miércoles, 24 de abril de 2019

Frío y provechoso día en Tamajón


Fecha: 02/02/2019

Participantes: Juanma y Rafa.


Carretera Almiruete

Tras la asamblea anual de Abismo, y después de una sobremesa larga donde se habla de cuevas y más cuevas, las ganas por ponerse el mono están a flor de piel. Son muchas las actividades propuestas para este año, pero todas se prevén que empiecen en primavera. Pasados unos días, decido convocar una salida a Tamajón, y la respuesta es buena, Toño, Luis, Juanma, Paco, Javi…. ¡Nos vamos a juntar un buen pelotón!

Diversos compromisos y situaciones familiares importantes, hacen imposible a algunos asistir, y sumando, que unas condiciones climatológicas de frío y nieve no invitan a pasear por la zona, la actividad queda casi cancelada. Solo quedamos Juanma y yo que decidimos esperar a ver como amanece el día.


Son las 7 y media de la mañana hace mucho frío, cae algún copo de nieve, aun así, partimos a la zona. “Ganas no faltan, y pasado el pueblo de Tamajón nieve tampoco.”

Los objetivos del día son los mismos, revisar y trabajar en algunas incógnitas, eso sí, priorizamos los trabajos dentro de las cuevas.

Desobstruccion en el fondo de la cavidad

Pufff, vaya goteo continuo por techos y paredes, vaya barrizal, tanto que cuesta tumbarse en el primer paso estrecho. Pero estamos allí y hay que trabajar. Movemos unos bloques en el fondo de una cueva del sector VI, donde parece que existe una nueva sala. Forzamos el paso estrecho pero nada, lo que parecía una continuación, tan solo es un hueco sin rellenar de la propia sala. No hemos pasado ni una hora dentro y estamos calados.

¿Pisadas? ¿O flechas que apuntan a un lugar?

Partimos hacia otra cavidad y descubrimos unas flechas en la nieve, ¿Que indicaran? ¿Quién o qué, las habrá dibujado? Parece que el autor de esto, ha salido volando justo en medio de un claro. Pero curiosidades de la vida, descubrimos una pequeña oquedad, y parece profunda. Se trata indudablemente de un acceso más a las grietas taponadas del lapiaz, algo muy común en esa zona, pero con un tamaño algo prometedor. Anotamos su ubicación y continuamos caminando, ya que una ventisca nos está congelando.

El Sol aparece un instante entre ventisca y ventisca

Seguimos con nuestro trabajo, revisando, fotografiando y recogiendo datos en otras 3 cavidades más, nos centramos en una escalada, en un resalte que parece imposible de ascender sin medios artificiales. Después de valorarlo, decidimos escalarlo al estilo antiguo, poniéndonos en pie sobre los hombros del compañero y después trepando con cautela hasta lo más alto. No encontramos continuidad alguna, tan solo un conducto largo e impenetrable.
Por la tarde, y con ganas de espeleo de verdad, decidimos ponernos el equipo de vertical y entrar en algunas simas, donde volvimos a llenarnos de barro hasta las orejas. Eso sí, muy contentos, por los objetivos cumplidos y por el buen día de exploración que pasamos. 

A continuación, os dejo unas fotos de algunas curiosidades vistas aquel día. 


  • La primera unas bonitas raíces que sobresalen y rompen la capa arcillosa del suelo de una galería. Y en su interior, una especie de miriápodo, que recorre con dificultad su difícil entramado al ser molestado con nuestra presencia.

Extrañas raíces en el suelo

  • La Segunda y para mí, más curiosa, son unas pequeñas hormigas, de color claro y semitransparente, similar al de otros insectos troglobios, que se agrupan en dos hormigueros terrosos, también situados en el suelo arcilloso de otra cavidad.

Hormigueros

RAFA CORONADO

1 comentario:

  1. El 13 dan el alta a mi hermano
    ¿Serán termitas las hormigas??
    Un saludo

    Toño

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