martes, 21 de febrero de 2012

De la sima del Bochorno a la Z-3, y finalmente la del Fraile...



SIMAS VILLANUEVA Y FRAILE, por Jesús Foguer

"Más de dos años alejado de este mundo salvo alguna fugaz aparición son demasiado.
Se me agotan las excusas y no puedo rechazar la oferta de Ángel para visitar la Z3, sima que esconde uno de los pozos mas bellos del bosque de Valsalobre.
Domingo, suena el despertador y maldigo la hora en que acepté, con lo a gusto que estaba los 5 grados bajo cero no animan demasiado.
Ya en el club me encuentro con Toño y Manu, conocidos recientemente y con un viejo amigo, El Rejos, el resto de convocados fueron bajas de ultima hora. Las gélidas temperaturas unidas a un fuerte viento desvelan un día desapacible. Cargamos el material necesario y con poca convención, al menos por mi parte, ponemos rumbo a nuestro destino.
A los lados de  la carretera de Peñalen vemos las primeras manchas de nieve, llegamos a la bifurcación del camino, nuestras sospechas se confirman: éste se encuentra impracticable, cubierto por un manto helado de nieve, lo mejor será dejarlo para mejor ocasión.
Buscando  alternativas, Javi propone ir a la Sima del Fraile, esta nos pilla de  regreso a casa.  Antes nos adentramos en la Sima de Villanueva, donde a esta hora  visualizamos una bonita imagen al  proyectase un haz luminoso que entra por la boca  y atraviesa la bóveda de la cueva.

Más ilusionados, reanudamos la marcha, llegamos a Cifuentes, desde aquí, por la carretera en mal estado que se dirige a Val de San García pronto alcanzamos nuestro nuevo destino. Un tentempié al resguardo del viento recordando chascarrillos espeleológicos de otros tiempos y para adentro.

Instala Javi bajo la atenta mirada de Manuel que le sigue, a continuación entra Toño, cerrando yo el grupo. Me sorprende gratamente el pozo de entrada  por su limpieza y verticalidad, en  el fondo me uno al grupo que me aguarda, con un Javi ilusionado, como siempre señalándonos la multitud de formaciones y microformaciones que colmatan las paredes, sólo nos queda una pequeña rampa para alcanzar el punto mas profundo de la cavidad, a la cota de -86 metros, distancia que tenemos que remontar para alcanzar el exterior y lo hacemos sin demora, Manu se encarga de la desinstalación.
            Al final un buen día.
            Aquí dejo unas fotos, y nos vemos en la próxima."              
Jesús Foguer.











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De la sima del Bochorno a la Z-3, y finalmente la del Fraile...

El pasado domingo 12 de febrero nos reunimos tempranito en la sede del Abismo dispuestos a bajar una de las simas que dicen puede ser de las más hermosas del karst de Valsalobre, la sima Z-3. El ambiente era gélido, hasta 7 bajo cero en los termómetros de los coches. Todo el material estaba ya preparado en sacas etiquetadas para evitar confusiones, así que rápidamente estábamos dispuestos.

Por imprevistos de última hora, Ángel y Diana no pudieron venir, reduciéndose el grupo a 4: Jesús, Toño, Manuel y Javi.

El plan original había sido visitar la Sima del Bochorno (Peralejos de las Truchas, Gu), pero lo desechamos porque sabíamos que  había nevado y la pista de acceso al alto de la Muela de Utiel sería impracticable. Por eso modificamos la convocatoria eligiendo como sustituta la bonita sima Z-3 (Valsalobre, Cu), que además muchos de nosotros no conocíamos.  

Hacia allá nos dirigimos, despacio y cuidando la conducción pues la temperatura del ambiente continuó siendo heladora en todo el trayecto. Alcanzamos Villanueva de Alcorón y el acceso a las pistas rumbo a La Serrezuela, donde se ubica la Z-3, hacia media mañana. A las temperaturas bajo cero se añadía el viento que te dejaba helado nada más asomar del coche.

Mala suerte: Las pistas de acceso estaban cubiertas de nieve dura como el hierro, completamente congelada, lo que haría muy peligroso avanzar por ellas. La aproximación caminando a La Serrezuela es factible, pero el frío y el viento pronosticaban algún gripazo si lo hacíamos, especialmente a la vuelta que estaríamos sudorosos, quizá mojados. Por ello, decidimos buscar una alternativa.

Jesús sugiere ir a Majadillas, por lo menos a echar un rato y aprovechar el día. Toño y Manuel han estado en la cueva muy recientemente, pero todavía tienen mucho que ver. Sin embargo, Javi comenta que también tenemos la Sima del Fraile en Cifuentes (Gu), por aquello de hacer algo de vertical, que llevamos material. Resulta que Jesús no la ha visitado nunca, y Toño tampoco. Al final, aunque Javi y Manuel estuvieron en ella  el pasado diciembre, se decide ir a verla otra vez.

Antes de marcharnos, nos desviamos al refugio de la Sima de Alcorón, para bajar a verla y hacer unas fotos ya que estamos en la zona.

Y mereció la pena, y recomiendo a todos que toméis nota de estas fechas (mediados de febrero) y la hora, que serían como las 11 de la mañana, porque pudimos contemplar una luz que nunca habíamos visto en la sima, y eso que la habremos visitado ni se sabe las veces, entre otras cosas porque abajo posee agua potable.

Resulta que es estas fechas y alrededor de esa hora el sol directo incide en la pared final de la gran sala, casi junto al techo, en forma de rayo inclinado, reflejándose y llenando la cavidad de un cálido resplandor. La sensación desde abajo, junto al pilón de agua, es que hay un foco de luz artificial puesto en el techo. Jesús y Toño hicieron un buen montón de fotografías, algunas de las cuales podéis contemplar aquí.
Un haz de luz ilumina la pared del fondo, como un foco

Más tarde nos volvimos rumbo a Cifuentes, y sin entretenernos nos dirigimos a la Sima del Fraile. Soplaba el aire y hacía bastante frío. Al abrigo de las carrascas decidimos comer antes de entrar, pues ya es casi la una de la tarde.

Resulta sorprendente, al iniciar el descenso, el fuerte contraste térmico con el exterior. En efecto del interior fluye un chorro de aire mucho más caliente que el exterior, donde hace un frío que pela. Instala Javi, fraccinando en una cabecera en el estrecho bajo la entrada (a unos -12 m), desde donde se baja ya directamente a la rampa. Por cierto, en la rampa había un puñado de pequeños sapos, no sabemos si es que se caen accidentalmente o qué, pero parece improbable que puedan salir.
Comenzando la instalación de El Fraile

Continuamos el descenso instalando los resaltes, infranqueables de otro modo, hasta alcanzar el fondo de la cavidad, donde pudimos disfrutar de la abundante presencia de concreciones coraloideas, que cubren las paredes por doquier.  Especialmente Jesús  y Toño, pues es la primera vez que visitan la sima.
En el comienzo de la rampa


Manuel y Toño se cuelan por un angosto agujero para descender algunos metros más, por aquello de llegar al fondo de esa parte y también, digo yo, por sufrir un ratillo. Yo no bajo, ya cumplí la última vez, que casi me tengo que desnudar para pasar, y Jesús prefiere quedarse fotografiando y contemplando los "coralillos" y las "coliflores" que nos rodean.

Luego bajamos al la máxima profundidad, por la grieta opuesta, más angosta. Allí no hay tantas formaciones, pero también merece la pena ver las que hay.

Intentando llegar más lejos... 
 Aprovechamos para trepar al final de la galería, pues parece haber continuidad unos 5 m sobre el suelo. Sube Javi y comprueba que efectivamente la cavidad continua un poco más allá, desfondándose para alcanzar otra vez el nivel de base, pero ese descenso parece más peligroso y, estando solo, Javi decide no arriesgar.

Como queremos volver para completar la topo disponible, será el momento de explorar más detalladamente ese final, en el que se aprecia claramente el tránsito de otros exploradores, e incluso existe un anclaje "prehistórico" consistente en un grueso tornillo sujetando algo que parece una hebilla y restos de una chapa, completamente oxidado y corroído todo ello. Deben ser restos de la instalación inicial que se utilizó en la exploración de la sima, hace muchísimos años ya.

Ya iniciamos la vuelta, y Manuel se encargará de desinstalar (qué ganas tiene de sufrir, je, je, je), precedido por Javi que le acompaña, mientras los demás van subiendo.

Al final de los resaltes, cuando está desinstalando una de las últimas chapas, Javi le comenta que creia que había alguna chapa fija (parabolt) en la rampa, pero que no, que al final todo son spit. En ese momento Manuel se queda pensativo, mira la ristra de mosquetones, y se percata que ha dejado las chapas dobladas, pensando que eran fijas...

Así fue como Manuel se estrenó en instalación, sus primeros anclajes, cierto que unos pocos, pero muy bien puestos, gazas medidas, nudos pulidos.... en fin, el celo del principiante con ganas de perfeccionarse.
Toño comenzando el ascenso,
a lo lejos la luz y el frío.

Todo ello nos retrasó un poco, pero afortunadamente nuestros compañeros, ya fuera y cambiados de ropa, tenían los coches al lado y allí se resguardaban del desapacible y frío viento.

Finalmente salimos los que faltamos. Al alcanzar la entrada sentimos de nuevo el fuerte contraste térmico, siendo ahora el aire helador el que penetra en la sima. Fuera corre el viento y apetece poco salir, pero en fin, no podemos quedarnos allí, así que salimos y a escape nos cambiamos de ropa.
El autor de las fotografías

Finalmente, todos contentos y satisfechos del buen rato pasado en la sima. La verdad es que es una  cavidad que sorprende, tan apartada de la parameras donde suelen estar la mayoría de las grandes simas de nuestro entorno.

Javier Rejos