lunes, 13 de mayo de 2013

Abismeros en el Geolodía 13 Guadalajara

12 de mayo de 2013
Unos cuantos abismeros hicimos el recorrido por una parte de la comarca de La Alcarria, de la mano de los Geólogos de la Universidad Complutense de Madrid-IGEO (CSIC).
En estas jornadas de divulgación de la Geología que vienen realizándose desde el 2005, Ana Mª Alonso Zarza nos hizo un recorrido viajando atrás en el tiempo y a través de lo que las piedras nos cuentan. 
La jornada comenzó a las 10 de la mañana frente al castillo de Torija, donde sus piedras ya empezaban a decirnos algo de lo que luego veríamos durante el viaje. Consiguieron reunir a más de 150 personas, que repartidos en dos autobuses y varios vehículos particulares hicimos esta maravillosa ruta por una pequeña parte de La Alcarria.
La primera parada fue en el Valle del Río Badiel al lado del municipio de Muduex. La dificultad en aparcar dos autobuses y unos cuantos vehículos será una constante en este viaje.
Una vez reunidos todos los participantes, Ana nos explicó ayudándose del paisaje que teníamos frente a nosotros, los rasgos más característicos de este territorio. Y a través de las rocas sedimentarias y de cómo se fueron depositando en el tiempo, nos explicó cómo se formó el valle de unos 200 metros de profundidad:  uno de los ejemplos que utilizó fue la comparación con lo que veríamos si cortásemos una tarta, donde conoceríamos cual es la parte más antigua y de que está compuesta. Con este ejemplo nos enseñó cuáles eran las rocas sedimentarias, como se habían depositado a lo largo del tiempo, cuáles eran las más antiguas y como el Río Badiel formó este valle.
Siguiendo aguas arriba del Río Badiel, hicimos la segunda parada en Argecilla. Eso sí, con un pequeño percance, uno de los autobuses se estropeó y en este punto estuvimos más tiempo de lo esperado. El sol nos golpeaba con fuerza, pero nos entretuvieron con la búsqueda de conchas de caracol  en las calizas, hasta la llegada del autobús de repuesto que venía de Guadalajara.
En este punto observamos las grietas con tendencia vertical en la roca. Las calizas en este punto contienen gasterópodos y se crearon en el agua que posteriormente se evaporó dejando grietas de desecación. En estas aguas poco profundas vivían plantas, de las que quedan los moldes verticales de sus raíces y nos indican que estas calizas son del terciario. Estas se utilizaron para la construcción del Castillo de Torija.
La tercera parada fue cerca del pueblo de Las Inviernas, donde pudimos ver el final o comienzo (según quien opine) de estas calizas que forman las alcarrias o paramos. En este punto, solo alcanzan más o menos un metro de espesor.
Ya en el pueblo, debido al retraso que llevábamos y el hambre que todos teníamos, se anula una pequeña excursión por la zona. Ana nos explicó que la distribución de los materiales depositados desde la Cordillera Ibérica por los ríos tienen forma de abanico formados por conglomerados gruesos en las zonas proximales que pasan a ser arcillas en las zonas más distales.
Por fin Cifuentes y la deseada parada para comer. Eran casi las cuatro de la tarde. Todo el mundo se desparramó por un parque y los bares de alrededor para llenar los estómagos.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    
Una hora más tarde nos dirigimos a un alto para observar a lo lejos la discordancia entre el Mesozoico y los depósitos más próximos del abanico del Río Tajuña. El afloramiento de la carretera nos permite ver como las rocas más antiguas tienen cierto ángulo, a diferencia de los materiales miocenos que veníamos viendo, que son horizontales. Esto último es debido a la presión que ejerce el continente Africano sobre la Península Ibérica. En mi furgoneta y con la ayuda de unos imanes, se coloca un cartel para explicarnos el tiempo geológico. 
La siguiente y última parada la hicimos a medio camino entre Masegoso y Briguega, en un lugar llamado Civica. En una cascada muy curiosa que hay al borde de la carretera y que va paralela al Río Tajuña, y donde pudimos ver como se forman los carbonatos, los musgos están recubiertos de estos.
En este punto y sobre las 7 de la tarde se terminó nuestro recorrido con el consiguiente agradecimiento a los que hicieron posible esta jornada divulgativa: Las Universidades de Alcalá y la Complutense de Madrid, Repsol y la Diputación de Guadalajara.

Los abismeros (Javi Rejos y familia, Toño y su hija, Manu, Marta, PacoQ y Rebeca que también es una de las organizadoras) terminamos en la plaza de Torija junto con el resto de los organizadores, refrescando nuestras gargantas con unas cervecitas.

Una buena jornada para repetir el año que viene y que a mí personalmente me ha dado a conocer estos aspectos que desconocía de La Alcarria y de la tierra en la que decidí vivir desde hace muchos años.

Paco Cuesta