viernes, 8 de noviembre de 2019

Tamajón: Trabajos en la ampliación de Zona ("TR") y colaboración con los investigadores científicos

Trabajos espeleológicos y colaboración con los científicos que investigan en el territorio



Lanzada la convocatoria por Rafa, coordinador en esta zona de Abismo, sabíamos que además de los trabajos habituales en las zonas (excavar, desobstruir, excavar más, quitar algún canto gigante...), visitaríamos a los especialistas que están trabajando en el territorio.

Ellos también excavan, pero de otra manera... delicadeza, capita a capita, cribando todo, anotación de cualquier cosita que aparece... son científicos, paleontólogos y de alguna otra disciplina, y admira su labor, la paciencia, la documentación de cada detalle... sientes cuando lo contemplas que estás estorbando, que vas a pisar o tocar algo que no debes... es otro mundo fascinante, y admiran también sus vastos conocimientos en sus respectivas especialidades, no hay hueso desconocido, ni "canto" tallado, ni restos de cerámica u otras cosas que pasen desapercibidas ante sus ojos. Ven más allá, ven su origen, el uso dado y cuándo, y en conjunto les permitirá en el futuro reconstruir el mundo pasado.

Es una gran satisfacción servir de ayuda a estos especialistas, saber que el trabajo espeleológico, además de satisfacernos en nuestro afán explorador y documentador de cavidades, sirve para otros colectivos y a otros niveles. En Tamajón ya nos ha pasado también con geólogos, arqueólogos y biólogos, y refuerza grandemente el ánimo en nuestra labor, con frecuencia tan ingrata.

Y, además, aprendemos a valorar más aún las cavidades, incluso esos aparentemente "despreciables" abrigos. Ello, entre otras cosas, nos ha llevado a decidir catalogarlos, documentarlos y estudiarlos... así que, podéis reíros de nosotros cuando veáis topografías de huecos a los que llega la luz del exterior, pero pensad que al colectivo científico quizá le resulten de gran interés y utilidad en algún momento, y seguro que ellos lo agradecerán.



Bueno, pues a la convocatoria acudimos seis espeleólogos abismeros (Rafa, Luis, Juan Ma, Pablo, Sergio -sí, el Presi, y además a cavar como un jabato-, y yo). Además nos acompaña Granada como colaboradora. Yo, personalmente, voy un poco a "verlas venir", porque no sé cómo me responderá el tobillo lesionado, que funciona según le da, a veces molesta, otras no... pero fotos, por lo menos de entradas, alguna podré tomar..., y las moras están maduras.

Quedamos en la entrada del pueblo, y allí nos vamos reuniendo. Pablo y Luis nos esperan en la Ermita de los Enebrales, pues han pasado allí la noche. Reunidos en el pueblo, nos dirigimos a por ellos.


Quitameriendas o merendera
(Foto cortesía de Javi Calvo, gracias...)
¡Cómo se nota la estación!. Las praderas alrededor de la ermita están llenas de quitameriendas, esa plantita que sale ahora, cuando ya va cambiando el tiempo y los días acortan, para recordarnos que se acaba eso, los días de bonanza del verano para salir al campo, y que viene el agua y el frío.

Bien, plan de trabajo. Rafa nos pone al día, la idea es empezar a revisar abrigos  (y lo que caiga) al otro lado de la carretera, el territorio ampliado de la zona de Tamajón, donde las cavidades van a ser identificadas o catalogadas con las letras "TR", haciendo referencia al territorio "Tamajón-Retiendas" y distinguiendo así esa nueva parte de estudio de la zona clásica que era de la carretera hacia Almiruete, y de ahí la notación "TA" (Tamajón-Almiruete) para  aquellas otras cavidades... Pero vamos, todo el territorio es realmente Tamajón, y es el pueblo casi siempre el punto de encuentro y la referencia.

Rafa ha traído el material de topografía, tal y como comentábamos antes se ha decidido catalogar y topografiar, más o menos detalladamente, los principales abrigos de esa parte, y alguna otra cavidad conocida y nombrada, pero para la que al parecer no hay plano y datos adicionales.

Empezamos a mirar y documentar algunos abrigos. El primero posee unas entraditas hacia la masa rocosa, pero impracticables o completamente obstruidas.


Mirando en el fondo, "porsiaca"...
Allí empezamos a topografiar, Rafa va dirigiéndome en la toma de medidas, apuntando datos con paciencia, detalladamente, especialmente tomando muchas notas en los croquis dibujados. Cuanto más detallado y anotado sea el croquis, mejor le permitirá posteriormente cuadrar las formas sobre las poligonales, los esqueletos fruto del tratamiento matemático de los datos obtenidos en las mediciones.


Es importante reivindicar el trabajo que hay más
allá de la cueva cuando hablamos de documentación
y topografía espeleológica... se intuye ¿verdad?
(Fotos cortesía de Rafa Coronado)
Mientras tanto, los pobres compañeros esperan pacientemente, no sin entretenerse en mirar cualquier posible cavidad, zorrera, o lo que por allí hay... también hay quien se deleita con las moras, incluso con los higos ya maduros de alguna hermosa higuera de estos roquedos cercanos a la ermita.


A esperar mientras otros topografían
Acabado el tedioso trabajo de topografía, avanzamos y nos separamos de la carretera, vamos hacia un abrigo donde se practicaron excavaciones hace ya algunas décadas. Creemos que es el denominado en ciertas fuentes bibliográficas como "Abrigo de los Enebrales". Tiene en las paredes, además,  ciertas cruces pintadas que parecen ser de hace muchos años, aunque no prehistóricas.



Pero no es exactamente este abrigo el objetivo, sino otro con cierta profundidad que hay muy cerca y casi continuidad del anterior. Volvemos a la carga con la documentación y topografía, dedicando bastante tiempo a estudiar cómo representar el corte de la entrada y las pendientes que hay en ciertos sitios. Rafa se toma su tiempo y consulta continuamente nuestro parecer, y el resultado será, seguro, de muy buena calidad.



Los demás, mientras tanto, han encontrado unos zarzales magníficos y repletos de moras, miran detalladamente hundimientos cercanos al Abrigo de los Enebrales, y otros agujeruchos de las paredes, que no dan nada de nada.



Acabado ese "TR", nos dirigimos hacia la Cueva del Peñascal, marcada y nombrada por SECJA, pero que no tiene topo. Así que, allí vamos a tomar unas medidas. Aquí, además, muy cerca está otro abrigo donde unas entradas parecen prometedoras, y mientras Rafa y Javi miden, anotan y fotografían, el resto del grupo se dedica a hurgar por allí: Excavar, sacar cantos, arañar el suelo, intentar entrar donde no se puede... en fin, el entretenimiento habitual bajo la supervisión de la colaboradora que nos acompaña, que ya ha dicho eso de "estáis locos" como una docena de veces, y busca más zarzas con moras por allí. Al menos hace muy buen día.






Acabado el tema en la Cueva del Peñascal, nos reunimos con los colegas en el abrigo.



Allí, no puedo evitarlo y como el tobillo parece que no se queja, me pongo el mono y el casco, les digo a Juanma y Luis que me dejen echar un vistazo, e intento colarme donde están sacando cantos (ya han levantado un murete con los que va saliendo, no sólo rompemos, también construimos...).



Bueno, lo dicho, intento meterme donde estos dos, que abultan la mitad que yo, no han podido... ¿y qué pasó?, pues lo lógico, que no entro, claro. Pero me pongo a sacar más cantos y tierra, arrastrándolo todo al exterior cual tejón, y valoro lo que hay allí dentro... aquello no sé si tiene muchas posibilidades, lo que sí tiene es muchísimo trabajo, parece todo igual, es decir, "hay que vaciar la cueva" para entrar, y eso normalmente es inviable... típico en Tamajón, sí.



Así, dale que te pego y apilando cantos en el murete, echamos un buen rato hasta decidir que hay que marcharse, pues hay que mirar alguna cosa más, y además hemos quedado con los científicos que están con su trabajo más allá. Quieren que veamos y valoremos una potencial entrada por si diera juego para sus proyectos, y de paso reunirnos para charlar y compartir impresiones sobre lo que vamos haciendo.

Bien, aunque ya vamos un poco con prisa porque la hora de comer se acerca y la idea era comer con el otro grupo, pues ocurrió lo de siempre, que durante el camino apareció otro posible agujero, junto a un muro, y ¡Hala!, a quitar cantos y mirar si allí se podía entrar... otro marcado como "Pos".




¡Ahí, ahí!, a ver si tira...
Y más allá, una potencial surgencia, en el pasado u ocasionalmente, cuando llueve, con unos canales o desagües muy curiosos, y a su lado otra pendiente de trabajo. No tiene casi nada, pero aún así la catalogamos como otra TR mas...


Entra abajo y conecta por arriba...
un sistema de 5 m y 4 de desnivel
Finalmente, entre agujeros y "posis", alcanzamos el lugar donde los científicos están excavando... a las cuatro y pico de la tarde. Ya han comido y están currando otra vez en lo suyo. Tras reunirnos y presentarnos, comemos algo mientras van comentándonos lo que hay allí, en un abrigo al lado de sus trabajos.



Más tarde vemos despacio el asunto, es una gatera impenetrable por los sedimentos acumulados, pero parece, parece que a unos 4 m el techo se elevaría... El interés que tienen es que los estratos que están trabajando en el exterior, donde están hallando cosas de interés, se continuarán hacia el interior de la potencial cavidad, y de existir tal, en épocas pasadas pudo estar ocupada, o acumular restos y materiales de interés.

La idea es mover los sedimentos más superficiales de la gatera para entrar a ver si se amplía más adentro, vamos, una desobstrucción de las típicas que hacemos. Esos sedimentos más superficiales no son tan interesantes y los trabajos de remoción y evacuación no dañarían el potencial yacimiento que creen puede haber debajo.


Tras una limpieza inicial podemos entrar un poco
y valorar qué hay más allá, y cómo llegar...
Así que, después de comer empezamos a valorar el hueco. Parece que pudo ser tejonera o zorrera, pues tiene restos de paja y algunos bloques ya bien resecos de excrementos de carnívoro. Vamos retirando tierra y algún canto para ir viendo, pero es complicado. Sin embargo, conforme vamos entrando cada vez vamos valorando mejor la cosa, y no parece que dentro el techo se eleve, es decir, todo está colmatado de sedimentos. Imposible penetrar para llevar a cabo una excavación en el interior, no hay altura para ello.


Bueno, ya estamos dale-que-te pego otra vez...
Se trata de retirar todo el material que hay hasta el nivel donde los especialistas iniciarían su trabajo, es decir, los sedimentos y restos más superficiales, y este trabajo puede hacerse desde el exterior con más comodidad. Así que nos ponemos a picar y sacar tierra de  la entrada. Se trata de abrir camino a los especialistas, y esta es una de nuestras especialidades. Y así procedimos hasta encontrar una piedra, "la piedra".

En efecto, aparece una especie de laja, un canto enterrado entre la tierra compactada que queremos retirar. Nada raro, es frecuente, un poco de palanca con alguna barra o el pico, y ya estará...

Dos horas después, habiendo partido una barra de uñas (sí, se partió la punta a base de apalancar entre cuatro), meter cuatro hierros gordos y barras para apalancar desde varios lados, excavar un metro alrededor, partirle trozos a base de puntero, cortafríos y maceta, valorar una potencial voladura en un futuro, o tirar con un todoterreno, o traer una retroexcavadora... después de todo eso, la "piedra" se mueve.


Ahí se intuye el "canto" bajo la tierra
Digamos que era una laja, sí, una laja de como un metro de diámetro y casi 30 cm de ancho, que pesa como diez muertos juntos y que entre todos logramos dejarla a un lado, pues no nos atrevemos a sacarla por si hacemos alguna picia en donde están los científicos con su labor.


Por fin logramos ponerlo en movimiento
(entre cuatro, con palancas, y malamente)
 Para que puedan seguir excavando esa parte, sin embargo, la piedra tendrá que retirarse en su momento... a lo mejor nos acercamos algún día con las máquinas y la "pulimos" para que cuando vuelvan a trabajar por allí se encuentren el tajo preparado y limpio.

Al fin y al cabo nuestra colaboración con ellos se relaciona con la exploración de cavidades que ofrecen dificultades al profano, la obtención de datos de su interior, preparar los pasos conflictivos para que ellos puedan desarrollar su trabajo, etc.


Es decir, servimos de ayuda en la búsqueda de cavidades con interés potencial, forzamos pasos complejos en avanzadilla y aseguramos otros que ofrecen cierto peligro. Todo ello teniendo en cuenta sus recomendaciones para deteriorar lo mínimo y llevar a cabo una labor lo más efectiva posible.



El campamento de los científicos... al fondo varios
de los nuestros, y alguno tomando notas, "qué raro".
En fin, así pasó la tarde y finalmente nos marchamos todos. Los especialistas directamente al pueblo pues tienen los coches al pie de obra, nosotros decidimos irnos andando hasta la ermita, donde están los nuestros.

Hemos quedado en la casa que tienen alquilada en Tamajón, donde nos han invitado a una merienda-cena, una barbacoa, una agradable velada durante la que iremos charlando sobre nuestros distintos quehaceres.

Mientras van asando y preparando, nos van contando muchas cosas de su trabajo, incluso papel y boli en mano para explicarnos algunos fundamentos de la datación de la antigüedad de muestras con el carbono 14... (lo del 14 es por tratarse de uno de los isótopos radiactivos del carbono, que alguno pensábamos que a lo mejor era porque estaba en el puesto catorce en alguna fila, o algo así...) muy interesante todo.



Hay que ver la cantidad de información que estos sabios son capaces de obtener de las cosillas que van encontrando, por su lugar de aparición, por sus características... Todo ello nos hace apreciar, una vez más, la importancia que pueden tener esas cavidades, esos humildes abrigos, y como decía al principio, nos anima a seguir documentando y estudiando todos los que vamos encontrando por allí.

Muchas gracias a todos estos expertos y estudiosos, tan amables y dispuestos a enseñarnos cosas, y también a mis compañeros de Abismo, precisamente por su compañerismo.

Un magnífico día, sí señor.

     Javier Rejos

lunes, 4 de noviembre de 2019

MAS TRABAJOS EN TAMAJÓN (Otoño 2019)

Unos cambios de última hora hacen que tenga libre el fin de semana. Un poco precipitado para organizar una gran actividad, así que, decido ir a dar una vuelta a la zona de Tamajon. Puedo aprovechar a recoger información, tomar algunas fotografías o anotar coordenadas, vamos ese trabajo más aburrido pero esencial, que nos toca de vez en cuando hacer a los coordinadores de zona, y que sirve para poder completar y cerrar algunos trabajos pendientes.

Tras comentarlo en el grupo Abismero, se animan Juanma y Toño, que les comento mi idea de trabajo y les parece perfecto. Va a ser picotear un poco por aquí y por allá. Revisar, fotografiar, terminar alguna topo pendiente, etc…
Como tenemos alguna pequeña vertical, Toño prepara algo de material, pingajo de cuerda, algún mosquetón, taladro, y equipo de burilar. Y quedamos todos en el bar de Tamajon a las 10 de la mañana.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Campaña de Picos 2019

27 de julio/2 de agosto.

Cada año, a finales de julio, las emociones se me desatan: la Campaña de Picos se acerca. Esa sensación de entregarse al peligro, esa necesidad de disparar la adrenalina. A veces me pregunto ¿qué hacía yo antes en estas fechas?

Por supuesto que el párrafo anterior es una exageración forzada para introducir mi discurso, pero esconde una realidad que creo compartir con muchos de los que nos unimos a esta aventura.

Para mí, que soy una recién llegada a este mundo de las entrañas de la Tierra, el simple hecho de estar rodeada de tan expertas personalidades de la espeleología compensa el desgaste físico y las austeras condiciones del campamento. O tal vez, precisamente esas austeras condiciones sean las que nos llevan a disfrutar más intensamente de la compañía y del trabajo de equipo.

Mar de nubes en el campamento
Nuestro club estuvo presente este año por partida doble. En la primera fase yo me uní a los trabajos de exploración del GEG con Rocio y Paco,  apoyando también al equipo científico cántabro formado por Enrique y Manu y a Sanda.

martes, 22 de octubre de 2019

Zona de Abismo en el Alto Tajo: Más resultados a la busca de simas perdidas

Octubre de 2019, otro día rastreando simas "C" de Comando

Bueno, brevemente en esta ocasión, otro día de rastreo en la zona que Abismo trabaja en el Alto Tajo.
La sima C-15, de Comando, localizada por fin
Se prospectó una parte pendiente en el núcleo del territorio y casi acabamos con ese sector central cercano a Chicas y Marías.
Muchos lapiaces y litosuelos, hundimientos, líneas de dolinas y socavones en pequeñas vaguadas (buenos indicios), pero pocos resultados.

viernes, 11 de octubre de 2019

Gente de zona: ABI 49

21 y 22 de septiembre de 2019
Continuando con los trabajos en la sima  Abi 49, en esta ocasión toca desviarse en el pozo principal  
por una rampa que lleva hacia una ventana lateral por la que Pablo quería atacar un posible pozo paralelo o alguna posible galería colgada que se observó en incursiones anteriores.

Como ya es habitual ,comenzamos a bajar como siempre, calculando que la derivación no ha de estar muy profunda optamos por utilizar una cuerda de 55 metros y no la de 90 que usamos para la vía principal.
Se decide que Toño  iría primero con parte del material usual, Pablo segundo con mucho más material de exploración y por último Luis con el resto, en total 4 sacas con casi de todo.

martes, 8 de octubre de 2019

Tardecitas de otoño, a la puesta del sol: La Cueva de la Galiana, en Horche.

De esas tardes autumnales (I, 04/10/2019).

Bueno, bueno... retomamos esas saliditas de un rato, ahora aprovechando alguna tarde libre y las ganas de tomar ese sol, ese último calor del atardecer en estas fechas, antes de que los fríos nos quiten las ganas (que no lo harán...).

Con éstas, la tarde del último viernes me fui a dar un paseillo, cerca porque ya era tarde. Ya en camino recordé algunas anotaciones que había releído en mis libretas, hablaba de cierta cueva muy cerquita de Guadalajara, en el término de Horche.

La información venía de algún libro de arqueología, dado que la cueva citada fue estudiada en el pasado y posee interés por su yacimiento calcolítico.

Como estoy dedicado a ratos a inventariar y documentar pequeñas cuevas (naturales, digo) no demasiado lejanas a la ciudad, voy revisando lo que tengo y lo que encuentro por ahí en la bibliografía y en mis pateos por las rocas que pueden albergar cavidades, y que son las calizas del Pontiense (borde del escarpe del páramo alcarreño), los yesos miocenos (y alguna masa oligocena, algo más lejos), y ciertos depósitos de travertinos que aparecen de vez en cuando en los cursos fluviales cercanos.

Bueno, ésta concretamente se abre en el Pontiense, esas calizas que a veces poseen alguna cuevecilla, raro es que posean desarrollos apreciables, pero interesantes siempre, sea porque son conocidas por las gentes del lugar (y se trata de sus cuevas, que poseen nombre propio), sea por su potencial interés científico (arqueológico, paleontológico, biológico...).

Muchas, además, no fueron consideradas en el catálogo de cavidades de Guadalajara, quizá porque en estos terrenos no se llevó a cabo un inventario concienzudo, dado que las exploraciones serían escasas por el menor interés de estos territorios para la búsqueda y exploración de cavidades, y por ello mismo, raras son las citas en la bibliografía espeleológica disponible.

Sin embargo, no son pocas las que hay, y como hemos dicho ya en alguna entrada previa a este mismo blog, merecen atención y su rescate del olvido, debiendo añadirse a una futura edición del catálogo de cavidades provincial.

Pues con ello estamos, y esta es una más, la Cueva de la Galiana, en Horche.
Cueva de La Galiana (Horche, Gu.)

lunes, 7 de octubre de 2019

Prospección en la zona de Abismo en el Alto Tajo

Nuevos avances en las prospecciones
Día 28 de septiembre de 2019

Bueno, uno de esos días que te despiertas temprano (no ha amanecido), casualmente tienes el día libre, te levantas, preparas las cuatro cosas necesarias para echar el día por ahí, y ¡Hala, al monte

Decido irme a trabajar un poco el tobillo, a ver si me deja andar, y arreo para la zona de Abismo en el Alto Tajo. Ya que me pongo, voy a ir prospectando algún trocito a ver si logro encontrar algo, especialmente alguna de las simas "C" de Comando que creemos están en la zona, pero no han aparecido aún.
La sima del Majal Balagoso (ABI-097), la última
Alcanzada la zona, decido empezar a rastrear unas cuadrículas dentro del área central del territorio, intentando avanzar con lo último que queda por mirar en esa parte, que deben ser como 35 hectáreas.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

La Covacha de las Grajas, Hundido de Armallones

La Covacha de las Grajas, Alto Tajo
(Hundido de Armallones, Guadalajara).
¡Cómo corre el tiempo!. Ya a finales de agosto, montón de semanas desde la última actividad... mucho tiempo ahí medio parado, pero parece que ya puedo moverme algo.

Tras echarme el anzuelo un amigo, pescador entre otras muchas cosas, y la consecuente picada por mi parte, el día 23 nos vamos a hacer un poco de turismo por el Alto Tajo, concretamente al entorno de Armallones, por allá donde llaman "El Hundido".

Nos juntaríamos cuatro aventureros para pasar el día, Encarna, Granada, David y yo, todos amigos de andar por el monte, a setas, a cantos o a lo que sea.
Además de pasear, ver cantos y riscos, buitres, hierbajos y árbol

martes, 3 de septiembre de 2019

In Crescendo, Ocejón, Peña Cebollera Vieja y Urriellu

Pues si, la cosa es que tras cuatro meses en la incertidumbre quería comprobar que la reparación del pie había salido bien y se me ocurre que para probarme lo mejor es seguir la máxima:
"El movimiento se demuestra andando"

Ocejón. 16 de Junio de 2019 
Desde Valverde ,la cosa salio bien aunque se nota la fatiga del sedentarismo obligado y la barriga.....

jueves, 22 de agosto de 2019

Gente de Zona ABI 49 Y ABI 41?

27 y 28 de julio de 2019.
Tras un tiempo de inactividad si tocar simas, decidimos Luis Valero y yo convocar una salida a Zona Peviza el fin de semana de 20 y 21 de julio, pero con escaso éxito dado que en la estación estival estamos escasos de efectivos, solo nos apuntamos nosotros.
La previsión era bajar a la sima ABI 49 el sábado, y el domingo descender a la sima C2 pero se aplazó al siguiente fin de semana.
Conseguimos juntar a un elemento más, Irene que había regresado hace poco de sus vacaciones y con estos ya éramos tres.
Nuestros compañeros señalizando la actividad del club en el interior 
El plan se mantuvo y el sábado 27  entramos en la abi 49 que últimamente nos esta dando bastante trabajo.