martes, 26 de mayo de 2015

Alfa 2 y Perdidos (I y II)

SIMAS ALFA Y PERDIDOS

Jorge Cortés y Javier Rejos



Perdidos I y II

Jorge Cortés

No podríamos haber escogido mejores días para volver a visitar estar simas que el fin de semana del 18 y 19 de abril de 2015. No únicamente por el buen tiempo que tuvimos, sino porque los caminos que nos llevaban a las simas que íbamos a visitar presentaban buen aspecto y pudimos transitarlas con nuestros vehículos sin mayores problemas. Aprovechando tan buenas condiciones, hicimos un spinoff del equipo de Abismo, y mientras Javier Rejos, Arturo y Estrella visitaban Alfa 2, Paco Cuesta, Jesús Fernández, Toño y Jorge Cortés nos centramos en Perdidos II.

Aunque como comentaré más adelante, nuestra curiosidad por tratar de aprovechar la salida y visitar Perdidos I nos deparó una grata sorpresa.

La sima Alfa 2, antaño utilizada mucho en visitas y cursos de iniciación a la espeleología, había permanecido abandonada, privada de visitas, desde hace ya algún tiempo. Hubo varios desprendimientos de rocas en las paredes de la misma y ocasionó un buen susto a los espeleólogos que en ese momento se encontraban visitándola cuando se desprendió un gran bloque que alojaba la cabecera. Clasificada de muy peligrosa por la inestabilidad de su estructura, esta sima se estaba ganando a pulso una revisita con el objeto de inspeccionarla, revisarla y, si era posible, reequiparla para volver a hacer acogedor su seno.

De este modo, el equipo del Club Abismo de Guadalajara, con su curso de iniciación de 2015 cercano, decidimos llevar a cabo todas estas tareas el 18 de mayo. Sería una buena ocasión para comprobar si era viable para volver a ser utilizada en el curso. Y así lo es.

Presentaba todo un vademécum de orificios en el perímetro de la boca, señal inequívoca de que ha sido una cavidad sumamente utilizada en el pasado.

Las bocas de Perdidos se abren en una pequeña depresión rodeada de pinos, entre los parajes de Las Pajarillas y La Serrezuela, en el bosque de Valsalobre.

Perdidos II

Es una sima poco conocida y rara vez visitada. Habiéndola visitado la gente de Abismo un par de veces, se valoró como una posible candidata durante el curso, como complemento en caso de que pudiera hacer falta, evitando así el tener que desplazarnos a otras simas más alejadas, que siempre complica la logística.

Reequiparla no supuso mucho esfuerzo, y con la habilidad de Toño y Jesús el trabajo quedó completado en apenas un par de horas. Sí que es cierto que la reequipación deparó alguna dificultad; no toda la roca disponible para horadar estaba en buen estado, y había demasiados puntos, aparentemente buenos, que resultaba ser roca hueca. Esto es debido a que la composición de la roca es mayoritariamente arcillosa.

Superados los obstáculos de la instalación de la cabecera, comenzamos la visita a la sima. Se trata de una cavidad que se desarrolla a favor de una diaclasa dirección NE-SO, con vegetación en la entrada que proporciona unas vistas muy bonitas según miras hacia arriba cuando estás descendiendo el primer pozo (10 m con rampa en su terminación).

El P.6 m tras el pozo de entrada
La cavidad continua con un pozo de 6 m cuya cabecera tiene forma de meandro, para después  llegar a una galería que se divide en paso bajo y elevado, lo que nos permite seleccionar cómo afrontar el siguiente pozo: 35 m si se afronta desde abajo y 5 m más si lo hacemos desde arriba. Este pozo se fracciona en un saliente justo antes de llegar en volado a la base del mismo.

Pasamanos hacia la cabecera del P.40

Vista del pozo, coladas parietales

Perdidos I, la denostada hermana de la sima que acabamos de describir, convive con su siamesa y tiene la boca a escasos metros de ella. En este caso se trata de una grieta, que transcurre en dirección perpendicular a la diaclasa de Perdidos II. En principio, Jesús y yo mismo bajamos el día 19 de mayo para echar un vistazo, ver qué tenía en su interior. Y para nuestra sorpresa vimos que resultaba sumamente interesante por disponer de varios pozos seguidos que bajaran unos 53 metros en total. Igualmente con una boca con vegetación, quizás la visión de la entrada desde abajo la hacía incluso más espectacular que la anterior. Grieta sencilla y divertida, que resulta muy interesante para proponerla de cara a algún curso.

Fue un buen fin de semana, aderezado con una fabulosa convivencia en el refugio de la sima de Alcorón, donde pudimos degustar buen vino cosecha de Arturo, preparar una rica barbacoa en la chimenea del propio refugio y, en definitiva, disfrutar de la increíble calidad humana que el Club Abismo aporta como valor añadido a las salidas que se organizan.

Simas Alfa 2 y Perdidos

Javier Rejos


Habíamos quedado este fin de semana para ir a conocer estas simitas y mejorar en lo posible los posibles problemas y deficiencias en sus equipamientos, por si finalmente las instalamos durante el próximo curso.

Al final nos juntamos a las 08.30 (bueno esa era la idea, ya sabéis…) en el local Jorge, Estrella, Toño, Jesús y Javi. Más tarde con Paco en el 103, y finalmente en Villanueva con Arturo, dirigiéndonos directamente al refugio de la torreta en Valsalobre.

En el refugio hay un montón de compañeros de GAEM, están por las Juanas y Zetas haciendo cosillas. Al final, como el camino no está intransitable, nos podemos acercar al cruce cercano a las Alfas, donde dejamos algunos coches.

Tras vestirnos de romanos, preparar materiales y demás, nos vamos la mitad a una y los demás a la otra. La idea original era dejarlas instaladas para cruzar los grupos y así todos conocer las dos simas, pero por no sé qué malentendido al final los de la Alfa desmontamos, aunque Perdidos sí quedó instalada.

Sima Alfa 2

Para allá nos fuimos Estrella, Arturo y Javi. Limpiamos bien la entrada, donde hubo hace algún tiempo un accidente al soltarse un bloque entero con el spit, instalación y todo… esto precisamente les ocurrió a los compañeros de GAEM, y casualmente nos lo estuvieron contando los mismos que estaban aquel día.

La cabecera de Alfa 2 fue reequipada por Abismo hace años, aprovechando un curso de perfeccionamiento, y se colocaron dos spit que están en muy buen estado, nuevecitos, pero por buscar el mejor sitio y roca más firme, ofrecen roce inevitable a la cuerda bajo ellos… hoy esto se resuelve con las chapas AS y el dyneema (estoy enamorado de estos nuevos materiales, lo confieso…).

Nosotros buscamos una buena aproximación y montamos un parabolt en el exterior, en roca firme en el suelo, que permite acercarnos a la cabecera con poco roce y seguridad.

Acceso y cabecera del pozo de entrada
Ojo, no obstante un lado de la boca es tierra y se descarna continuamente, con lo cual cada vez que se visite la sima hay que limpiar muy bien esa parte, pues van quedando piedras al descubierto. La nueva aproximación se aleja en lo posible de esa parte descompuesta.

Instala Estrella, y bajamos flechados el primer pozo. Nos metemos al meandro y valoramos la aproximación al segundo pozo. Uno de los spit del pasamanos está hecho polvo, pero hay otro bueno y reaseguramos al un gran puente de roca sobre nuestra cabeza en el interior del meandro.

Pozo de entrada

Cabecera del segundo pozo
La cabecera, en “Y”, de nuevo AS con dyneema, y un desvío a un bloque soldado un poco más abajo, que trabaja de maravilla.

Pocos metros más abajo vemos el acceso al pozo paralelo, pero fraccionamos y bajamos este primero hasta el fondo.

En la conexión entre los dos pozos paralelos
Según la topo hay conexión también por debajo, pero no es verdad (??), abajo no vemos nada, ni conexión ni nada, ni siquiera algún paso impenetrable, debe haber un error en la topo.

Subimos y esta vez nos desviamos al pozo paralelo por arriba (a medio pozo), donde Estrella le deja instalar a Javi.

Hay pasamanos y una nueva cabecera en “Y” (nueva chapa AS), que da paso directo al fondo de este pozo.

Cabecera del pozo paralelo
Una vez allí, en el fondo de la sima según topografía, entramos por la ventana que desobstruyó y amplió Fernando Henche hace ya años, y que da acceso a otro pozo de unos 15 m, calculamos.

Cabecera del último pozo
Hay un spit fuera y otro dentro, en colada… El de dentro se utiliza para bajar el pozo, bajo él está lo que debió ser el seguro principal, pero hoy es un agujero en cono… el spit debió reventar arrancando la colada.

Hay roce por debajo, suave pero evidente. Reaseguramos a un natural sobre el spit, con un cordino, y ya por bajar y ver el fondo usamos un antirroce y descendemos hasta el fondo.

Descenso del último (no está en la topografía)
Aunque casi no baja, pues se quedó pillada por el pelo a dos metros del fondo (mejor no transcribir las maldiciones…), finalmente la única que hizo fondo fue Estrella, y es que abajo hay un agujero lleno de bloques que permite bajar dos metros más, pero Arturo y yo remoloneamos…

El equipo en el fondo
Acabada la visita y estudiada la instalación, subimos uno tras otro, desmontando Estrella y dejando los nudos y anclajes en la cuerda, por medir la instalación, hasta reunirnos en superficie con los compañeros, que ya nos estaban esperando allí.

En el exterior Jesús y Jorge dicen que les apetece bajar… como los nudos están hechos no será difícil instalar. Finalmente bajan pero sólo se asoman al segundo pozo, al final les dio un poco de pereza hacerla entera.

Como comentaba antes, por un malentendido al final hemos desmontado mientras que Perdidos se ha quedado instalada. Decidimos que mañana iremos a desinstalarla y así se aprende Estrella la instalación.

Nos vamos todos al refugio de la Sima de Alcorón, que está libre. Preparamos una hoguerita con unas cepas que ha traído Arturo y nos cenamos unas carnecitas y embutidos a la brasa, regadas con algún vinillo y otras cosas que merecen… y a dormir.

Noche de parrilla, "tiraos", no podía ser de otra manera
Sima Perdidos II

Tras desperezarnos y desayunar, recogemos todo y nos vamos para Perdidos II a que la conozca Estrella y ya a desinstalarla.

Finalmente optamos por entrar por la pista que lleva hacia la boca, y que nos deja verdaderamente cerca de ella. Así nos la aprendemos también para la próxima.

Allí nos preparamos y adentro, mientras Jesús y Jorge se deciden a visitar Perdidos I, que nunca hemos bajado.

Rápidamente alcanzamos el meandro y siguiendo el pasamanos instalado ayer ascendemos hacia la cabecera superior del pozo final.

El meandro se desfonda bajo los pies
Vamos estudiando la instalación para la próxima ocasión, y finalmente iniciamos el descenso del pozo desde la cabecera en “Y” que dejaron ayer los compañeros.

P.40 desde la cabecera
Baja Estrella hasta el fondo, Javi se queda en el primer fraccionamiento esperando, y finalmente subimos desinstalando todo.

El pozo de entrada es el que se ha reequipado en esta salida. Para aproximarnos se buriló una cabecera en roca del suelo que trabaja muy bien y permite acercarse a la boca sin riesgo y cómodamente. Allí se puso un parabolt sobre la vertical que junto con un spit cercano y en buen estado ofrecen una buena cabecera en ”Y” para bajar el primer pozo.

El parabolt lo hemos dejado con la chapa fija. Ocurre que no sale la tuerca, debe haberse estropeado la rosca al colocarlo y si se fuerza corre el riesgo de moverse todo restándole seguridad. En fin, esperemos que otros visitantes no intenten quitarla.

Acabados los trabajos, nos vamos a comer a la Sima de Alcorón, y después nos volvemos a casa. Misión cumplida.

El día después...

Bueno, cómo no, quedamos un par de días después a limpiar el material, como casi siempre, en la Fuente de la Alegría… menuda parva de material a lavar y sacudir. Pero entre muchos todo se hace más ameno y quedó reluciente….


Jorge Cortés y Javier Rejos