jueves, 27 de octubre de 2016

Sima el Fraile

FECHA: 02 DE OCTUBRE DE 2016
PARTICIPANTES: Ricardo e Israel
DURACIÓN: 10:00 A.M. A 12:00 A.M. (3 HORAS)

Ricardo tenía ganas desde hace tiempo de hacer esta sima tan conocida de Guadalajara, así que decidimos ya por fin concretar una fecha para poder hacerla, la idea era ir como mucho 4 personas para poder hacerla rápido y llegar a casa a comer. Al final sólo quedamos él y yo para hacerla, ya que los que se iban apuntando se iban cayendo de la actividad por unos motivos u otros.

Cogimos el material y nos pusimos en  camino. Un desayuno rápido en el 103 y a las 9:30 ya estábamos en la entrada de la sima. Da gusto llegar y dejar el coche en la misma boca.
Nos llevamos material para instalar en paralelo ya que teníamos constancia de que los compañeros de Viana habían re equipado la sima para hacerla “sima-escuela”. Nos llevamos dos cuerdas de 65 m y una de 45 m para instalar la parte de abajo.
Tras un primer vistazo a la cueva no me podía creer lo que veía. Hacía un año que bajé y la instalación había cambiado por completo. Ya no hay que buscar los spits y los químicos brillaban, dándote la facilidad de no buscar ni pensar “como coño voy a montar esto”.  El día y la noche, la verdad que este grupo está haciendo un trabajo extraordinario en ese tema.

Nos pusimos en marcha y haciendo un poco de “Espelo-amor” comenzamos instalando las dos primeras cabeceras que se encuentran a pocos centímetros unas de otras. Ya desde ahí se ve el próximo fraccionamiento, así que seguimos bajando con mucho ánimo y entre bromas a ver si nos encontrábamos con el famoso Fraile. Tras ese fraccionamiento llega la tirada larga y en un pis pas estábamos abajo, en el comienzo de la rampa.

Decidimos montar la parte que baja en volado pero al ir a montarla nos dimos cuenta que la cuerda ¡NO LLEGABA ABAJO!. Mira que miramos las crónicas y pensábamos que sería suficiente, pero no fue así. Decidimos hacer parte del pasamanos con la cuerda que bajaba de arriba para así ganar unos metros a ver qué pasaba y tirar para abajo. Tras hacer la instalación bajamos por fin y UPPS, malas noticias, nos quedamos como a 2 metros del suelo y ya no podíamos sacar cuerda de ningún lado. Gracias a que en ese tramo las paredes están muy juntas pudimos desatarnos y bajar en oposición. No estábamos por la labor de volver arriba sin finalizar la sima hasta el final.

Por fin llegamos abajo y la pregunta era,: “¿volveremos a subir o se irá la cuerda para arriba?. El caso que ya habíamos bajado y había que ver la sima. No es que haya mucho que ver, pero aún nos encontramos a dos inquilinos que vivían allí (un sapo y un murciélago) y miramos asombrados las paredes de corales que se encuentran al final de la sima. Una pequeña vuelta y de nuevo para arriba, no sin antes rasgarnos un poco las vestiduras para subir en oposición y coger la cuerda que se había quedado a unos 2 o 3 metros de nuestras manos.
En el comienzo de la subida nos dimos cuenta de otro error que cometimos. En este caso no llevábamos ni agua ni comida, cosa que en ese momento echamos de menos. Un error del que me doy mea-culpa debido a confiarme y que al ser una sima fácil y rápida creí que no íbamos a echar de menos. Ahí pensé que había sido un error, ya no sólo porque en ese momento el cuerpo lo necesitaba, sino porque me dio que pensar que si hubiera pasado un accidente y tienen que venir a buscarnos, hubiéramos necesitado algo de víveres para reponer y recobrar energías. Un error que creo no me volverá a pasar.

Ya estábamos en el pozo de subida y se nota que la falta de entrenamiento hace mella. Tuvimos que parar a descansar unas cuantas veces jaja, no estamos en forma. Pero poco a poco íbamos viendo cada vez más claridad hasta llegar de nuevo a la boca y poder salir.

Creo que nos habíamos ganado la coca-cola que tanto ansiábamos y paramos en Cifuentes para tomárnosla. De hecho, Ricardo se tomó dos de un trago y aún se pidió otra para el camino. Creó que esa noche no dormiría de toda la cafeína que se metió para el cuerpo. Decidimos en el trayecto que la próxima sería Majadillas. Otra fácil y cerca de Guadalajara.

Israel Camacho