sábado, 27 de febrero de 2010

Esquí de fondo en Val d’Azun (Pirineos franceses)

19-22 de febrero de 2010
Participantes: Paco Cuesta, Nacho Hierro, Ángel Sánchez, Luis Toquero y Paco Toquero.

Puede considerarse ya un clásico la salida de esquí de fondo que organiza el Club Abismo de Espeleología ya sea por cambiar los hábitos y salir de la rutina subterránea o bien por practicar otros deportes que a parte de la actividad física se consigue descubrir nuevos lugares que de otra manera no sería posible. En esta ocasión elegimos el Val d’ Azun, en pleno Parque Nacional de los Pirineos franceses y como ciudad de referencia, Lourdes.
Salimos el viernes por la mañana para recoger a Ángel que nos esperaba en Sabiñánigo, las previsiones que teníamos no eran malas para el fin de semana pero ya se sabe que cuando el tiempo es bueno en la parte francesa no ocurre lo mismo en la española y haciendo caso a los lugareños descartamos cruzar la frontera por El Portalet y si por el túnel de Canfranc con lo que dábamos mucha vuelta pero evitábamos el temido puerto.
Tras adentrarnos en el país vecino y tomar la dirección a Lourdes tuvimos varios despistes, y eso que las indicaciones en Francia están bastante claras, con lo que nos retrasamos bastante en el que sería nuestro punto de llegada y base  operativa, Aucun donde nos alojamos en un acogedor y económico Bungalow en el camping Azun Nature.  Compramos pizzas y algunas cervezas para cenar  y a la cama a soñar con buen día de esquí.

1º jornada.

Mañana. Partimos del Col de Couraduque a unos 8 Km. de Aucun, que es uno de los dos espacios de que se compone la estación y principal punto de partida hacia los casi 100 Km. de que está dotado este espacio nórdico. Tras los preparativos previos y compra de forfaits nos ponemos en dirección hacia el Col de Liar por La Tonique sobre las 10 h, la temperatura ronda los -2º pero el sol que luce y la calidad de la nieve invitan al recorrido. Enseguida cogemos ritmo y tras dejar varios cruces nos ponemos en uno de los puntos más altos y alejados de la estación, el Col de Liar (1351m.), no estamos mucho ya que de repente aparece la niebla y entre ellos tres ciclistas que habían subido tras nuestras huellas, aunque para huellas las de éstos últimos ya que propició algunas caídas sin consecuencias a la mayoría del grupo. Cuesta y Nacho ya habían estado en esta estación hace algunos años pero no habían disfrutado tanto como hoy, además el hecho de tener todas las pistas abiertas y en concreto la gran bajada de casi tres kilómetros de nieve recién caída les llenó de satisfacción. Tomamos el camino de regreso a la estación por la misma pista y dejando otra llamada La Mysterieuse nos colocamos en el punto de partida sobre las dos de la tarde. Hacemos parada para comer algo y enseguida nos ponemos  en marcha para no perder calor, la temperatura ronda los 3º y habíamos hecho 17 Km.

Tarde.
Después del sobo matutino y partiendo desde el mismo sitio nos ponemos en dirección al Cap de Soc, en el sector de Bazès. Hacemos un corto recorrido circular por paisajes de gran belleza y con el aliciente de que Ángel, Luis y Cuesta han cambiado sus esquís clásicos por los de la modalidad de skating. La verdad es que no había muchas caras de satisfacción entre los patinadores, bien porque conlleva una técnica específica y altas dosis de entrenamiento o porque el cansancio empezaba a hacer mella después de la ya  completa jornada. Al final y con ganas de llegar a la cafetería a tomarnos algo caliente y con la satisfacción de que al final nos esperaba una bajada de 800m de longitud que cambió la cara  a alguno de los frustrados patinadores. Nos hicimos algo más de cuatro kilómetros.

Por la noche cena en nuestro bungalow, cervezas y wifi gratis para ver el estado de las pistas y el tiempo que nos esperaría al día siguiente.
   
2ª Jornada

Mañana. Madrugamos un poco más porque hoy nos tocaba travesía, como las cuevas, pero sobre hielo por lo menos en los primeros kilómetros. Fuimos más rápidos que el día anterior en prepararnos a pesar de que hacía más frío y esta vez sin hacer experimentos con los esquís. Partimos nuevamente del Col de Couraduque, enseguida tomamos dirección hacia el otro sector, el Col de Soulor, tras unos kilómetros por pista con huella y algo dura, la temperatura rondaba los -2º y así se mantuvo en casi todo el recorrido llegando a picos de -4º empezamos a notar el cambio de paisaje, aquí la espesa presencia del abeto francés se transforma en una extensa paramera sin apenas vegetación.  Tras llegar al Col de Bazès, todavía en Couraduque, y tras una breve parada en una vieja cabaña para reponer fuerzas, la pista pasa a ser de travesía que aunque bien marcada es un continuo ascenso hasta llegar al Pic de Cantau (1.600m) y con 12 kilómetros recorridos ya teníamos sobre nuestros ojos las pistas del sector de Soulor, la bajada es corta y apreciamos muchos esquiadores ya que hasta ahora estábamos los justos. El engañoso sol nos lleva a un fuerte viento que nos produce una sensación térmica bastante incómoda y obliga a refugiarnos rápidamente en la sala de pic-nic, por cierto, muy bien acondicionada con su microondas, agua corriente, pila de fregar y servicios. Preparamos la comida que habíamos traído y no damos opción a que sobre nada, los 16 Km. habían merecido tal recompensa.

Tarde.
Emprendemos la vuelta por una variante hasta llegar a la cabaña anterior, atajamos en algunos puntos, el frío se hace notar y recién comidos más. Empieza a apreciarse la forma física de cada uno con la acumulación de los kilómetros, menos mal que todos estamos a la par y nunca viene mal a nadie una paradita para esperar al último. Seguimos por el paisaje blanco y alternando bajadas y falsos llanos llegamos de nuevo al Col de Bazès donde Cuesta y Ángel como no tenían bastante por hoy, deciden hacer algunos kilómetros más hasta el punto de partida desviándose por otra pista paralela a la que Luis, Nacho y yo íbamos a continuar. Los dos grupos divididos llegamos casi a la vez a pesar de la distancia y es que influyen muchas cosas como los esquís de Cuesta, que no corren sino vuelan, el trote culotieso de Ángel que no baja la guardia y una bajada de 3 Km. que no se la salta un gitano. Yo esta tarde estaba un poco tocado con la espalda así como Luis y Nacho que decidieron no hacer esfuerzos innecesarios. De nuevo en Couraduque, recogimos y nos fuimos para el camping. Habíamos hecho casi 12 kilómetros.

Por la noche, de nuevo cena en el bungalow y ya sin Ángel que tenía que marcharse augurábamos la jornada siguiente cambiando del Val d’Azun al Valle de Cauterets, pero eso es otra historia que tendremos que contar cuando volvamos otra vez por este maravilloso entorno ya que las condiciones climatológicas del lunes impidieron la práctica del esquí nórdico en la estación de Pont d’Espagne.
Regresamos por El Portalet en medio de una copiosa nevada que casi nos impide el paso fronterizo no sin antes acabar con todos los croissants y fromages de Les Hautes Pyrénées.


 Paco Toquero