viernes, 20 de julio de 2018

XXX Jornadas Científicas de la SEDECK









¡Estas Jornadas empezaron muy bien! Nada más llegar a Riópar hicimos amigos y nos tomamos unas cervecitas con ellos; Lluis y Evaristo, espeleólogos muy, muy expertos de la Catalana. Fue el comienzo de una gran amistad, como diría Humphrey Bogart.

También hay que decir que el comienzo del Congreso nos trajo malas noticias. Casi se nos atragantaron las cervezas cuando Jesús nos dijo que Pepe, el presidente de la federación acababa de tener un accidente y que no podría estar presente en los actos. Afortunadamente, nada grave.

Después de acoplarnos en nuestras habitaciones y sin perder tiempo, nos fuimos al Salón de la Casa de la Cultura de Riópar, donde al día siguiente tendrían lugar las conferencias.

Como los miembros de Abismo arrimamos el hombro en cualquier ocasión, estuvimos también ayudando a montar la exposición de fotos y calendarios de Víctor Férrer.


LAS CONFERENCIAS

El sábado empezaron las conferencias.
Si se quiere obtener información más exhaustiva de lo que allí ocurrió, se puede visitar la página oficial de la SEDECK.
Lo que a continuación yo voy a contar aquí está cribado y transformado por mi percepción subjetiva de los contenidos allí expuestos.

Primero, algo que me quedó muy claro es que el principal criterio del código deontológico de un espeólogo es "detectar el soplo de aire". Es la máxima de la exploración: "allí donde sople el aire, dirige tu energía". Según explico J.M. Melero, aplicar algo tan sencillo como lo anterior ayudó mucho a ir descubriendo los numerosos sifones que conectan el complejo sistema de galerías, desde el 2000 hasta la actualidad. 



Claro, que no todo fue tan sencillo, desde entonces, también se están utilizando técnicas más complejas y sofisticadas, como la brújula taquimétrica y la Radiogonometría (quien se atreva, que busque información y haga una crónica sobre el temita, yo con lo mio ya tengo bastante).



Segundo, e incluso más importante que lo anterior: "aplicar el sentido común": si de aquí para allá tengo que arriesgar la vida de varios equipos de buzos expertos para seguir con la exploración, pues cambio la estrategia y lo hago de allí para acá. Palabras de J.A. Cutillas. Y aplicando esto, consiguieron conectar la CM-100 en el 2007.



Tercero, ¡qué importante es Don Dinero! 

Desde que me enteré de que el Reventón existía, no he parado de preguntarme por qué hay tantas dudas sobre su origen, siendo un fenómeno tan llamativo e importante en espeleología. 
Durante las conferencias hice algunas preguntas, una de ellas pasó bastante desapercibida pero sirvió para esclarecer mis dudas: 
Pregunta:"¿Cuándo ha empezado ha estudiarse seriamente este fenómeno?" 
Respuesta: "Pues, recientemente, en el 2016"
Pregunta: "¿Cómo es posible que no se haya estudiado con anterioridad?
Respuesta: " Se comenzó con la investigación científica cuando empezaron las subvenciones"
Todo claro, ¿no?



La otra pregunta no pasó tan desapercibida pues debido a una serie de despropósitos como que el cable del micrófono era demasiado corto, tuve que ponerme de pie junto al conferenciante. Aproveché el "momento focos" para decir, por supuesto, que representaba al CLUB ABISMO, y me sentí muy orgullosa cuando lo dije en alto delante de toda la audiencia ;)




Y, por último, ¿qué es el Reventón? 

En breve: cuando hay precipitaciones, varias veces al año, acompañado de un rugido atronador, revienta el chorro del río Mundo. Normal, podríamos pensar, pues a más precipitaciones más agua, y cuando algo se llena tiene que vaciarse. Pero no es tan sencillo. El problema es que el caudal que se expulsa por la boca del río en cada Reventón es muy superior al aumento de agua que podrían producir las respectivas precipitaciones. Y, precisamente, la procedencia de ese exceso de agua es lo que los científicos están intentando elucubrar. 



Mientras los científicos hacen su trabajo, la vox populi hace correr sus leyendas: ¿Será la nieve? ¿Serán las galerías? ¿Serán los sifones? ¿Será el viento? ¿Será la marea? ¿Qué será, será..?


 LA EXCURSIÓN, LA CUEVA DEL AGUA Y LA GASTRONOMÍA.

Peparándonos para la Cueva del Agua.

Atentos a las explicaciones de los expertos.

Como habéis podido comprobar se nos ve felices y contentos en las fotografías. Felices e ignorantes de lo que el destino nos iba a deparar a la mañana siguiente.

No es habitual incluir en una  crónica de espeleología un apartado dedicado a la gastronomía de la zona. No lo habría hecho si no hubiese sido porque una circunstancia puntual hizo que el "ajopringue", plato típico de la comarca, fuese trending topic en los whatsapp's de los participantes del encuentro.

El motivo es la siguiente noticia que saltó a los medios de comunicación de inmediato:
 "Mientras en Tailandia un grupo de niños queda atrapado en una cueva, en España, en el Calar del Rio Mundo, quedan 50 personas atrapadas en los váteres"

Creo que se sobreentiende el contexto y que cualquier aclaración y comentario añadido son innecesarios.


LAS CUEVAS

Las bajas de espeleólogos el día de las visitas a las cuevas, por desgracia, fueron numerosas. Sin embargo, el equipo mermado de Abismo y nuestros amigos catalanes, junto con Jesús, el guía murciano, disfrutamos de la CM-100 como enanos.

Jesús, hizo lo posible por perdernos dentro de la cueva, y hay que decir, que casi lo consigue.
Tal vez para no perder su bien merecida fama, adquirida años atrás cuando Paco hizo la misma visita y consiguió su objetivo, perderle. No obstante, tenemos que agradecérselo inmensamente pues su afán por perdernos nos llevó a rincones apartados del camino habitual. Las pupilas se nos dilataban cada vez más, y no por la oscuridad, si no por las maravillas que estábamos presenciando: ríos, cascadas, lagos, gours... y muchos más espeleotemas.


Nos reímos mucho durante el trayecto y quiero destacar una anécdota que no sé si se produjo debido al humor de los allí presentes o a la falta de riego que te produce el esfuerzo intenso de horas recorriendo cavidades. 

Resulta que en algunos momentos nuestra expedición era una pequeña "Torre de Babel":los catalanes en su lengua, nosotros en la nuestra, y Jesús, el murciano, en la nuestra pero que parecía otra. En un momento dado, Jesús me paró de improviso y me hizo un comentario, señalando al techo de la cavidad donde nos encontrábamos: "Allí arriba esta Turnest". Yo hice como que le entendía pero realmente no sabía a qué se refería. Pensé que podría ser uno de los importantísimos sifones que se habían mencionado durante la conferencia, esos que son responsables del gran fenómeno. Me puse a temblar: ¿Y si seguía indagando y se ponía en evidencia la poca atención que había prestado en las conferencias? Efectivamente, siguió indagando y tuve que confesarle que había estado un poco despistadilla. Antes de que acabara mi retahíla de excusas me cortó en seco y me dijo, ahora vocalizando: "Tu arnés, allí arriba está tu arnés". Y es que nos habíamos quitado los equipos y los habíamos dejado justo en la planta de arriba.

Y, para terminar, el lago azul.








Un gran equipo y una gran experiencia.

GRACIAS ABISMO







Carmen Hermira

1 comentario:

  1. Muy buena y divertida crónica.
    Sigue así y te caerá el San Benito de redactura.

    La verdad es que es una cueva magnifica. La mezcla de lagos, galerías y la infinidad de formaciones, deja claro que es una cavidad para conservar y me consta que así se está haciendo por parte de los grupos que llevan a cabo las investigaciones.

    Paco Cuesta

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