Tamajón-Almiruete (Gu), 18/12/2011
Habíamos
quedado para visitar la Cueva del Hornillo, aprovechando para resolver algunas incógnitas
y valorar el trabajo de topografía que queda pendiente.
Al final,
tras distintas circunstancias, nos reunimos en la Ermita de los Enebrales Juan
Carlos, Sira, Manuel y los dos Javis (peque y grande). Además, Juan Carlos trae
a Elisa y Jeremías, dos colaboradores que hicieron muy feliz al Javi peque, que
le encanta todo lo que tiene cuatro patas y pelo.
![]() |
Entrada horizontal, al fondo Elisa y Jeremías, algo remisos a la exploración |
Alcanzamos
el terreno y nos vestimos para faena. En primer lugar nos dirigimos hacia las
posibilidades 5 y 6, para echar una ojeada con Sira, a ver si trabajar en ellas
pudiera ofrecer riesgos para algún potencial yacimiento arqueológico.
Volvemos a
valorar la gatera en la roca (posibilidad 6), comprobando cómo caen las piedras
por el hueco vertical que hay más allá del paso estrecho. Entra Sira, tanto
como puede, y confirma que es inviable
atravesar el estrecho. Teniendo en cuenta que Sira es una auténtica
anguila, más pequeña y ágil que la mayoría de nosotros, podemos considerar que
esta posibilidad queda definitivamente desechada. Una lástima porque hay
conexión con algo más amplio tras el paso infranqueable.
Estudiamos otra
vez la desobstrucción el embudo de piedras y tierra (posibilidad 5). Se mira el
terreno con cuidado para hacer una valoración inicial de su potencial
arqueológico.
No
obstante, nos metemos de cabeza en el embudo pudiendo confirmar que la cornisa
rocosa es parte de la pared de la torca, que llega hasta allí. A la izquierda
parece casi colmatado de piedras hasta el techo, y a la derecha no está tan
claro. Sin embargo, la potencial desobstrucción debería replantearse, quitando
las piedras del otro lado al hueco abierto, a ver si desde allí logramos ver
bien o, con suerte, deslizarnos bajo la cornisa.
El trabajo
es bastante duro y difícil, con un bloque enorme que nada fácil de mover
(habría que romperlo, probablemente, o usar un trácter). Por ello, decidimos abandonar
provisionalmente esta desobstrucción, pues hay muchos otros trabajos pendientes
en la zona, y que consideramos prioritarios.
CUEVA DEL HORNILLO
Entramos
por la entrada horizontal. La primera parte no es muy amplia, y mengua
paulatinamente hasta encontrar un paso donde debemos arrastrarnos cuesta abajo
para ya alcanzar galerías más amplias. El paso también franquearse por encima,
a través de otro conducto, también estrecho. Realmente se trata de la misma
galería partida arriba y abajo por un falso suelo.
Luego se
amplía considerablemente y empiezan a aparecer algunos espeleotemas que, aunque
están algo secos, son bastante bonitos e interesantes. Predominan las pequeñas estalactitas,
y algunas banderas también de tamaño modesto que suelen aparecer radialmente
desde oquedades del techo, lugares donde estimamos que la superficie ha de
estar muy cerca.
![]() |
Un ratón atravesando el paso inferior, el más estrecho, bajo un falso suelo |
![]() |
Donde la galería se amplía |
En la parte
más amplia dedicamos algún tiempo a explorar las gateras que estaban pendientes
de revisión, a la izquierda. A la primera se asoma Javi pero no entra en el estrecho
agujero, y antes de ponernos a quitar tierra del suelo para pasar, prueba
Manuel, que lo consigue asomándose a una curva y comprobar así que allí se hace
impenetrable. Cerca de la rampa hacia la entrada vertical hay otra gatera, más
bien laminador, hacia la izquierda. También se explora comprobando que no
resulta penetrable, con lo que las incógnitas de esta parte de la cueva quedan
resueltas y finalizada la exploración.
Pasamos de
largo la entrada vertical y entramos en el tramo final. A través de un descenso
más estrecho accedemos a una gran galería, en la que nos entretenemos mirando
los techos, pues en un punto de ellos hace años encontramos una continuidad a
favor de una grieta transversal.
La última
incógnita la resolvemos subiendo a Sira a hombros para que pueda valorar un
agujero cerca del techo (está bien esto de contar con exploradores tan
livianos). Al acercarse comprueba que no hay paso, y aquí queda acabada la
exploración definitiva de la cueva, a falta de completar la topografía.
![]() |
Toda la cavidad posee restos de falsos suelos, como este de su final
|
En el final
la cavidad se obstruye por piedras, en un punto donde aparece un falso suelo de
concreción, muy interesante e ilustrativo.
Esta parte
de la cavidad también presenta algunas formaciones curiosas, bastante bonitas.
Merece la pena visitarla. Es bastante parecida al tramo amplio al otro lado del
hundimiento de la entrada vertical.
Encontramos
una cabra ya descompuesta, quedando sólo el esqueleto y algunos restos.
![]() |
Banderas rodeando oquedades del techo, por las que filtra el agua desde la superficie |
De toda la
cavidad, el grupo y algunos detalles, se tomaron abundantes topografías que
depositamos en el archivo del club Abismo.
Es
interesante que prácticamente en toda la cueva haya indicadores claros de que
hubo mucho sedimento colmatando las galerías (tierra, gravas con cantos de
cuarcita y de pizarra, arcillas, etc.), sobre el que se depositaron coladas y
suelos calcificados. Más tarde algún proceso de reactivación erosionó los
suelos, o se llevó los sedimentos subyacentes a las contras calcificadas,
dejando los falsos suelos (fragmentos, aunque en algunos puntos son bien
patentes) o cornisas pegadas a la paredes por toda la cavidad. Es muy
interesante.
Además, el
diseño general de las grandes galerías, en sección, presenta una parte amplia
abajo (hasta los 2-2.5 m de altura), y se continúa más angostamente en altura
(todo a favor de una diaclasa). Parece que un régimen erosivo inicial originó
un meandro más o menos estrecho, y que más tarde variarían las condiciones
ensanchando la galería en la base. También pudiera ser que las características
de los estratos superiores e inferiores sean bien distintas y que por eso la
erosión lateral haya sido mayor en la parte inferior.
En algún
momento la cavidad se colmató bastante, y sobre los sedimentos se formaron
espeleotemas. Luego hubo una reactivación posterior, retirando sedimentos y cortando
los suelos calcificados, hasta la cavidad tal y como la vemos en la actualidad,
bastante seca.
F. Javier
Rejos
Cojonuda la salida!! JuanCarlos tienes que federar a los perros jajaj, en serio me lo pase muy bien!
ResponderEliminar