Zona de Abismo en el Alto Tajo: Comienza la campaña de 2022

 Zona de Abismo en el Alto Tajo: Comienza la campaña de 2022


Crocus nevadensis, un azafrán de invierno, una joya en nuestra zona, y a la luz del sol, aunque sea el de enero

Finales de enero, comenzamos a hacer alguna cosa en la zona. Concretamente, a buscar cavidades, a eliminar trocitos pendientes de prospección.

Un día por el territorio haciendo otras cosillas, y al acabar, pues aprovechamos unas de horas de luz para ir a revisar detalladamente alguna cuadrícula pendiente. En este caso, otra más en los Corrales del Pollo, cerca del cruce de Zaorejas y Peñalén.

En los Corrales del Pollo,
el terreno a veces es así...

Al terreno, GPS en mano, un par de cuadrículas de 4 hectáreas preparadas, y a recorrer concéntricamente, con resolución 8-12 m para que entre pasadas no se nos escape nada.

Así, poco a poco, si prisa y revisando cada indicio, cada mata de enebro que pudiera esconder alguna madriguera, hueco o sima, vamos haciendo pasadas de fuera a adentro, hasta terminar con la primera cuadrícula. Nada localizado, ni siquiera hundimientos ni ningún indicio de cavidad.

... y otras veces es asá,
tortura para los tobillos.

Como todavía tenemos algo de tiempo, empezamos la segunda cuadrícula, esta vez e trayectos de ida y vuelta porque no nos va a dar tiempo a acabarla, así que mejor dejar revisado un lado y sin que queden “islas”.


Lo prospectado sobre una captura de Google Earth... unas 7 ha.

 Y de nuevo, lo mismo, nada de nada, y ya cae la tarde, aunque parece que ya se nota que los días van alargando. Vuelta al coche y a casa. Al menos hemos aprovechado muy bien el día, y de esa parte queda muy poco ya. Unas pocas salidas más y acabaremos la prospección de todo el sector, quizá sea posible en esta campaña de 2022, aunque vamos muy despacio y hay más trabajillos que hacer.

En fin, nada localizado, al menos nada “espeleológico”. Pero sí que me encontré con los primeros azafranes silvestres, este concretamente florece en el frío invierno, otros años lo he visto florecer entre la nieve... “azafrán de Sierra Nevada”, lo llamamos, porque fue allá donde se descubrió, aunque luego se ha ido encontrando en otros territorios de la Península.

Es, en cualquier caso, una planta rara y poco frecuente, que pasa desapercibida por eso, por florecer cuando otras no han dejado ver ni sus primeras hojas.


Ese azafrán tan clarito, casi blanco... lástima que las fotos son del móvil, pero no culpemos al cacharro ese, la culpa es del "fotógrafo"

Y, en fin, una de esas pequeñas cosas que mantienen a flote mis ánimos para seguir buscando, explorando, documentando.... Pero, la primera y más importante, sabedlo, los compañeros.

F. Javier Rejos

LA CUEVA DE LOS LIRIOS, LOCALIZADA AL FIN

 La Cueva de los Lirios, localizada al fin

Aunque algo harto ya de buscar lo mismo, pero nunca de disfrutar de esos magníficos paisajes de las parameras y barrancos del Alto Tajo, el pasado mes de enero aproveché lo que me sobraba de un día libre para arrearme al territorio con el objetivo de seguir rastreando en busca de esta pequeña cavidad.

Seis intentos previos y calabazas, así que ya me acercaba al terreno cargado de paciencia y dispuesto a caminar y caminar, y ver qué planta o bicho me salía por allí. Y alguna cosa me salió.

Ahí está la entrada a la cueva de los Lirios

Alcanzado el territorio, los altos al norte y noroeste de la "Solana de los Lirios" ya los hemos barrido y allí no está la cueva buscada. Hemos replanteado (por tercera vez) la búsqueda y tras nuevo análisis de los datos disponibles, vamos ahora a "barrer" los altos situados entre los dos barranquillos al sureste de dicha solana, donde podría estar la cueva.

Esta es la topo que elaboró Fernando Henche en 2002

Ya estuvimos allí Granada y yo, al principio, animados tras el éxito en la localización de otra "perdida" cercana, la pequeña sima de la Cañada Ocecar. En aquella ocasión, nada de nada, aunque pudimos localizar también la cueva del Majal. Todas ellas chiquititas, pero catalogadas y estudiadas por Abismo en el pasado (Fernando Henche y colaboradores), pero a falta de darlas a conocer como Dios manda, pues los datos están en su mayor parte inéditos.

Más tarde, creo recordar que hacia el verano pasado, trastearía por allí también Óscar, un amigo al que le gusta encontrar y conocer los paisajes y cosas de su tierra. Él tampoco tuvo éxito, pero opinaba que debía estar en ese puntal y no en el de encima de la solana mencionada.

Y tampoco hace mucho, debió ser a finales del pasado otoño, anduvimos Rafa y yo otra vez viendo estos altos... nada de nada, pero quedó un buen trocito marcado como "pateado", y encontramos orégano, frutos de gayuba y níscalos.

Y ahí me dirigía yo, a continuar barriendo esos altos a partir de donde lo dejamos esa última vez y hacia el noreste, hacia arriba, porque esos terrenos tenían pinta, se parecen a lo que sugiere la única fotografía disponible de la entrada a la cavidad, donde se ve que es más o menos llano, con un pino al lado de la boca, y un entorno con gayuba y sin bloques o pedreras... esos detalles son los que nos permiten desestimar ciertas áreas de laderas, de pedrera o bosque más cerrado. Pero claro, han pasado 20 años.

Así debe de ser el terreno donde ha de estar

En sitios así, más pendiente y pedreras, no está.

Pues nada, el coche abajo en el barranco, un día fresquito, pero no helador como podría esperarse, maravilloso silencio y aire puro, solecito en la ladera.... Subo por el borde de la ladera del barranquillo a buscar el límite marcado el otro día.

Al ir subiendo por allí, veo que, en plena ladera, por debajo del sitio prospectado y áreas rocosas, hay rellanos... A ver si... Total, que decido ampliar el área de trabajo y comenzar viendo esos sitios. Pero al final, tras varios recorridos detallados, nada.

Decidimos barrer las laderas con rellanitos, parecido a esto de la foto, por si acaso.

Vuelvo atrás para subir y otra vez me surge la duda, ahí en la parte oeste y suroeste de esos altos, aunque ya hay más pendiente, hay sitios que se parecen mucho a lo que busco... En fin, concluyendo, que en vez de irme al área de mayor probabilidad y que tenía pensado barrer, decido sacrificar el día y prospectar esta otra zona donde, pensaba, nada iba a encontrar.

Y así voy y vengo marcando tracks y cerrando un perímetro fuera del cual creo que podemos estar seguros de que no va a estar la cueva.

Y así, barriendo y barriendo ese trocito de "escasa probabilidad", pues me encuentro la cueva, sin duda alguna, con su árbol al lado (no ha crecido casi nada en 20 años), su forma típica, las gayubas... bueno los arbustos sí han cambiado, ya no está la jara de la foto y las gayubas se descuelgan por la boca hacia la cavidad.


Por la pendiente, la gayuba, el árbol... es ella.

Vista la boca, efectivamente, lateral y bajada en rampa, sin ningún peligro así que entro en la cueva. Realmente es tan chiquitita que casi no haría falta ni luz.

La entrada se abre lateralmente, en rampa

Se prolonga a ambos lados de la boca, tal como indica la topo de Fernando Henche, y posee algunas concreciones bastante fósiles. En fin, todo coincide bastante bien, esta vez podemos estar seguros, es la cueva de los Lirios.

La entrada, desde dentro

Hacia un lado, verdines porque llega la luz

Notas, fotografías por aquí y por allá, a documentar toca. Bajo y tomo las fotos que puedo, en un sentido se prolonga un poco más entre viejas columnas y coladas.


Algunos viejos espeleotemas, secos y fosilizados 

Y bueno, pues mirando el área delimitada y que he prospectado parcialmente, decido terminar de prospectarla, aunque ya he encontrado la cueva buscada. Así quedará un track perimetral delimitando un territorio prospectado, por si alguien en el futuro se pone por allí, que le sirva y no tenga que volver a pisar el mismo terreno.



Y así, ya por la tarde, dejo el territorio y me dirijo a otra parte a zascandilear en otros asuntos, pues todavía tengo alguna hora de luz.

Finalmente, objetivo cumplido, cueva localizada en el séptimo intento, y por casualidad:

Resultado final: Lirios 6, nosotros 1, ¡localizada!

Fotografía original de Fernando tomada en 2002

Esta otra de 2022 casi tomada desde el mismo sitio. El manto de gayuba se ha desarrollado mucho, pero el pino es casi igual.

Y sí, puedo entender vuestro pensamiento: "... está pirao, echarle tantas horas para encontrar una cueva tan insignificante ...".

No le quitaré la razón al que opine así o similar, y quizá un día de estos me raye del todo y dedique el resto de mis días espeleológicos a topografiar alcantarillas, que tienen su intríngulis y algunas he hecho ya.




Ya veis que sí...  Pero, ¡Eh, tranquilos, que no había ratas!

Javier Rejos

 

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