los pozos y una vez completada la travesía, volver a recoger las cuerdas, como ya hicieron Jesús y Pintor; o arriesgarnos a instalar en doble e ir al encuentro del otro grupo. Esta última fue nuestra opción y fue acertada, pues no tuvimos más que un pequeño despiste para encontrar el primer pozo. El resto de la travesía la hicimos sin más contratiempos.

Para cuando llegamos al último pozo, allí estaban Alicia y Miguel que prácticamente acababan de llegar. Les había costado un par de pérdidas de esas que cuando te quieres dar cuenta estas pasando dos veces por el mismo lugar.

A las cuatro y media estábamos haciéndoos la foto de grupo de rigor en la boca de Nospotentra. Tardamos en realizar esta corta travesía cinco horas.




Paco Cuesta

martes, 22 de diciembre de 2009

Solviejo - Rayo de Sol

Gracias a la búsqueda de documentación, localización de los accesos a las bocas, previo recorrido de de las zonas laberínticas y realización de las travesías, que suele hacer Jesús Foguer varias veces al año, nos abre el camino para que poco a poco vayamos siguiendo sus pasos en estas cortas travesías pero de una belleza extraordinaria.
Es el caso de esta travesía, que además de divertida en el aspecto puramente deportivo, cuenta con un recorrido digno de visitar: La Sala de la Neurona con su diversidad y estado de conservación de las formaciones. Ver artículo: Solviejo de Jesús Foguer del 29 de octubre de 2005.

El 6 de diciembre de 2009 realizamos esta travesía y los participantes fuimos Julio García, Miguel Sanz, Rebeca Martín y Paco Cuesta.
El día comenzó muy tranquilo, esperamos pacientemente a que Julio se levantara. Después de los desayunos y siguiendo con la misma tranquilidad nos dirigimos en los vehículos a las cercanías del sistema y a las 11:30 comenzábamos a ponernos los trajes de faena. Nos acompaño hasta aquí, Ana, la colega de Miguel.
A las 12 del medio día, mientras Miguel y Rebeca instalaban la cabecera del primer resalte de Solviejo, Julio y yo nos dirigimos a comprobar el estado de las cuerdas de Rayo de Sol. En la última salida que realizó el grupo Abismo, a Carlos Heras le tocó subir por el último pozo por una cuerda con una flor en la que solo quedaba la mitad del alma.

Durante dos horas largas, visitamos las galerías de la zona de la Sala de la Neurona donde hay que destacar una formación en forma de bandera de un tamaño considerable y en un estado de conservación bastante bueno. Todas estas galerías y salas (fuera del recorrido de la travesía) están repletas de diversas formaciones. Paramos en la sala de entrada a picar algo y sobre todo beber.
A las cuatro de la tarde, estábamos bajando el primer pozo. Todos los instalamos en doble para poder recuperar la cuerda al tratarse de una travesía. En este primer pozo se nos rizó un poco la cuerda, pero por suerte fue sencillo desrizarla y recuperarla sin más problemas.

Pasamos por un curioso meandro que poco a poco se va desfondando, hasta tener que hacer oposición. Otros pozos más, que nos dan acceso a las inmediaciones de la Torca del Rayo de Sol, donde las galerías se estrechan hasta tener que pasar varías gateras pero sin llegar a ser demasiado pequeñas. Solo uno de pozos de bajada presenta una pequeña dificultad, al encontrarse en su paso más estrecho un desviador en la cuerda y justo donde debes cambiarte a un pozo paralelo y de las mismas dimensiones.
Ya al final de esta pequeña travesía, nos encontramos con un resalte que da acceso a los pozos de subida y en donde Rebeca se torció el pie, que sin ser grave le impidió realizar más actividades en este largo puente de la Constitución.

Después de superar los pozos de subida con algo de goteo, hay premio, una pequeña estrechez justo a la salida, es sencilla de pasar, pero te obliga a retorcerte un poco. Esta boca de Rayo de Sol da justo al borde de un arroyo seco, que no quiero imaginar cómo debe de entrar agua a esta cavidad en épocas de fuertes lluvias.
La travesía es apta para un nivel medio-bajo, ya se usó en el pasado curso de iniciación y creo que tanto por su atractivo recorrido, como contando que tiene un poco de todo (pozos, meandros, gateras, etc.) se seguirá utilizando en futuros cursos.

A las ocho de la noche ya nos encontrábamos haciéndonos la foto de rigor, llenos como no, de barro y un poco mojados de cintura para abajo. El tiempo total que dedicamos a esta actividad fue de 8 horas.


Paco Cuesta.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Homenaje al club Abismo

12 de diciembre de 2009

La Asociación Medieval Seguntina, que es la encargada de organizar las Jornadas Medievales de Sigüenza, quiso rendir un caluroso homenaje al club Abismo de Guadalajara así como a los otros clubs que edición tras edición han venido colaborando desinteresadamente en la participación del Asalto al Castillo.
Con la caballerosidad que siempre nos recibe Jaime, presidente de la Asociación, pudimos disfrutar de un agradable velada ataviados con los trajes de época junto alrededor de 150 personas en el parador de Sigüenza y tras degustar un amplio menú amenizados por las dulzainas y tambores recibimos una placa que hizo entrega la "reina doña Blanca", obsequio que recogió nuestro secretario del club, Juan Carlos Tomás.

Para finalizar y haciendo uso de la palabra el presidente de la asociación agradeció la asistencia a todos los presentes, en especial al club Abismo, y tras lo cual se sortearon varios regalos recayendo uno, en uno de nosotros con lo cual nos fuimos mucho más contentos de lo que nos esperábamos.



Paco Toquero

viernes, 11 de diciembre de 2009

Travesía Calaca-Mortero de El Crucero.

5 de diciembre de 2009
Hace más de quince años que visité esta corta travesía. Era la primera que realizaba. Entonces había que efectuar una aproximación de una hora, cosa que ya no pasa, pues han continuado la pista que antes te dejaba en las cercanías del Mortero de Astrana, hasta llegar prácticamente a las bocas de esta travesía.
El paisaje es esplendido, las dos bocas se abren en lo alto del collado de Celagua y dejan ver entre los dos Mazos (el Grande y el Chico) parte del valle de La Gándara.

Hicimos dos grupos. Uno entró por El Mortero del Crucero (Alicia Gutiérrez, Fran Martínez, Rebeca Martín y Paco Cuesta) y el otro por la Torca de la Calaca (Carlos Heras, Belén, Carlos Aranda y Jordi Ladra).

En las dos entradas es necesario equipar los pozos, se trata de un recorrido de nivel bajo. La entrada por Crucero es algo más compleja, pues hay que poner varios antirroces y son unos cuantos fraccionamientos los que hay que realizar hasta bajar al fondo de la sima. Por el contrario, la equipación de Calaca es de tirón, solo es necesario un fraccionamiento a unos tres o cuatro metros del fondo para evitar un pequeñísimo roce.

Los que entramos por Crucero, dejamos la galería principal y subiendo una pequeña cuerda que ya estaba instalada, nos adentramos por un pequeño conducto que da paso a un pequeño meandro desfondado en que al final se abre en una galería fósil. Está, acaba en un caos de bloques que hay que subir hasta una sala. El camino sigue por un meandro evidente con algunos gours secos. Tras éstos, se accede a una galería ancha donde veremos el Gran Hundimiento, que lo bordeamos haciendo una pequeña trepada. Desde este punto se llega sin problemas al Río Negro. Aquí nos encontramos con el otro grupo, lo que aprovechamos para hacer una paradita y comer.

Nuestro camino hacia la boca de Calaca lo hacemos sin más problemas, pues es evidente el recorrido por estas galerías de grandes dimensiones. Como llegamos a las 3 y media de la tarde, la luz que entraba por la boca nos dejó ver la gran sala de la torca. Justo debajo de las cuerdas en la vertical, todavía quedaban restos de nieve del temporal de la semana anterior. La subida de esta sima la realizamos en un periquete, pues otro grupo había equipado con otra cuerda esta salida y aprovechándonos de esta circunstancia subiendo por las dos.

El otro grupo se cruzó con los que habían colocado la cuerda en Calaca, justo en el paso estrecho. Al igual que nosotros utilizamos sus cuerdas, ellos habían bajado por las nuestras.
Los grupos tardamos más o menos lo mismo cinco horas.
Para el descenso de El Crucero es necesaria una cuerda de 45 metros y tres antirroces. Para equipar Calaca, es necesaria una cuerda de 35. Los resaltes del interior están equipados con cuerda, pero es conveniente llevar alguna por si acaso hay que remplazar algún paso.
A pesar de existir alguna zona laberíntica (sobre todo en el sentido Calaca-Crucero), el recorrido es evidente prácticamente en su totalidad.



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Paco Cuesta