Espeleonavidad 2025 – Sima Diana
Marta, Aran, Santi, Miguel, Toño, César, Irene, Txomin y Vir
Como viene siendo tradición cada
Navidad, desde el club organizamos la salida a una sima de nuestra querida
Castilla la Mancha para festejar otro año más lleno de cuevas juntos.
Este año hemos elegido el 27 de
Diciembre para hacer la sima Diana, en Villanueva de Alcorón, porque la mayoría
todavía no la conocemos (¡a pesar de lo cerca que la tenemos!), y es una sima
relativamente fácil y bonita. Además, aprovechando que este año estoy realizado
el curso de perfeccionamiento que sacó la FCMEC, ¡quiero animarme a instalar yo
y poner en práctica todo lo aprendido!
Nos reunimos a las 8 am en el club
César, Irene, Marta, Miguel, Santi, Toño, Txomin y la que escribe (Vir) para
recoger el material que habíamos dejado preparado el día antes, y salimos hacia
Villanueva de Alcorón, donde se nos une Aran. Finalmente no puede venir Amparo,
a la que echamos mucho de menos…
El tracking para llegar a la sima es muy sencillo y en seguida dejamos los coches en el aparcamiento que hay a unos 200m. Nos enfundamos la ropa térmica y los monos, no sin hacer el payaso, como habitualmente cuando nos juntamos. Y, por supuesto, con nuestras correspondientes decoraciones navideñas. Ya listos iniciamos la aproximación a la cavidad por el sendero cubierto por parches de nieve.
| ¡Empieza la Espeleonavidad 2025! |
Comienzo la instalación, observada
muy de cerca por Marta, que será la segunda en bajar y quien me irá echando un
cable vigilando mis nudos y el cierre de los mosquetones… ¡Esto de la
instalación de una sima da mucho respecto cuando eres novato! Mientras yo voy
escurriéndome los sesos y decidiendo si hacer ochos o mariposas en cada
fraccionamiento, el resto pasa el gélido rato en el exterior cantando
villancicos y bailando para entrar en calor (no negaremos que alguna canción
del Dúo Dinámico también cayó). No nos aburrimos nunca.
Instalando la cabecera, siempre supervisada por la gran Marta Guti que,
además de experiencia, siempre aporta diversión. |
Poco a poco vamos bajando todos por
los dos primeros pozos, y en la base de la rampa nos dividimos en dos grupos;
mientras yo sigo instalando hasta el fondo del P.29, Toño instala el P.23, por
donde bajan también Aran, Irene y Santi. La idea es hacer la ruta circular, de
manera que los que bajen por uno de los pozos realicen luego la subida por el
otro. Cuando llego al último fraccionamiento del P.29… ¡sorpresa! Aparece el
aviso de fin de cuerda. Me quedo blanca por un instante, ya que habíamos cogido
una cuerda de 60m, tal y como indica el Club Viana en su Ficha Técnica de
reequipación (y que el resto de clubes siempre seguimos a rajatabla gracias a
su detalle y precisión), así que debería dar pero soltando la cuerda veo que
nos faltarían unos 3m más para poder llegar al suelo… Sospecho que, al ser mi
primera instalación, he ido dejando demasiada comba en los fraccionamientos. ¡Errores
de novata! Decidimos desinstalar el fraccionamiento anterior, donde se
encuentra Marta, y yo ajusto todo lo posible la coca del último anclaje para
tener algo más de cuerda y poder llegar al fondo. Justo, pero sin problema.
Para futuras visitas a esta sima, sugerimos llevar una cuerda de 65m en vez de
60m para ir con mayor tranquilidad.
Atasco en la base de la rampa que da acceso al P.29. |
Fotacas de Miguel
y Aran en la sima, cortesía del móvil pepino de Aran. |
Una vez que nos hemos reunido todos
en la base, una gran sala de enormes dimensiones con bastantes bloques caídos, Santi
y Marta se acercan a explorar la bajada del P.7, para la que, en teoría, hace
falta una chapa de spit. Sin embargo, ven que la cabecera se encuentra
reequipada con anclajes químicos en el techo y, de hecho, hay una cuerda puesta
con unos estribos. Algo parecido pasa en el P.23, donde, salvo el primer
anclaje de cabecera, en lugar de los spits indicados por el Club Viana, todo el
pozo ha sido reequipado con tensores químicos.
Anclajes en
químico a lo largo del P.23, a pesar de que en la ficha técnica de 2016 se
indica que hay spits. Algún reequipador misterioso ha facilitado el trabajo
para descender y ascender el pozo. |
Volvemos a reunirnos todos y
empezamos a sacar las provisiones: empanadillas, bocatas, termos de caldo
calentito y, por supuesto, polvorones y turrones, ¡que es navidad! A estos
últimos se une un brindis con cava, con sus correspondientes fotos y vídeos de los cánticos y los bailoteos, acompañados siempre de unas cuantas risas, que esas nunca faltan.
Ya comidos y felices retomamos el
regreso a la superficie (no sin antes dejar tiempo a Txomin para que realice su
habitual búsqueda de artrópodos troglobios).
| Txomin rastreando la presencia de artrópodos (aka "bichitos de los suyos") en la
sala tras bajar el P.29. Milpiés troglobio que encuentra en unas maderas descompuestas. |
Yo encabezo la subida por el P.23,
seguida por Txomin, Marta y por último Aran que va desinstalando. Le ha gustado
tanto este pozo que ha pedido repetir, y razón no le falta porque las paredes
son espectacularmente bonitas para lo modesto que es; llenas de espeleotemas
amarillos con forma de medusa que, junto con las patitas de elefante de la gran
sala inferior, son indicativos de la gran cantidad de agua que circulado por
esta cavidad. Por el P.29 suben César, Miguel, Santi, Toño y cierra el grupo
Irene, que va deshaciendo mis apretados ochos…
Impresionantes las formaciones amarillas que recubren las paredes del
P.23, con forma de medusas.
Cuando llego de nuevo al inicio de
la rampa R.3 está Toño esperándome, y me muestra una corrección de la instalación en ese punto que hizo bajando, en la que ha cosido a través del
anclaje la cuerda de inicio de R.3 + P.29 a la cuerda que terminaba el P.14 (y
que yo había dejado anudada en la base del mismo). La verdad es que da gusto ir
siempre con gente tan experimentada y que te enseñan tanto. ¡A veces pequeños
detalles en la forma de instalar incrementan mucho más la seguridad, tan
necesaria en esta práctica!
El supermaestro instalador Toño iniciando la bajada, y una servidora novata
frente al fraccionamiento de inicio de la rampa con las cuerdas cosidas.
Poco a poco vamos saliendo todos de
la cavidad y nos reunimos en la boca para hacernos la “fotofinish” antes de
volver a los coches.
Antes de regresar a nuestros hogares
guadalajareños, decidimos parar a tomar unas cerves y unos cafés para despedir
la jornada. Como el bar de Villanueva de Alcorón está cerrado, decidimos ir a
Sacedón (aunque Aran ya no pueda acompañarnos), tierra de nuestro querido
compañero Javi Rejos. Así que, por supuesto, le llamamos para que se nos una y
contarle la experiencia. La verdad es que ha sido una espeleonavidad muy
divertida, llena de risas y de anécdotas. ¡Ya sólo queda despedir el año y
planificar la siguiente salida para inaugurar el que viene!
La verdad es que le he cogido el
gustillo a esto de instalar, así que habrá que ir eligiendo nueva sima…
¡Nos vemos en la siguiente!
Vir
Desde el Club
Abismo deseamos que hayáis pasado unas felices fiestas, ¡y que nunca os falte
una sonrisa! (ni una braga con nuestro logo, que son bien calentitas y
molonas).