miércoles, 20 de febrero de 2013

Cueva La Chifletera. Lanzarote.

Lunes 11 de febrero de 2013.

Participantes: Rebeca (Abismo), Andrea (ex-Abismo), Ana y Álvaro.

Por motivos de trabajo la semana del 6 al 12 de febrero nos desplazamos a Lanzarote. Una de las visitas previstas fue la Cueva de la Chifletera, en el Parque Nacional del Timanfaya. Como está dentro del parque es necesario pedir permisos, ya que está prohibida la práctica de la espeleo.

La cueva es un tubo de basalto formado durante las erupciones de entre 1730 y 1736. Es bastante horizontal, aunque según nos dijeron, para salir por la boca que da a la playa es necesario llevar cuerda y aparatos (cosa bastante difícil volando a bajo coste…). 

Para llegar hasta la boca contamos con la inestimable ayuda de Miguel, uno de los Guardas Forestales, sin él habría sido imposible encontrarla, pues la boca es muy pequeña y está muy disimulada entre el malpaís. Entramos a las 11 de la mañana.
Boca de entrada o jameo

Nada más entrar tenemos que destrepar un pequeño resalte. Lo bueno del basalto es que no resbala  y tiene muchos salientes para agarrarse, así que ningún problema. A partir de este momento la visita es un paseo. El espacio es enorme, lo que nos permite ir de pie todo el tiempo, además el suelo es muy liso y está recubierto de arena, solo de vez en cuando encontramos algunos bloques caídos.
Destrepe al principio

Andreita en medio del tubo

No tiene demasiadas formaciones, no solo porque sea basalto, sino porque en la isla casi no llueve y no hay aguas que se infiltren para formar nada. La mayoría de cosas que nos encontramos son recubrimientos blancos y amarillos producto de la alteración de los basaltos. En algunas zonas hay estalactitas de yeso naranja e incluso rosas del desierto. Hay en sitios donde toda la pared está recubierta de filamentos súper pequeños, de no más de 2mm. También encontramos huesecillos de gaviota de vez en cuando.
Rosas del desierto
Pequeña estalactita
Pelillos
Según nos vamos adentrando empezamos a oler a mar. Mientras mis compañeros se quedan cogiendo muestras me meto por un tubo de pequeñas dimensiones por el que hay que ir a gatas. 

Gatera hacia el mar



Voy avanzando más y más, pasando alguna gatera más estrecha donde sopla mucho el viento. Como se empieza a hacer tarde y no veo que eso tenga fin me doy la vuelta, pero sin duda ese es el camino hacia el mar. La próxima vez, si no voy en plan científico prometo llegar hasta el final.







Salida con gran peligro












Nos reunimos todos y emprendemos la vuelta mientras vamos muestreando. Sin duda saldrán unos resultados interesantes. A las 14:00, las 15:00 en la Península, estamos fuera para seguir disfrutando de esta bonita isla.



Rebeca