martes, 26 de julio de 2016

Coventosa, Fantasmas y Lagos

FECHA: 24-julio-2016
PARTICIPANTES: Sergio, Santos, Pablo, Marta, Silvia, Arturo e Israel

Finalizando un fin de semana estupendo en Cantabria, se tenía programado la salida a Coventosa el domingo. Salimos del albergue a las 10 junto con el grupo que iba a la cueva del Escalón y nos juntamos todos en el parking para vestirnos de romanos.


            Una vez vestidos, llegamos a la entrada y notamos ese viento “fresco” que sale de la cueva. No venía mal ya que íbamos algo sofocados. Montse que se había quedado en el Albergue nos había animado a ir andando desde allí, menos mal que no la hicimos caso porque ya desde el parking nos costó llegar a la entrada, estamos algo desentrenados. Comenzamos a bajar hacia la primera rampa y Sergio se encargó de instalar el primer descenso. Casi sin darnos cuenta ya estábamos abajo todos.


Nos dirigimos al paso mini laminador de entrada a la sala y los cursillistas pensaban que estábamos de coña. Después de los laminadores de Cuevamur creo que no les había gustado la experiencia jeje. “Tranquilos que este no dura mucho”. Una vez pasado el paso contemplamos, asombrados como siempre, la magnitud y belleza de la sala. Esas coladas, estalactitas y como no las estalagmitas tan bonitas que dan nombre a la sala. Llegamos al final de la sala donde destaca ese Belén que esta a la entrada de la salita final. Unas fotitos de grupo y de nuevo a salir de la sala, no sin antes ver al gran fantasma que le gusta tanto a Canfran.

           Como se nos hizo poco, decidimos acercarnos a la zona de los Gours con un poco de incertidumbre ya que no teníamos claro el camino. Tiraríamos de instinto y de la poca memoria que tenemos. Ya los cursillistas empezaban a dudar de nuestra tremenda profesionalidad que caracteriza a club Abismo. Un paso, otro paso y otro y seguíamos por el buen camino. En un pis pas ya estábamos en los pasamanos de acero. Pablo que fue el segundo en bajar ya se perdió por la cueva buscando el siguiente paso y mirando la cueva en todos los recovecos. Se nota que le va a molar la exploración.

Tras pasar los pasamanos y bajadas, llegamos a los Gours donde no deja de impresionar los colores del mismo. Todos intentábamos adivinar que profundidad tenía ese laguito. Decidimos picotear un poco y echarnos unas fotitos de grupo. Gracias a Arturo y Sergio que tienen unos buenos frontales nos salieron unas buenas fotos sin tener que usar flash.

Nos dispusimos a salir y en tan solo 20-30 minutos estábamos subiendo la última rampa. Arturo fue el último en subir y el que desmontaba la instalación. Mientras esperábamos arriba, Santos empezó a cantarnos unas bonitas baladas para amenizar la espera, (¿Donde esta Arturo? ¿Estará lloviendo al salir?). Para la próxima nos falta un dúo Santos-Jorge.

Una vez arriba salimos expulsados de la cueva por el efecto venturi que hace el viento de la cueva y nada más llegar al aparcamiento venía ya el grupo del escalón. Unos comentarios de la visita y de vuelta al albergue.

Israel Camacho

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