lunes, 15 de julio de 2019

I Encuentro de Mujeres Espeleólogas. Castilla la Mancha

Del 28 al 30 de junio de 2019

Al leer el título de esta crónica puede que lo primero que se nos ocurra sea cuestionarnos si es realmente necesario celebrar este tipo de eventos donde hay que destacar a un determinado colectivo entre los demás.

Siempre he encontrado el máximo apoyo por parte de mi club para realizar mi actividad como espeleóloga, siendo, sin embargo, la mayoría de los socios de mi club espeleólogos. Es decir, jamás, jamás, jamás he encontrado ningún obstáculo por ser mujer, más bien todo lo contrario: un continuo e incondicional apoyo. ¿Es, por tanto, necesario diferenciar entre géneros dando una discriminación positiva a las mujeres? Os dejo pensando mientras que relato lo que aconteció este tórrido fin de semana en El Pozuelo de Cuenca.


No me fue sencillo llegar a este pueblecito escondido en las zonas kársticas de Cuenca. Estoy tan acostumbrada a las nuevas tecnologías que no llevo ni un triste mapita en mi coche y, cuando la cobertura desaparece, me quedo sin rumbo en la vida. Así que tuve que seguir las señales de la carretera, a la antigua usanza, como se hacía antes y nunca fallaba. Pero, cuando llegué a mi destino el terror me invadió de nuevo: "¡Por dios, no puedo consultar el punto de ubicación!" Y, creedme, me dio más vértigo que estar colgada en una sima de más de cien metros. Afanarse en buscar soluciones es mucho más eficaz que ahogarse en la angustia del problema y esto lo he aprendido muy bien en el poco tiempo que llevo de espeleóloga, así que rápidamente encontré una solución: ir al bar del pueblo y preguntar. De nuevo, ¿no era esto lo que antes se hacía?

Más que bien informada (o desinformada porque en el bar todos los clientes me hablaban a la vez y cada uno me mandaba para un sitio), llegué a la nave donde ya se había empezado con la organización de los grupos para el día siguiente y, no menos importante, también estaba ya en marcha la liturgia de las cervecitas.

La oferta de simas era variada pero quedó reducida por un problema que fue el tema estrella del encuentro: el nivel bajo de oxígeno. Resulta que hasta en la boca de la Alfa-2, es decir, a un par de metros de la superficie, la medida era 18%, de tal forma que el ensordecedor pitido del aparatito se oía desde la superficie y no nos dejaba disfrutar de las deliciosas aceitunas que Pablo y Ana, muy generosamente, no estaban ofreciendo.

En la tertulia que allí estábamos teniendo se llegó a plantear si no estaría produciéndose una disminución global del oxígeno en el universo pues nuestras humildes mentes no concebían  que prácticamente en todas las cuevas equipadas tuviésemos que abortar porque el venerado cacharrito diese la señal de alarma prácticamente nada más empezar; Sima del Campo, Matasnos, que ni siquiera se instaló, Alfa-2. La única sima que mi equipo logró hacer completamente, y que disfrutamos muchísimo, fue la Alfa-1. ¿Saben por qué? Pues porque no llevábamos medidor, y no notamos absolutamente nada, Ahí dejo eso.

Despertó mucho interés en mí este fenómeno: ¿Cuáles son los causas científicas por las que se produce? La hipótesis más popular es la subida de temperatura y, aunque se discutió mucho sobre ella, no escuché ningún razonamiento válido que relacionase esta subida con la disminución de oxígeno. He investigado un poco en internet, pero tampoco he encontrado gran cosa. El único artículo que me ha ayudado a esclarecer muy levemente este fenómeno es el que a continuación indico, donde se relata cómo una cueva se quedó sin oxígeno y se volvió puntualmente letal.


También indico el enlace de la crónica de la Federación, para así complementar la información que yo aquí aporto.

Y, por último, vuelvo a la pregunta que dejé pendiente al principio: ¿Realmente es necesario realizar este tipo de eventos? Pues, ójala no fueran necesarios. Ójala no hubiera que celebrarlos, pero publicitar y luchar por la equidad es la única manera de empujar a los que están en desventaja. Y, en espeleología, las mujeres lo estamos. Por el momento.

Mis agradecimientos a todas/os las/os organizadoras/es, que se dejaron la piel en que todo saliera bien.

Carmen Hermira.

2 comentarios:

  1. Es verdad que últimamente se están detectando estos problemas de falta de aire en muchas cavidades en la que esto no ocurría, pero es muy importante tener muy bien calibrado el sensor que detecta estos gases que pueden provocar la falta de oxígeno. Sin este requisito no son de fiar.

    Paco Cuesta

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  2. genial actividad ,otra vez ,bravo como ya dijimos hace un año.
    Carmen ,como siempre digo a todos los que empiezan en esto :siempre tienes que empaparte de donde vas, las "topos" y el material necesario y así no te pasará como a mi que siempre me pierdo.

    saludos Toño

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