domingo, 12 de abril de 2015

Rubicera 3 de Abril de 2015

Nos levantamos relativamente temprano,... pero sin prisa. El albergue hasta los topes, la verdad es que acostumbrado a venir en tropel se echa de menos más caras conocidas.
El día amaneció estupendo, en las cumbres aún quedan muestras del invierno, algunos neveros que sino cambia el tiempo no tardarán mucho en desaparecer, más abajo el valle está tremendo.
Aparcamos el coche, no llevamos en mente alcanzar ningún punto en concreto, tan sólo, igual que hiciésemos la jornada anterior, disfrutar de la cavidad.
10:45. Empezamos a subir el camino, damos gracias de que el sol a estas horas nos dé aún algo de tregua. Una hora después estamos en la boca de entrada. Este espectacular balcón nos deja disfrutar de unas preciosas vistas, los buitres vuelan por debajo de nuestra altura y la cascada de Asón se ve impresionante a nuestra izquierda.
        
Foto de rigor y para adentro. Subimos la escurridiza rampa de acceso y entramos a la sala, una vez aquí, lo mismo que hemos hecho otras tantas veces, seguimos el sendero hasta la Sala Tremie en busca del paso de la licuadora. 
        

Pasado este y antes de cambiar por completo el sentido de la marcha que llevamos, una piedra mojada y un poco de barro me hacen sentarme de culo y me recuerda que no se puede bajar la guardia.

A partir de ahí, topo en mano, es seguir el camino e ir pasando por los sitios de referencia.
Una hora y media después estmos en la Sala de la Biere, soltamos las sacas y nos acercamos a tirar unas fotos a la  Sala de la Teta. 

Después volvemos a por las sacas, comemos tranquilamente y retomamos nuestro camino de regreso, el tiempo que hace en el exterior es fabuloso y de la misma manera que ayer hicimos por disfrutar de él, hoy queremos también irnos a caminar, aprovechar ese sol estupendo que nos está acompañando, y rematar el día con una buena cervecita sentados en la terraza.
          Y es que como dijo alguna vez aquel gran sabio......espeleólogos......dueños de la oscuridad, .......y de la luz cuando queremos, ja ja ja. 
          Muchas gracias a Toño, Montse y Mari Carmen por hacer posible esta salida, que sigamos disfrutando de muchas más.
Ismael Luengo