lunes, 6 de mayo de 2013

Pácticas de Autosocorro en Tamajón

1 de mayo de 2013
Participantes: Montse, PacoQ, Isma, Toño, Manu, Rebeca y Nero.

El día 1 de mayo, día del trabajo (jajaja) y fiesta nacional, decidimos ir a hacer el monguer (aka practicar autosocorro) a Tamajón. Montse y Toño tenían ya bastante idea, así que iban a ser los profes, Manu y yo nada, solo habíamos leído libros y visto vídeos de YouTube,  Paco e Isma serían los fotógrafos y descojoneitors oficiales. Nero se pasó el día correteando y echándose la siesta, vida perruna.
Bo, qué pasa?
El día estaba raro, a ratos lluvia, a ratos sol, viento… un coñazo vamos, pero no nos desmoralizamos y a las 10:30 estábamos todos en el bar de Tamajón listos para empezar. Llegamos a las paredes y Toño y Manu instalaron dos vías en volado para poder hacer las prácticas.
Los instaladores y el estado del cielo
Empecé yo salvando a Manu. Siguiendo las indicaciones de Montse, Toño y el libro Técnicas de espeleología alpina conseguí hacer un trabajo suficientemente digno. Después Toño me salvó a mí, luego Manu a Montse, Montse a Toño… y así fuimos rotando y metiéndonos mano durante la mañana. 
Comenzamos el día siguiendo instrucciones
Maniobra terminada!
Sobre las 13:30 paramos a comer, Paco se fue a casa y el resto seguimos a lo nuestro. Isma, aburrido de vernos colgar cual chorizos riojanos, decidió ir a meterse en algunos agujeros que había por los alrededores. No sé si por el cansancio, por el sopor postcomida, o porque salió el sol y hacía calorcito, pero por la tarde empezaron a pasar cosas extrañas. Las piernas se quedaban atascadas en las pedalinas, los pies empezaron a tener una querencia especial por los ojetes ajenos, algunos crolls dejaron de funcionar… en fin. El caso es que estamos todos bien y no seguimos allí colgados.

Nuestro mejor tiempo fueron 10 minutos. En cuanto lo hagamos unas veces más lo bajamos a 7 seguro!
Montse concentrada salvando a Toño

Quién me mandaría a mí meterme en esto...


















Sobre las 18:00 decidimos marcharnos. Desinstalamos y a casa pasando primero por un bar, claro está, a hidratarnos.

Como siempre un gran día con risas mil. Si el roce hace el cariño, después de esto en Abismo nos amamos con la fuerza de los mares.

Rebeca