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Travesía Vallina-Nospotentra y visita a la Sala Pin

Participantes: Carolina, Irene, Miguel, Olga, Toño, Txomin y Vir

Sábado 23 de noviembre de 2024, 06:00 am. Suenan los primeros despertadores en el Albergue de Soba. Parte del club Abismo nos hemos trasladado este finde a Cantabria para visitar distintas cavidades como parte final del curso de iniciación a la espeleología que comenzamos en el mes de mayo. Monitores y cursillistas nos hemos repartido en dos grupos para realizar dos travesías diferentes el día de hoy, y ya desde anoche estuvimos revisando los topos para tener en mente el recorrido previsto en cada cavidad. El grupo que va a realizar la travesía Tonio-Cañuela comienza progresivamente a levantarse de sus literas, mientras que los que vamos a realizar Vallina-Nospotentra nos giramos en nuestros sacos para rascar unos minutos más de sueño. Sube por las escaleras el olor a café y a pan tostado, y los primeros rayos del amanecer entran por el ventanuco del altillo de nuestra habitación, así que poco tardamos ya en unirnos a nuestros compañeros para compartir un buen desayuno y preparar las cuerdas y el material y meterlo en las sacas. A las 10:15 estamos ya preparadísimos en el “aparcamiento” y listos para caminar hacia la boca de Vallina, donde comenzará nuestra aventura subterránea.

Vir, Carolina, Olga, Irene, Toño, Txomin y Miguel preparados para salir (o, en este caso, entrar).

A pesar de estar bien entrado el mes de noviembre, nos sorprende la buena temperatura que hace, y nos planteamos si no nos sobrará la ropa térmica que hemos metido bajo el mono... Al llegar a la gran entrada de Vallina volvemos a repasar el mapa con la topo que porta impreso y bien plastificado Irene; el sistema kárstico de Vallina es realmente enorme y complejo, con una intrincada red de galerías de 32 km de desarrollo que, en ocasiones, se entrecruzan para formar un espectacular laberinto. Si de normal es realmente importante tener a mano siempre la topografía de una cavidad, en el caso de Vallina es totalmente imprescindible.

Olga revisando la topo. A la derecha, mapa topográfico de Vallina por el grupo Matienzo.

Entramos por la boca de la cavidad y comenzamos a caminar, descendiendo por una ancha galería. Llegamos a la entrada de la gatera y Toño es el primero en arrodillarse para pasarla. Desde fuera el resto le oímos exclamar “¡está totalmente inundada!”. Sabíamos con antelación que este sifón suele inundarse en época de lluvias, pero hasta ahora en salidas anteriores del club, nuestros compañeros siempre lo habían visto seco. “Debe de ser porque casi siempre la hemos hecho en verano”, dice Irene. Bueno, pues primera sorpresa del día y ¡a achicar agua! Aunque Juanma ya nos había avisado con antelación para que llevásemos las gafas de snorkel. Como ya he dicho, esto es algo recurrente, así que en la entrada de la gatera viven de manera permanente un par de bidones, una garrafa y una esponja, con la finalidad de ahorrar algún que otro remojón a los intrépidos espeleólogos que quieran adentrarse.

Momento de cadeneta para achicar el agua con los bidones.

No sabría decir cuántos litros de agua achicamos, pero contando bidones vaciados me atrevería a asegurar que rondaban los 300… Esta tarea nos lleva más de media hora, con Toño metido en el sifón llenando los bidones con la garrafa, y el resto haciendo una cadena y alternándonos para vaciarlos en un charco a la derecha de la gatera. Txomin aprovecha este ratillo para hacer una exploración del suelo en busca de fauna troglobia (cavernícola) y encuentra unas cuantas decenas de milpiés en una zona con guano y en otra zona con madera en descomposición. Resulta que son Mesoiulus stammeri, una especie troglobia ya conocida de otras cuevas de la zona.

Algunos ejemplares de Mesoiulus stammeri viviendo tranquilamente en una zona con guano.

“Me cago en la ****” - se oye maldecir a una voz desde la gatera – “¡el viento se ha llevado hacia dentro de la cueva la garrafa!”. Nos entra la risa floja. Toño propone dar la vuelta y entrar por Nospotentra porque todavía queda bastante agua, pero como somos unos cabezotas, al final decidimos continuar por aquí. Terminamos de vaciar el sifón con ayuda de la esponja (que también acaba siendo tragada por el viento) y finalmente lo atravesamos. ¡Sí que sopla viento, sí! Menudo vendaval en toda la cara según te vas arrastrando… Nos vamos quedando todos al otro lado de la gatera para verificar la cantidad de agua absorbida por nuestros monos y guantes, y el último en pasar es Miguel, que asoma la cabeza por el agujero para mirarnos. “Ni se te ocurra moverte” - le dice Olga- “no veas lo a gusto que se está ahora que bloqueas el paso del aire”. “¡Tú quédate ahí!” le grita Toño.

Miguel taponando el vendaval y Carolina atravesando la gatera.

En la galería que da acceso al primer pozo encontramos antiguos gours con los fondos rellenos de cristales amarillos de calcita con formas muy llamativas en racimos de escalenoedros. Este tipo de cristales, llamados dogtooth por su semejanza con los dientes de los perros, son típicos de aguas estancas y tranquilas muy saturadas en carbonato.

Preciosos cristales de calcita dogtooth en el fondo de un gours ya seco.
Preciosos cristales de calcita dogtooth en el fondo de un gours ya seco.

Llegamos por fin al primer pozo, que tiene 10 m de desnivel. Vemos que tanto el propio pozo como el pasamanos por el que se llega a él ya están instalados, así que ese paso que nos ahorramos. La primera en bajar es Irene, seguida en orden  por mí, Txomin y Olga. Le toca el turno a Carolina, nuestra única cursillista del grupo, que no termina de verlo claro. Lo cierto es que la cabecera de esta instalación implica hacer un pequeño penduleo una vez puesto el descensor, y puede generar un poco de inseguridad si te enfrentas por primera vez a esta situación.

En lo que dura la espera, Txomin aprovecha para seguir buscando animalitos de los suyos. Hay una zona con algunas piedras y agua goteando y escurriendo, lo que le confiere un aspecto prometedor… ¡y premio! De debajo de una piedra sale corriendo un pequeño monstruito – “¡Un ciempiés troglobio! ¡Y además bastante troglobiomorfo!”- grita. Tiene unas patas y unas antenas extremadamente alargadas. Pertenece al grupo de los Lithobiomorpha, casi seguro al género Lithobius, que cuenta con varias especies adaptadas a las cuevas en la zona. Txomin corre a enseñárnoslo, y lo miramos interesadas a la vez que sorprendidas. La sorpresa puede ser, quizá, por cómo puede haber encontrado este miriápodo tan pequeño, o quizá por el aspecto extraño del mismo, o quizá por lo poco habitual que es que otro espeleólogo esté tan emocionado por algo como los invertebrados de las cuevas, que tan poca atención suelen recibir... ¡o quizá un poco por todo!

Yo a lo mío, buscando huesos en cada rincón, como siempre. No va a ser Txomin el único peculiar del grupo... Encuentro unos dientes de algún cérvido jovencito, ya que carecen todavía de raíces, y también algunos huesos, que están totalmente encostrados por una capa de carbonato, confiriéndoles un cierto aspecto a croqueta... Por el aspecto es difícil discernir si pertenecen a un animal moderno, o si son restos fósiles.

Carolina finalmente no se anima a bajar y, a pesar de ofrecerle diferentes alternativas como montar una segunda cuerda a su lado, prefiere irse. Toño sale con ella, no sin antes convencerles de entrar por Nospotentra para que puedan disfrutar del resto de la cavidad. Quedamos así; Toño y Carolina nos esperan en la entrada de Nospotentra mientras el resto realizamos la travesía directa para recogerlos y continuar ya todos juntos hacia la Sala Pin.

Lo primero que nos llamó la atención a los primerizos de esta cueva, fue la magnitud de la galería nada más bajar el pozo. Acostumbrados a nuestras modestas cuevas de Madrid y Guadalajara, y a alguna que otra sima que hemos visitado por el País Vasco, aquí se nos abría una inmensidad ante nuestros ojos. Avanzamos velozmente (mentira, Txomin se paraba de vez en cuando a buscar bichos debajo de los bloques mientras que yo iba ojeando más huesos, como un esqueleto de un erizo, y/o minerales curiosos) en dirección a los pozos P12 y P18. Cabe destacar el bien elegido nombre de “Gypsum Paradise”, galería que hizo las delicias de Olga con sus cristales de yeso fibroso por todas partes.

Llegamos al P12, no sin comprobar en todo momento la topo, e Irene lo instala en doble para poder recoger la cuerda desde abajo, como hace también después con el P18. Olga cierra el grupo y se va encargando de recoger las cuerdas. Una vez en la base del P18 comprobamos el mapa con la brújula para ver la dirección de las galerías, y nos sorprende que la brújula de Irene señala en dirección contraria a lo que debería… Bueno, en este sector no hay mucha pérdida, así que continuamos adelante sin perder el mapa de vista.

Olga descendiendo a toda velocidad el P12 mientras Irene y Miguel comprueban la topo. Txomin e Irene revisando de nuevo la topo en cada giro de las galerías.

Llegamos a la sala que precede al P13, toda ella cubierta por arena que parece de playa, y Miguel nos cuenta que hace tres años encontraron en esta sala un ratón muerto y les pareció curioso, dada la profundidad a la que estamos. Nos cuenta que lo colocaron en una repisa que salía de la pared de la roca y nos enseña el lugar exacto… y ahí sigue. Ante el paso del tiempo ha perdido todas las partes blandas de su cuerpo, pero conserva todos sus pequeños huesecillos en perfecta conexión anatómica. Txomin se acerca a verlo y comenta que ha sido pasto de larvas de moscas carroñeras, ya que se observan los puparios que dejaron atrás las larvas tras alimentarse y realizar la metamorfosis. Yo, por mi parte, me fijo en la dentadura para verificar a qué especie perteneció. Definitivamente era un ratón común, Mus musculus.

Restos del ratón que permanecerá ya para siempre inmortalizado en el que fue su último refugio.

Anfípodo encontrado en Cueva Vallina, de aspecto ciego y despigmentado.

Ya bajado el P13 pasamos el “Windy Corner”, repleto de llamativas estalactitas que asemejan puñales, y gateamos sobre unos cuantos charcos que todavía están en formación, a juzgar por el chorreo continuo de agua que íbamos sufriendo. Al pasar por los charcos a cuatro patas, enturbiábamos el agua, pero Txomin observa algo que le llama la atención y nos pide quedarse un rato a observarlo con detenimiento. En el fondo del charco había algo pequeño, blanquecino, del tamaño y aspecto de un grano de arroz, o algo menor, que, en vez de moverse en el sentido del agua, zigzagueaba lentamente sobre el sedimento. ¡Un crustáceo estigobio (cavernícola acuático)! Este pequeño animal ciego y despigmentado es un anfípodo que pertenece al género Pseudoniphargus. Aunque no conocemos el nombre de la especie (con suerte lo podrá proporcionar algún investigador experto), su mera presencia nos recuerda que en cada pequeño rincón de este mundo subterráneo puede haber pequeños detalles que pasamos (o ¡pisamos!) por alto, y nos hace pensar en la de cosas que habremos "mirado sin ver"...

Olga y yo nos quedamos meditando a pocos metros a esperar a Txomin mientras que Irene y Miguel recorren los 50 metros que quedan hasta la salida de Nospotentra, donde aguardan Toño y Carolina. Nospotentra. Qué nombre tan curioso a primera oída, ¿verdad? Unos días antes de salir hacia Cantabria, y para satisfacer mi instinto investigador, estuve leyendo sobre este sistema de cavidades. Para mi gozo arqueológico, resulta que en este punto de la galería, antes cerrada al exterior por un desplome del terreno, se encontró en la década de los 80’s un pequeño vaso o cubilete de la Edad del Bronce, que hoy guarda el museo arqueológico de Santander. Los investigadores que la descubrieron, del grupo Matienzo Expeditions de origen inglés, sabían que los humanos de esa época no habrían podido llegar hasta allí desde Vallina, y que, por tanto, tendría que haber una entrada más cercana. Quemando neopreno en el interior consiguieron localizar esta antigua entrada por el humo que se colaba entre los bloques hacia el exterior y abrirla de nuevo, quedando bautizada por el experto que estudió la cerámica (Peter Smith) como “the lost pot entrance” o la “entrada de la olla (en este caso un vaso) perdida”. Existen dos versiones sobre el cambio que se produjo en el nombre con el que se ha quedado definitivamente. La primera es que, a costa de pronunciar mal esta frase, el nombre acabó derivando fonéticamente. La segunda explicación es que, en sus exploraciones, el club de espeleología Tortosa de Tarragona propuso el nombre de Nospotentra, no como modificación fonética del original, sino como contracción de la expresión "no se puede entrar" en catalán (no es pot entrar).

Fotografía y dibujo arqueológico realizado por Peter Smith de la cerámica encontrada en Vallina y que demostraba la existencia de la entrada por Nospotentra, a la que dio nombre. Topografía original de 1989 donde el nombre de esta entrada todavía conservaba su “versión inglesa”.

Olga y una servidora en nuestros momentos zen esperando el regreso de Irene y Miguel con Toño y Carolina.

Una vez reunificado el grupo original, volvemos sobre nuestros pasos hasta la base del P13, donde realizamos un ligero almuerzo, ya que a lo tonto llevamos tres horas de caminata, antes de colarnos por la estrecha grieta que da acceso a la red de galerías que nos llevará camino del Dragón. De camino a estas galerías, yo no puedo evitar parar de agacharme o pegar la nariz a las paredes admirando las distintas formaciones de espeleotemas que cubren este tramo de la cueva o la cantidad de fósiles marinos embebidos en las rocas.

Txomin pasando por la grieta bajo el P13 y yo deteniéndome a mirar unos espeleotemas de tipo coraloide en forma de racimos de uva.

Llegamos al imponente dragón, silencioso testigo rocoso de las historias que guarda esta caverna. Nos hacemos las correspondientes y obligadas fotos de grupo con él, claro.

¿Cuántas fotos llevará ya el Dragón a lo largo de su vida?

Continuamos por la red de túneles y galerías que nos deben llevar hasta el objetivo final de nuestra visita: la Sala Pin. Vigilando, eso sí, en todo momento la topo…

Atravesando túneles de clara morfología freática durante todo el recorrido, y sin quitar un ojo a los mapas…

Pasamos (algunos con más esfuerzo que otros) el angosto meandro que parece hacerse interminable.

Olga, Toño y yo esperando nuestro turno para pasar las zonas más estrechas y aprovechando para admirar la enorme cantidad de rudistas que hay en las paredes y techos. Txomin probando distintos ángulos para atravesar un punto del meandro embarrado, bajo la atenta mirada de los tres anteriores.

En “The Canyon” encontramos la famosa tirolina, que nos sirve de mucha ayuda para pasar al otro lado todas las sacas, cargadas todavía con varios litros de agua y algún que otro kilo de fuet y chocolate. Nada más pasar “The Canyon” vivimos una situación algo cómica cuando Irene y Miguel nos piden que nos quedemos quietos mientras se adentran por una galería estrecha para ver si es el camino que debemos seguir, y aparecen por detrás del grupo como si hubiesen entrado en un agujero de gusano. “¡Pero no os mováis!” - nos grita Irene al resto. “Si no nos hemos movido” - le respondemos. “¿Y ese catadióptrico?” – “Es el que colocó Toño nada más llegar” – “No entiendo nada, no os mováis”. Tras revisar otras galerías aledañas, finalmente encontramos la buena y la continuamos hasta el “Road to Glory”, donde encontramos unas impresionantes formaciones de estalagmitas a nuestra derecha y nos detenemos unos instantes a hacernos algunas fotos. Alcanzamos ya la enorme “Avinguda de la Sorra”, cuyo aspecto no tiene nada que ver con los meandros que dejamos atrás.

Grandes avenidas que desembocan en la Sala Pin.

Llegamos finalmente a nuestro destino, la Sala Pin. No hemos conseguido averiguar el origen castellano de este nombre, pero su nombre original en inglés, “Swirl Chamber”, ya da una enorme pista sobre la morfología de esta sala. Con 40 m de diámetro, asciende sobre nuestras cabezas de manera circular con forma de gigantesco remolino y techos totalmente planos. Caprichosa erosión causada por la acción del agua y del colapso de los estratos de caliza, que han quedado en el centro de la sala en forma de grandes bloques sobre los que nos sentamos a admirar la cúpula antes de retomar el camino de vuelta.

Risas cómplices al llegar a la Sala Pin y admirar el gran remolino (que, para mi desgracia, no conseguimos que salga en las fotos).

Tras deshacer lo andado y gateado con anterioridad, salimos por la fisura que da acceso al P13 y enfilamos directos hacia el “Windy corner”. Por el camino Txomin vuelve a emocionarse al avistar otro ciempiés de color miel, y con el mismo aspecto bastante alienígena que el anterior, que huye espantado al vernos (u oírnos) llegar. ¡Aunque esta vez lo pudo fotografiar!

Ciempiés troglobio, probablemente del género Lithobius, correteando por el suelo de la cavidad.

Sobre las 20:45 asomamos las cabezas por la salida de Nospotentra, donde ahora ya sí se puede tanto entrar como salir, claro está. Desde luego ha sido una salida divertida, emocionante y llena de conocimientos. Ahora ya sólo nos queda, en la oscuridad de las tardes invernales, ascender la ladera para llegar a los coches. De vuelta ya en el Albergue de Soba compartimos una recuperadora cena a base de hamburguesas con nuestros compañeros que han realizado Tonio-Cañuela, y con los que intercambiamos impresiones y anécdotas. Ya sólo queda preparar la salida de mañana antes de ir a dormir, porque la aventura del finde no acaba aquí, ¡¡que nos vamos a hacer Cuevamur!!

Vir 

(con aportaciones entomológicas de Txomin)


CURSO INICIACIÓN A LA ESPELEOLOGÍA XVIII


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CONTINUAN LAS INVESTIGACIONES CIENTIFICAS EN TAMAJÓN


19/12/2020 Nohemí, Virginia, Carmen, Adrián, Marta, Irene, Sergio, Rafa, Laia y Violeta. 

En esta ocasión, el equipo de investigadores del CENIEH nos cita una vez más, en una jornada muy interesante, dedicada a un nuevo proyecto (TFM) titulado “Estudio Antropológico de los restos humanos de la cavidad... Paleobiología y dieta durante la Edad de Bronce en el Centro Peninsular”. Realizado por Dña. Carmen García.

Esta jornada estuvo dedicada, a la recuperación de los restos humanos encontrados anteriormente en una de las cavidades del karst, evitando la pérdida o deterioro por parte de visitas esporádicas como ya ha ocurrido en otras ocasiones. También se realizó un levantamiento fotogramétrico para una futura reconstrucción tridimensional de algunos restos que se encuentran embebidos en la colada estalagmita, para poder estudiarlos sin ser dañados.

Gracias a nuestras labores de investigación, estudio y exploración de cavidades, sumado a la documentación y conocimientos de la zona aportadas por Abismo, el grupo de investigadores agiliza enormemente los trabajos de prospección, pudiendo destinar más tiempo a otras tareas del proyecto general. La excelente comunicación y reconocimiento entre los diferentes colectivos, refuerza una buena colaboración.



El día amaneció cubierto, una lluvia fina e incesante, nos acompañaría en todo momento. Con unas ganas enormes nos pusimos el mono y cada uno nos protegimos de la lluvia como pudimos, chubasquero, cascos, paraguas… todo vale para aprovechar un día en el campo, que después de la que está “cayendo” y no hablamos de la lluvia, parece que todos lo necesitábamos. Las charlas de camino a las cavidades, el trabajo en el interior, ya no es como antes, distanciamientos, grupos pequeños sin relevo posible, mascarillas…Maldito Virus… En fin, hay que adaptarse.

El día fue muy ameno, siempre es un gustazo aprender de la mano de Adrián y Nohemí directores del proyecto y de todos los que conforman el equipo. La gran pasión que ponen en su trabajo nos contagia a todos, poco a poco van narrando y explicando con detalle cada paso que dan, cada resto que encuentran, de esta manera podemos imaginar y comprender un poquito quien eran esos “tipos tan raros” a los que les fascinaban tanto las cuevas.

Sobre las 3 de la tarde, terminamos todos los trabajos previstos. Decidimos comer en la ermita de los enebrales para poder estar todos juntos y mantener la distancia. La curiosidad es innata y ahora la conversación era sobre cuerdas, instalaciones y progresión por cavidades, una oportunidad para trasmitir nuestra pasión por la espeleología a todo el equipo.

Pequeñas Guerreras de Abismo

Aprovecho estas líneas para dar las gracias a todos los que año tras año, os volcáis plenamente o ponéis vuestro granito de arena en todos los proyectos de exploración.

Os dejo un Link de acceso muy interesante, del último artículo publicado por el equipo del CENIEH sobre la cueva de los Torrejones. Quaternary Science Reviews 

Rafa Coronado

Tamajón: Trabajos en la ampliación de Zona ("TR") y colaboración con los investigadores científicos

Trabajos espeleológicos y colaboración con los científicos que investigan en el territorio



Lanzada la convocatoria por Rafa, coordinador en esta zona de Abismo, sabíamos que además de los trabajos habituales en las zonas (excavar, desobstruir, excavar más, quitar algún canto gigante...), visitaríamos a los especialistas que están trabajando en el territorio.

Cueva de Les Canalettes

Del 10 al 12 de mayo de 2019
Las XXXII Jornadas Científicas de la SedecK, esta vez se han desarrollado fuera de España, concretamente en Prades de Conflent, localidad situada en el Pirineo Norte, Francia.

Como es habitual, las conferencias se desarrollaron durante el sábado, donde nos dieron a conocer los diferentes aspectos de esta región del Pirineo. Un valle con un Karst muy interesante, lleno de cuevas magnificas y que algunas de ellas están cerradas al público para su estudio y conservación.
El domingo había varias cuevas para poder visitar, me decanté por la Cueva de Les Canalettes, una ruta circular, que te obliga a entrar y salir por una parte turística. Se encuentra situada a 300 metros de la Ciudad Medieval de Villefranche-de-Conflent en los Pirineos Orientales, del Macizo del Canigó. Se ha clasificado como patrimonio mundial de la UNESCO. Fue descubierta por casualidad a principio de las década de los 50 y tras más de 30 años de exploración geológica fue abierta al público en 1984. Son una red de cuevas que se formaron hace más de 40 millones de años en el macizo calcáreo de la región de Fuilla, encontrándose su entrada en Villefranche de Conflent.

Conferencia “Minas míticas de los Andes: La Rinconada y Potosí”

La ponencia tendrá lugar el 14 de mayo, en el Auditorio de la Fundación Gómez Pardo, calle Alenza, 1 en Madrid). La entrada es gratuita.

La conferencia “Minas míticas de los Andes: La Rinconada y Potosí” la impartirá Luis Jordá Bordehore, Doctor Ingeniero de Minas por la Universidad Politécnica de Madrid y socio del Club Abismo, dentro del Ciclo de Conferencias del IGE.
En ambas minas el ponente ha tenido la ocasión de trabajar impartiendo cursos a los ingenieros de minas locales. Además contará anécdotas de su estancia y continuos viajes a los Andes, territorio que aprecia mucho.

Frío y provechoso día en Tamajón


Fecha: 02/02/2019

Participantes: Juanma y Rafa.


Carretera Almiruete

Tras la asamblea anual de Abismo, y después de una sobremesa larga donde se habla de cuevas y más cuevas, las ganas por ponerse el mono están a flor de piel. Son muchas las actividades propuestas para este año, pero todas se prevén que empiecen en primavera. Pasados unos días, decido convocar una salida a Tamajón, y la respuesta es buena, Toño, Luis, Juanma, Paco, Javi…. ¡Nos vamos a juntar un buen pelotón!

Diversos compromisos y situaciones familiares importantes, hacen imposible a algunos asistir, y sumando, que unas condiciones climatológicas de frío y nieve no invitan a pasear por la zona, la actividad queda casi cancelada. Solo quedamos Juanma y yo que decidimos esperar a ver como amanece el día.

Los expertos subrayan el valor espeleológico y arqueológico de la comarca de Tamajón

Imagen de la Conferencia del Club Abismo
Tras unos meses de espera, se publica el artículo basado en las conferencias realizadas el pasado 29 de septiembre de 2018, donde el Club Abismo tuvo la oportunidad de mostrar su proyecto de exploración espeleológica, el cual lleva realizándose más de 25 años. Durante más de una hora de conferencia, pudimos exponer todos nuestros trabajos realizados en el territorio, empezando por la historia espeleológica de la zona, pasando por la metodología de trabajo (Catalogación, exploración, topografía…) y finalizando con unos datos muy curiosos sobre especies de fauna y flora que habitan el lugar. Tanto el coordinador de zona Rafa Coronado y Javi Rejos miembros de Abismo, intentaron transmitir durante todo el evento el gran cariño y aprecio que tiene Abismo a la zona y la gente de Tamajón.

Cueva de San Marcos (tubo volcánico)


Del 2 al 5 de noviembre de 2018
Por fin he podido visitar un tubo volcánico. Llevaba tiempo con la idea en la cabeza, pero el tema de desplazarse con el equipo de espeleo a Canarias, con lo que supone el tema aeropuertos y peso en el equipaje hizo que fuese posponiendo esta visita.

Por suerte, la SedecK organiza unas jornadas de Vulcanoespeleología en Tenerife, más concretamente en la Orotava, donde se encuentra  en el Centro de Visitantes Telesforo Bravo.

Cueva del Gorgocil y Exploraciones en Tamajón

Charla coloquio sobre las exploraciones en la cueva del Gorgocil y cavidades de Tamajón, el 29 de septiembre de 2018 a las 18:00 h en el Centro Cultural de Tamajón.


Organizan el Colectivo Piezo, grupo espeleológico de la Comunidad de Madrid y el Club Abismo de Guadalajara. Colabora el Ayuntamiento de Tamajón.

XXX Jornadas Científicas de la SEDECK









¡Estas Jornadas empezaron muy bien! Nada más llegar a Riópar hicimos amigos y nos tomamos unas cervecitas con ellos; Lluis y Evaristo, espeleólogos muy, muy expertos de la Catalana. Fue el comienzo de una gran amistad, como diría Humphrey Bogart.

También hay que decir que el comienzo del Congreso nos trajo malas noticias. Casi se nos atragantaron las cervezas cuando Jesús nos dijo que Pepe, el presidente de la federación acababa de tener un accidente y que no podría estar presente en los actos. Afortunadamente, nada grave.

Después de acoplarnos en nuestras habitaciones y sin perder tiempo, nos fuimos al Salón de la Casa de la Cultura de Riópar, donde al día siguiente tendrían lugar las conferencias.

Como los miembros de Abismo arrimamos el hombro en cualquier ocasión, estuvimos también ayudando a montar la exposición de fotos y calendarios de Víctor Férrer.

“Los polos: testigo y motor del cambio climático”

Durante la expedición al Ártico en el 2017, un equipo viajó hasta Islandia para realizar con GLACKMA, el programa “Los polos: testigo y motor del cambio climático”, de la serie de Iñaki Gabilondo: “Cuando ya no esté. El mundo dentro de 25 años”.


Cueva del Puente de Iguanzo

El 1 y 2 de juliode 2017 se han celebrado las XXVIII Jornadas Científicas de la SEDECK en los Picos de Europa. Estos constituyen uno de los más dignos y espectaculares macizos kársticos de la Península Ibérica. En esta zona exploran grupos espeleológicos, muchos de ellos equipos internacionales y con frecuencia interclubes. La abundancia de simas de gran profundidad (más de -1.000 metros y algunas de más de -1’5 km) confiere a los Picos de Europa ese carácter geológico excepcional y sobresaliente que los hace ser conocidos en todo el mundo.


Cuevas de Esjamundo (Huesca)

El 22 y 23 de octubre de 2016 se celebraron las XXVII Jornadas científicas de la SEDECK, en Villanua (Huesca).

El sábado  por la mañana se dedicó a las ponencias de estas jornadas, donde José Antonio Cuchí nos dio a conocer la geología, morfología y karst del valle del Alto Aragón. Mario Gisbert del CEA, presentó las actividades, con más de 25 años de exploraciones y estudios, en el macizo de Lecherines, un sistema que alcanza los 30 de kilómetros y se ha llegado a una profundidad de más 1.000 metros. Lourdes Monte, arqueóloga de la Universidad de Zaragoza, nos habló sobre tres cavidades en el karst de Huesca, El Trucho, Drólica y la cueva de Chaves. Reyes Giménez nos introdujo en la cueva de las Güixas, destacando su morfología.

¿Cuevas en Cuarcita?

Trasteando por la red me encontré un vídeo que quiero difundir a través de este blog.
Vivo en una zona de pizarra, que como sabéis es de color oscuro casi negro. Pues bien, cuando paseo por el monte me quedo sorprendido por el contraste de esos afloramientos de Cuarcita que se mezclan con las pizarras. La cuarcita de noble aspecto, de color blanco lechoso, gris o rojiza si está teñida por el óxido de hierro y de escasa absorción de agua.

Los humanos prehistóricos Homo Erectus, ya fabricaban herramientas de cuarcita hace más de un millón de años durante el período del Paleolítico Inferior. Nuestros abuelos ya sabían de la dureza de este mineral y lo usaban en herramientas de trabajo como por ejemplo los trillos.

XXV Jornadas Científicas de la Sedeck en Cantabria

Del 26 al 28 de septiembre de 2014.
A las jornadas asistimos por parte de Abismo: Ángel Sánchez, Miguel Sanz, Montse Camino y Paco Cuesta.
Generaciones de espeleólogos de Abismo han visitado y explorado estas cavidades con otros grupos.
La Sedeck y la Asociación Cántabra para la defensa del Patrimonio han sido la encargadas de la organización de este evento de la mano de Peter Smith.
El viernes por la noche en el edificio de la Fundación Orense de Ramales de la Victoria, se nos explicó en que iban a consistir las jornadas, el sábado intenso en ponencias y el domingo visita al alto del Asón y al Polje de Matienzo con actividad espeleológica como broche final.

X Encuentro Castellano Manchego de Espeleología 2014

Otra vez más el Grupo Huesos y a la cabeza Emilio, organizan el X Encuentro Castellano Manchego de Espeleología. El último encuentro hacia ya ochos años que se organizó en Cuenca en el municipio de Tragacete. Este año se han organizado en Riópar, Albacete, del 1 al 4 de mayo de 2014. De Abismo hemos participado Montse Camino, Marta Arias, Isma Luengo, Mari Carmen Vázquez y Paco Cuesta.

XXIV Jornadas de la SEDECK

13 al 15 de septiembre de 2013

Esta vez hemos sido Paco Q, Montse y Nacho los que disfrutamos de unos días en Moraira, en Alacant, con la buena compañía de organizadores, ponentes y asistentes a las XXIV Jornadas de la Sociedad Española de Espeleología y Ciencias del Karst, el tema:
Paisaje y cuevas costeras de la Marina Alta. El Karst Litoral
Cova del Moraig 
La crónica del desarrollo de las jornadas y las propias ponencias no las vamos a encontrar mejor que en la propia web de la sedeck.

De Cuevas por el karst de Moravia

29 de julio a 2 de agosto de 2013

Después de una semana en Brno en el 16 Congreso Espeleológico Internacional tocaba hacer un poco de espeleo de verdad. Entre los speleocamps que se podían elegir me fui al del Karst de Moravia. El karst de Moravia abarca una superficie de unos 92 km² y es una reserva natural protegida al norte de Brno en la zona este de la República Checa. En esta zona hay unas 1100 cuevas y cañones.

El domingo 28 de julio salimos de Brno en el autobús más cutre jamás creado camino del camping Olšovec en Jedovnice. Es un camping que está muy bien, tiene un lago y todo! Eso si, la estética y la comida son un poco campodeconcentracion-cárcel-campamentokrusty.
15 cuevas, 30 personas, 5 días. Cada día se ofrecían 5 cuevas y cada uno se apuntaba a la que más le apetecía (basándose en una guía que nos dieron).

29/07/2013 
Piková Dáma - Spirálka systému  
Sistema Dama de Picas - Cueva Espiral

Participantes: Zistem (guía checo), Tim (Australia) y Rebeca.

A esta salida nos apuntamos solo dos, así que tan ricamente. En realidad son dos cuevas unidas por un sifón, así que primero hicimos Spirálka y después Piková Damá. No tengo fotos de este día porque no llevábamos cámara ninguno de los tres, pero os dejo la topo.
La entrada a ambas cuevas se hace por un tubo de hormigón vertical con una escala. Los checos son muy amigos de las escalas como ya iréis viendo. 
 Bajamos 14 m de escala y nos encontramos con una cueva feuna y llena de barro. Es Spirálka. No tiene prácticamente formaciones aparte de algunas coladas y estalactitas. Hay que hacer mucha escalada libre y subir y bajar por escalas con accesos un poco, digamos, bueno, fronterizos. Vamos, que para ser sincera, pensé que iba a morir. Para llegar a las escalas muchas veces había que ir por repisas bastante dudosas, en las escalas es mejor no mirar hacia abajo porque el único seguro que usan es su propio amor por la vida, un resbalón y adiós muy buenas.
Piková Dáma es muy parecida pero hace bastante más frio, 2ºC según el termómetro que tienen en una de las salas, de hecho se pasa 9 meses al año con hielo dentro, pero hemos llegado tarde. Además tiene más agua. Incluso tenemos que cruzar un lago mediante un columpio que han instalado en medio en plan Tarzán. Cuando llegas al otro lado tienes que abrazarte a una roca y trepar un poco.
No recuerdo mucho más, fue la primera que hice y sin fotos y con esta cabecita… mil perdones.

30/07/2013 
Propast Macocha – Punkevní jeskyně 
 El abismo de la madrastra – Cueva Punkevní

Participantes: Guía de nombre imposible, Simone (Italia), Katareyna (Polonia), Izabela (Polonia) y Rebeca.

Este abismo es uno de los iconos del karst de Moravia. Tiene 174 x 76 m con una altura de 168 m en la parte más alta. Se formó por el hundimiento del techo de una gran sala y en el  fondo tiene dos lagos y diferentes entradas a cuevas. Es el único punto donde el Río Punkva sale a la superficie. Forma parte de un sistema gigante de cuevas conectadas entre sí. Esta zona es un queso. 
La pared que bajamos. Las cositas blancas del fondo son seres humanos.
El nombre tiene su origen en una leyenda del S. XVII, en el pueblo de Vilemovice vivía un viudo con su hijo que se casó por segunda vez. Con el tiempo la mujer dio a luz a su propio hijo y quería deshacerse del hijastro, así que le pidió que la acompañara a recoger bayas. Cuando llegaron al borde del abismo la mujer arrojó al niño que se salvó agarrándose a unas ramas. Cuando unos leñadores oyeron sus gritos fueron a sacarle y después la gente del pueblo tiró a la madrastra a ese mismo abismo. Desde ese día se llama Macocha, que es la palabra checa para madrastra (por cierto, se pronuncia [mashoja]).
El grupo preparándose
La cosa no tiene mayor dificultad, hay que bajar 130 m. Hay tres fraccionamientos hasta llegar al volao final de 85 m. Ni siquiera nos ponemos los monos. Mientras el guía instala nos preparamos y bajo la primera. Como es un sitio súper turístico no paran de hacernos fotos desde los miradores. La verdad es que es muy brutal la vista.
Durante la bajada
Justo antes del volao
Simo en el volao
Al llegar abajo hay más y más gente. La cueva Punkevní, que es turística, tiene un recorrido que comienza por dentro de la cueva, sale a la base del abismo y luego continúa en barquita por el río subterráneo hasta la salida. Al final solo hemos bajado el guía, Simo, Kasia y yo. Hacemos el recorrido al revés por la cueva y después entramos en barco acompañando a unos espeleobuceadores que también son del congreso pero están en una excursión muy muy pro.  
Estalagmita en la parte turística





Un poco de cueva turística













Una experiencia muy bonita y muy cómoda, eso de bajar y no tener que subir debería ser ley.
31/07/2013 
Sklenené dóm 
Cúpula de cristal

Participantes: dos guías, Pavelka y Jerry, Emma (Suecia), Frederick (Francia), David (UK), Duncan (UK) y Rebeca.

Después de la experiencia del primer día me apetecía un poco de cuerda, así que elegí Sklenené, que con ese nombre además prometía formaciones bonitas. Forma parte del sistema de Punkevní, igual que el abismo de Macocha. La entrada es otra vez a través de un tubo de hormigón vertical con escala de 15 m.
Esto es común allí
Después de 50 m horizontales con formaciones muy curiosas como popcorn y coladas bastante grandes, llegamos al primer pozo de 25 m (bieeeeen). 
Pop corn
Pequeñas excéntricas
 Su base es un puente de roca ancho que tiene a cada lado dos pequeños pozos. Después de bajar Pavelka, Frederick y yo hay un atasco en algún fraccionamiento, así que nos dedicamos a meternos por los agujeros. Pavelka nos explica que siguen explorando y nos lleva a un sitio donde están sacando sedimentos. Una cosa muy curiosa de los checos es que casi fabrican sus cuevas. Desobstruyen tan a lo bestia que crean nuevas galerías de decenas de metros. Son más brutos que un arao (y que algunos miembros de Abismo).  
Cuando por fin estamos todos bajamos el pozo por una rampa y nos metemos por una pequeña gatera. Después de ésta se llega al último pozo, que tiene a la mitad un pasamanos cortito. Es un pozo bonito, pero muy guarro. Las cuerdas y los aparatos ya ni se ven. El descendedor va haciendo ññññññiiiiiiiii ñññññññiiiiiii por las chinillas que lleva el barro.
Cabecera del pozo bonito
 En la base paramos a comer un poco y a beber cerveza (Manu, este es tu sitio). Como lo que nos queda es horizontal nos quitamos los aparatos y seguimos. A partir de ahora son todo gateras con agua, así que nos preparamos para mojarnos.
Aqui los colegas con la cervecita
Y así unos cuantos metros
 A  mitad del camino llegamos a la cúpula de cristal propiamente dicha. Es una sala muy grande con formaciones casi transparentes que destacan muchísimo entre el barrazo infecto. Son muy bonitas las que llaman zanahorias, que consisten en un macarrón con una estalactita en la punta.
Zanahorias
Estalagmitas translúcidas
La salida se hace a través de la cueva Punkevní (la turística otra vez), esta vez salimos a una sala en la que hay un grupo de gente. A pesar de ver a unos tíos saliendo embarraos y empapaos de la pared, ni se inmutan. Aquí la espeleo es tan parte de la vida normal que no les extraña nada.
Llegada a la sala turística
Otra vez salimos en barco y aprovechamos el río para lavar todo el equipo.
La limpieza es vital
01/08/2013 
Stará Amatérska jeskyně 
Cueva Vieja Amateur

Participantes: nos guían Ian, su hermana y un señor muy simpático. Iza y Kasia (Polonia) Simo (Italia), Emma y Erich (Suecia), Claire, David y Jim (UK) y Rebeca.

La cueva Amatérska tiene dos partes, la vieja y la nueva. Visitamos la parte vieja, que está cerrada y ni siquiera la gente de los clubes de allí la puede visitar. Se ha abierto en esta ocasión por el congreso.
Bajamos una vez más por escala dentro de un tubo. En este caso es la escala más larga de todas, 40 m. La bajada se hace bien, además el tubo es lo bastante estrecho como para poder descansar apoyado de vez en cuando. En total bajamos 110 m por escalas, de momento sin ver nada especial.
Cuando llegamos abajo empezamos a ver las primeras formaciones, grandes coladas, estalactitas, gours… agua por todos lados.
Primera colada
Estalactitas
Una colada
Finalmente llegamos a un río por el que se puede seguir aguas arriba o aguas abajo. Primero vamos aguas abajo. Nos metemos hasta la cintura en agua muy rica y seguimos una galería que se va haciendo más baja hasta que tenemos que reptar, gatear, hacer la croqueta... siempre sobre un lecho de cantos del tamaño de patatas comodísimo. Después de 70 m de fantástica aventura llegamos a un sifón. ¡¡¡Un p**o sifón!!!. Y vuelta al punto de origen.
Tramo cómodo del río
Mojados y magullados tomamos el otro camino aguas arriba. La galería es igual que la anterior, más agua, más cantos, más arrastre. Mis pensamientos se mueven entre: “quién me mandaría a mi elegir esto” y “como lleguemos a otro sifón monto un Puerto Hurraco”. Cuando salimos de la tortura empezamos a caminar por galerías muy grandes y muy bonitas, formaciones enormes por todos lados. Cualquier sitio al que mires está lleno de espeleotemas blancos preciosísimos.
Después de un ratito caminando llegamos a una zona en la que hay que trepar por barro, y aquí empieza la diversión. Con tanta gente como somos no para de haber resbalones, culos al suelo, toboganes… muy entretenido, pero lo mejor es lo que nos espera arriba (las fotos no hacen justicia, como siempre).

Bandera con barro

Vamos bajando por otro lado, ya estamos llegando al final. En uno de los puntos el guía nos va llevando de tres en tres a una esquina donde podemos ver el gour más bonito que he visto en mi vida, y no es coña.


Después de esto ya solo nos queda la sala final. Es una sala impresionante con una colada al fondo y todo el suelo cubierto de gours. Como fin de fiesta nos hacen apagar las luces y uno se pone a cantar “Adeste Fideles” para que notemos la acústica de la sala. Todo muy friki.

Por un lado
Por el otro
Ya vamos volviendo. Otra vez un poquito de agua y los 110 m de escala para arriba. La verdad es que pensé que pasaría más frío, pero la cueva es tan bonita que hasta se te olvida que estás mojado y a 7 grados.
Felices
02/08/2013 
Rudické propadání
Hundimiento de Rudické

Participantes: nos guía Bob que se sabe la cueva como su casa y vamos Simo, Erich y yo.

Esta cueva tiene dos entradas, una encima de la otra. La superior es seca y se utilizan escalas, la de abajo es una cascada y está instalada con cuerda. Hemos elegido hacerla por la inferior, que además es la cascada más alta de Rep. Checa, 84 m.
La entrada es un pozo/resalte de unos 8 m y después encontramos el primer pozo de 12. De momento la cueva no tiene nada, y todavía llega la luz de la entrada. Después de este pozo hay un pequeño meandro con agua, un pasamanos y la cabecera del segundo pozo, de 30 m. Aquí todavía el agua no molesta, pero los últimos 5 m de pozo son directamente una ducha, menos mal que el agua no está fría porque viene del exterior. Después de este pozo ya solo queda el último, de 16 m que termina en un lago en el que no queda más remedio que meterse hasta el cuello y nadar unos metros.
Boca de entrada
Primer pocete
Después del baño
Una vez terminamos la bajada nos quitamos los aparatos y seguimos por la parte horizontal. Todo el tiempo seguimos el río que va por un meandro estrecho pero muy alto y con muchas curvas. De vez en cuando toca meterse hasta la cintura otra vez, pero ya poco importa. Es un meandro muy sencillo pero muy divertido. Para pasar las zonas más profundas han instalado cable de acero para subirse encima y pasar haciendo malabares. Al final del meandro hay un sifón, pero por suerte hay un paso por encima, una gatera totalmente circular muy cómoda.
Los cables
A partir de aquí las galerías son muy anchas con techos bajos de vez en cuando. Hay bastantes coladas, una de ella es muy famosa, ya que en 1922 colocaron sobre una escala para acceder a una chimenea y hoy está completamente recubierta de calcita.
http://www.jeskynar.cz/guano/obrazek/rudicke-propadani-1
Después de darnos unas vueltas por allí decidimos volver, que estamos helados (sobre todo yo, que no sé qué le pasa a mi termostato). La salida la hacemos por la galería superior, o sea que escala p’arriba por última vez.
Este es un link a un vídeo de Aaron Bird de otro grupo que hizo la misma cueva una semana antes. Yo no sé qué cámaras tiene la gente… http://www.youtube.com/watch?v=AfqfrNAODKw  

Conclusiones cuevísticas:
  1. Escarpines en vez de calcetines, ever. 
  2. Si quieres construir tu propia cueva puedes, solo necesitas paciencia y muchos amigos. 
  3. Hacer mega exploraciones por el sudeste asiático no te hace mejor espeleólogo. 
  4. La cerveza y las cuevas son inseparables seas de donde seas.
Desde República Checa, para Club Abismo,
Rebeca

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