lunes, 17 de diciembre de 2018

Cueva de San Marcos (tubo volcánico)


Del 2 al 5 de noviembre de 2018
Por fin he podido visitar un tubo volcánico. Llevaba tiempo con la idea en la cabeza, pero el tema de desplazarse con el equipo de espeleo a Canarias, con lo que supone el tema aeropuertos y peso en el equipaje hizo que fuese posponiendo esta visita.

Por suerte, la SedecK organiza unas jornadas de Vulcanoespeleología en Tenerife, más concretamente en la Orotava, donde se encuentra  en el Centro de Visitantes Telesforo Bravo.


Las jornadas se inauguraron el 2 de noviembre con la presentación del libro Legados de Fuego, aunque ya por la mañana habíamos estado de excursión por las faldas del volcán en el Parque Nacional del Teide, donde nos dieron a conocer los contenidos de este impresionante paraje. Os dejo este enlace de un libro guía para visitar el Parque Nacional.


El 3 de noviembre, en el Centro de Visitantes de Telesforo Bravo comenzaron las conferencias.

·         ¿Afecta el cambio climático al ecosistema subterráneo volcánico? José Luis Martín Esquivel, nos dio a conocer los datos de su estudio en una cavidad volcánica con un registro de mucho tiempo y buscando la relación entre los cambios detectados en la cavidad y el cambio climático.
  • ·        Alfredo Lainez Concepción explicó la formación de los tubos volcánicos a partir del modelo de la Cueva del Viento.
  • ·        El investigador Nemesio Pérez Rodríguez  nos explicó  los controles realizados del gas radón  en cuevas, particularmente en la Cueva del Viento. También nos habló sobre la importancia de la Geotermia como potencial de poder convertirse en un recurso energético.
  • ·     La arqueología canaria y su historia, corrió a cargo de Matilde Arnay de la Rosa que nos trasladó en el tiempo para darnos a conocer la importancia que tuvieron las cuevas para los primeros pobladores de las islas.
  • ·    Pedro Oromí Masoliver , explicó con detalle el mecanismo y los procesos que permiten la aparición de nuevas especies en el medio subterráneo de los terrenos volcánicos.
Este mismo día por la tarde tuvimos una mesa redonda, donde se habló y debatió sobre los diferentes  aspectos de la espeleología y de los problemas para la exploración de cavidades, debidos al aumento de las prohibiciones por tema de conservación y el exceso de normas y permisos.
Un numeroso grupo de participantes en estas jornadas visitaron la Cueva del Viento, pero unos cuantos nos fuimos a visitar la Cueva de San Marcos.

Este tubo volcánico se sitúa en el acantilado que se eleva sobre la ensenada de la Playa de San Marcos, ubicada entre la Punta de las Coloradas y la Punta del Callejón, en el municipio de Icod de los Vinos.
Es la segunda cueva más interesante de Tenerife, después de la Cueva del Viento. Este tubo volcánico pertenece al mismo sistema que la Cueva del Viento y la de San Felipe. Está compuesta por tubos superpuestos, grandes galerías que la recorren, llegando a una longitud aproximada de 1.800 metros y cuenta con dos bocas de entrada que se encuentran a distintos niveles.

La entrada es baja pero el desarrollo interior contiene amplias bóvedas y salas pero también algunas gateras.
Hacia 1968 se descubrió el primer troglobio terrestre del archipiélago, Loboptera subterranea. No presenta ningún inconveniente para que en su interior pueda desarrollarse especies adaptadas a la vida subterránea. Sin embargo la realidad es que cuenta con pocas especies y casi ningún troglobio. De las 21 especies de invertebrados censados, no todos colonizan por igual el tubo volcánico, habiendo algunas que se limitan a la zona de entrada, y otras que profundizan, más hacia el interior.

La cavidad está formada por tubos superpuestos de hasta tres niveles distintos, salas desde donde parten varios tubos en diferentes direcciones y contiene galerías con cuatro y cinco ramales paralelos. La formación de un canal de lava por donde el fluido circula como si se tratara de un río. El proceso de techado del canal es posterior a una creación de placas desde los bordes hacia el centro o por el acumulo de una capa superficial de escoria o por la unión de plastas suben por los dos lados hasta acabar fusionadas entre sí.

Según el mapa geológico de IGM, las lavas del acantilado de San Marcos son de la serie de basaltos antiguos, estimando una antigüedad entre 1 y 1,5 millones de años.
En nuestro recorrido prácticamente vimos toda la cavidad llegando hasta el final de estos conductos. Es fácil caminar por estos tubos menos en algunas zonas donde restos de piedras volcánicas hacen un poco más complicada la visita. Hay galerías con grandes alturas en sus techos y también hay que pasar por pasos estrechos que no conllevan gran dificultad.

La verdad es que si tenéis ocasión de visitar algún tubo volcánico, no dejéis pasar la ocasión.
Por último agradecer a los espeleólogos de la Federación Canaria que nos guiaron por esta magnífica cueva de San Marcos. Y a la participación y organización de las jornadas de su presidente Jaime Álvarez Aguiar, que estuvo en todo momento pendiente de las necesidades que iban surgiendo.


El 5 de noviembre, último día de las jornadas, visitamos La Atalaya, una galería de agua donde recibimos una completa explicación sobre los aspectos de la Hidrogeología de Tenerife.


Fotos: Antonio González y Paco Cuesta

Paco Cuesta

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