martes, 6 de octubre de 2009

Visita con Huesos a La Rubicera



El 26 de septiembre de 2009 el Club Abismo invitó a participar en esta actividad al Grupo Huesos de Daimiel (Ciudad Real).



Ha sido la primera vez que miembros del actual Grupo Huesos visitan las cavidades de la comunidad Cántabra. Como es lógico, les impresionó la grandiosidad de estos sistemas y la variedad tanto de morfología como de espeleotemas con los que cuenta.
A las diez y media de la mañana ya nos encontrábamos vestidos de faena para comenzar nuestra actividad de este día. El buen rollo se notaba en el ambiente, todo risas y bromas entre nosotros. En este lugar de partida donde dejamos los vehículos, les señalé los diferentes sistemas que nos rodeaban y que posiblemente en ese momento, otros miembros de Abismo estuviesen pasando por debajo de nuestros pies en su travesía Rubicera-Mortero.

Tardamos como de costumbre una hora y cuarto en llegar a la boca de la cueva. No tuvimos que instalar las cuerdas de bajada en los exteriores pues el grupo de la travesía las había colocado para poder bajar ellos.

Después de las obligadas fotografías de la entrada, subimos por esos escalones que tanto me asustan (no me gusta ese barro tan escurridizo). Ya en la Sala Rubicera, pasamos por los Bloques Leopardo y nos dirigimos al temido Paso de la Licuadora (paso de la comunicación con el sistema). No fue para tanto, ha habido desprendimientos y el paso se ha ensanchado un poquito más, ahora se pasa tanto de bajada como de subida sin ningún tipo de agobio.

En pocos minutos estábamos ayudando a pasar las sacas en la Sala del Balcón. A partir de aquí disfrutamos viendo los diferentes espeleotemas y la variedad de galerías y salas que hay hasta la Sala Biere. Este es el punto donde puedes, dirigirte por una galería hacia el rio Rubicera o en el otro sentido ir hacia la Sala de la Teta, este fue nuestro destino.
Como siempre y a pesar de las veces que he visitado esta sala, no deja de sorprenderme, además hacía tiempo que tenía ganas de continuar por la galería de los pelos, y no nos decepcionó. Además de la famosa estalagmita gigante en forma de teta que da nombre a esta sala: la bandera, la pequeña perla, esos macarrones y excéntricas, esta galería es un sinfín de diferentes formaciones a cada cual más impresionante, una verdadero regalo para los ojos. Por esta galería intentamos pisar solo por donde se vislumbraba un pequeño desgaste en el suelo por donde suponemos que pasaron esos primeros exploradores de esta zona de la cavidad. Se nota que no es la zona de paso de la travesía, por aquí han pasado pocos grupos y por suerte solo se nota ese pequeño desgaste en el suelo (es una pena que no pudiese venir Rebeca y contemplar estas formaciones de aragonito, otra vez será).

Sobre las tres y media y después de volver sobre nuestros pasos hasta la Sala Biere, nos dimos un descanso y picoteamos un poco. Decidimos que no continuaríamos hasta el Rio Rubicera, y que nos dirigiríamos hacia la boca de entrada, para salir de día y a una hora prudente para poder cenar un buen cocido montañés.
Sobre las seis de la tarde llegamos a la salida, donde aún de día pudimos contemplar el valle Asón. A las siete y cuarto llegamos a los vehículos y dimos por concluida esta jornada.
Espero que en el futuro sigamos colaborando y realizando actividades con estas buenas gentes del Grupo Huesos.
Paco Cuesta.

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