jueves, 15 de abril de 2010

XXI Jornadas Científicas de la SEDECK en Ardales

Del 19 al 21 de marzo de 2010 se han celebrado estas jornadas en Ardales, Málaga. El tema ha sido: Torcal de Antequera y Cuevas del Guadalteba.
Asistimos por parte de Geológicas (Madrid), Montse Camino y Teresa, y por Abismo (Guadalajara) Nacho Hierro y Paco Cuesta.
Después de entregarnos la documentación y de la presentación de las jornadas, comenzaron las ponencias.
La primera corrió a cargo de Bartolomé Andreo de la Universidad de Granada y su ponencia: Aspectos geológicos y geomorfológicos de los modelados de tipo Torcal. Describió las características de los Karst de estas sierras, incidiendo en las formaciones anticlinales de tipo cofre.
La ponencia sobre la Hidrología del Torcal de Antequera y el Manantial de la Villa corrió a cargo de Antonio Pulido de la Universidad de Almería. Nos explico a través de diferentes modelos matemáticos, como el agua en esta zona solo puede escaparse por la evaporación.
Sobre las once y media tuvimos una pausa para tomar un café y aunque no nos demoramos demasiado, el hecho de salir a otro lugar y tener que volver, hizo que de aquí en adelante los ponentes tuvieran que pisar el acelerador en sus presentaciones.
Pedro Cantalejo de la Red del Patrimonio de Guadalteba nos habló sobre los aspectos de la ocupación humana y prehistórica en la Cueva de Ardales. Su intervención empezó por hablarnos de Doña Trinidad una persona que fue pionera en la habilitación turística de la cavidad en el siglo diecinueve. Esta cueva fue utilizada  desde el Paleolítico Superior hasta la Edad del Cobre. Recalcó la presencia de niños en la realización de algunas de sus pinturas y la existencia de enterramientos.
Y del control de las condiciones microambientales e hidrogeoquimica de la Cueva de Ardales, nos conferenció Ángel Fernández del Museo Nacional de Ciencias Naturales. En su exposición nos dio a conocer los resultados del control medioambiental del interior de la cavidad para poder evaluar el impacto de las visitas.
Para terminar estas ponencias, José Antonio Berrocal, presidente de la Federación Andaluza de Espeleología nos hizo un pequeño recorrido por la historia de las exploraciones y la situación actual.
Con el retraso que llevábamos, la asamblea prevista de la Sedek fue de lo más rápida, sobre todo se habló del formato de la revista, nos comentaron el estado de las cuentas, la Junta Directiva sigue siendo la misma  y se hablo de la posibilidad de hacer un congreso de varios días de duración. El tiempo apremiaba y nos fuimos a comer.
Sobre las 5 de la tarde visitamos el Centro de Interpretación de la Prehistoria en Guadalteba y de allí partimos para la Cueva de Ardales, donde de la mano de Pedro Cantalejo visitamos sus salas en varios grupos, pudimos contemplar el yacimiento de esta cavidad. La Cueva de las Palomas de Teba no pudimos visitarla por falta de tiempo.
El domingo amaneció lluvioso, nuestra primera excursión fue a la Garganta de los Gaitanes, donde Adolfo Eraso nos enseño un proyecto en el que participó en los años sesenta, una obra de ingeniería hidráulica que fue la primera central en España en la que se recupera el agua bombeándola por la noche cuando la energía sobra y  es más barata. Las turbinas están situadas a 30 metros por debajo del agua.
La siguiente visita fue al Torcal, la lluvia nos acompañó en el pequeño recorrido que algunos de los participantes a estas jornadas hicimos. Una pena, pues la idea que llevábamos era de pasar toda la mañana caminando por este lugar tan característico y casi único.
Sobre las 2 de la tarde estábamos despidiéndonos los unos de los otros, Montse y Teresa regresaron para Madrid, Nacho y yo nos quedamos a comer en Antequera con Marcos del grupo de Edelweiss (Burgos) y las casualidades del destino hizo que nos encontrásemos con Fernando del grupo de Pteropus (Cuenca) que estaban haciendo actividades por esta zona del Torcal de Antequera.
Nosotros volvimos para Guadalajara el lunes, evitando así los atascos del fin de semana.
De esta zona ya nos había hablado Paco Mínguez que estuvo hace unos años y la verdad no se quedo corto cuando nos hablo del paisaje del Torcal de Antequera. Me he quedado con las ganas de volver a visitar estas tierras y perderme por ese paisaje tan impresionante.
Paco Cuesta