sábado, 4 de mayo de 2013

Sima del Bochorno y exploraciones en Villanueva.

Sima del Bochorno
20 de abril de 2013
Participantes: Ángel Sánchez, Rebeca Martín, Manu Fernández, Rafa Coronado, Jesús Fernández y Paco Cuesta.

Al llegar cerca de Peralejos de las Truchas subimos por una pista de gravilla a la Muela de Utiel. Que si un camino a la derecha, otro que se deja atrás, que si otro a la izquierda, total que nos fuimos unos cuantos kilómetros por un camino que no correspondía. Los Gps nos lo dejaron claro, hay que volver por donde hemos venido y buscar el camino correcto. Aquí nos separamos, unos por un camino y otros campo a través. Paco y Rebeca llegaron los primeros pero los demás vehículos no aparecían. Sin cobertura telefónica poco podíamos hacer. Justo antes de llegar a la zona de aparcamiento, Rebeca descubre que hay algo de cobertura. Llamada a los demás que por suerte estaban en un punto con cobertura.
Ángel dice que su coche no puede pasar por esas pistas (que la verdad estaban en muy mal estado) con lo que nos toca desandar los más de 4 Km en busca de los demás. Llenamos el todoterreno hasta los topes y otra vez para la zona del Bochorno. Jesús decide que va a llevar su coche. A Rafa le toca patearse casi todos estos 4 Km indicando por donde deben pisar  las ruedas y apartando piedras del camino.
A la una de la tarde ya estamos cambiándonos de ropa para entran a la sima. Ángel decide que no va a bajar pues es muy tarde. Intentamos convencerle sin resultados (a perro viejo no se le engaña). A las dos de la tarde empieza Rebeca a instalar la cabecera en el puente de roca. Uno a uno vamos bajando comprobando las filigranas que hay que hacer para superar el fraccionamiento inicial.
Paco baja este primer pozo de 35 metros y al llegar a la base comprueba que aun están todos ahí mismo. Parece que Rebeca tiene dudas en como instalar mejor el pequeño pasamanos en subida que da acceso a la cabecera del gran pozo de 70. Paco viendo que ya son las cinco de la tarde, sin comer y con el desayuno de las siete de la mañana en los pies, decide que se sube para afuera.
Rebeca consigue colocar el dichoso pasamanos y para abajo. Uno detrás de otro van lentamente avanzando de fraccionamiento en fraccionamiento. Rebeca que va en cabeza se da cuenta que tiene que unir cuerda a dos metros de la base de este pozo. Cansada, pues son casi las siete de la tarde y sin comer, decide que no sigue y que empieza a subir. A Manu le está dando guerra una muela y Rafa y Jesús están muertos de frío de las largas esperas.
Entre Rafa y Jesús a la que suben, desinstalan con la atenta mirada de Manu. A las 9 de la tarde-noche están todos fuera con más hambre que el famoso perro del ciego que no le daba de comer. Dormimos en el refugio de la torreta.

21 de abril de 2013
Una mañana soleada nos despierta, desayunamos, recogemos todo para dejar el refugio en mejores condiciones que cuando llegamos. Damos vueltas por la zona, unos subimos a la torreta a ver el paisaje, otros se tumban a seguir durmiendo bajo el sol mañanero. Está claro que no sabemos qué hacer en esta mañana. Manu y Jesús proponen algunas cuevas pequeñas que habían mirado la noche anterior en el catalogo de cavidades. Pero al meter los datos en el GPS, están a más de 16 Km en línea recta de donde nos encontramos, con lo que decidimos visitar una sima cercana que habíamos visto el día anterior.
Parece que aunque la sima promete, no hay ganas de vestirse para la faena y decidimos llamarle a Javi para que nos oriente de por dónde empezar a prospectar la nueva zona de exploración.

Zona de exploración de Villanueva de Alcorón
La forma en la que empezamos a prospectar el terreno fue colocándonos a unos diez metros unos de otros a lo largo de la carretera y partiendo de esta, hacia el norte, barrimos un territorio de aproximadamente 240 m x 600 m.
El que cerraba la línea de prospección guardaba el tracks en el GPS para usarlo a la vuelta como referencia. Con dos gps, uno en cada extremo de la fila para que mientras uno volvía por sus pasos, el otro marcaba el nuevo tracks.
El resultado fue que localizamos dos cavidades.
La primera es una grieta de grandes proporciones de unos 10 m de largo en sentido Este Oeste y unos 3 de ancho. La tiradas de piedras que lanzamos a su interior nos hace pensar en más de 30 metros de profundidad. Una de sus paredes está prácticamente vertical, libre de matojos y la caliza se la ve muy compacta, lo que nos facilitará su instalación.
La segunda es un agujero a ras de suelo en un lateral de un pequeño hundimiento. Moviendo la arcilla exterior se agrandó la boca un poco, lo justo para poder lanzar alguna piedra y comprobar por el sonido que tiene una vertical de muchos metros, difícil de precisar su profundidad. El primer trabajo que hay que realizar es el ensanchamiento de la boca para tener un mejor acceso, esto no será un problema, pues se trata de arcilla muy suelta. Otra cosa será la instalación de una cabecera, pues la roca es vieja y está deteriorada.
Aunque no pudimos tocar fondo en la Sima del Bochorno, todos nos fuimos satisfechos de nuestros hallazgos en la primera salida a esta zona.
Paco Cuesta