miércoles, 29 de agosto de 2007

Visita a La Gandara

25 de agosto de 2007.
Participantes:
Primer grupo: Carlos Heras, Nacho Hierro, , Julio García, Ana Ballesteros, Paco Toquero y Juan Carlos Tomas.
Segundo grupo: Paco Mínguez, Diana Ponce, Montse Camino, Giovanni Henao, Miguel Sanz y Paco Cuesta.
Ricardo de La Torre no puede acompañarnos pues se está curando de un esguince de tobillo. A las seis y media de la mañana el primer grupo comenzaba los preparativos para esta actividad. Sobre las nueve estaban entrando por la boca, que está muy cerca de la carretera del alto de Asón. Una hora mas tarde estaba entrando el segundo grupo.
La cavidad comienza con una rampa descendente muy pronunciada y con muchas piedras sueltas, hay que bajarla por la izquierda. Tras un corto recorrido nos encontramos con un pasamanos y a la derecha de este, un pozo que no lo bajamos.
Todo este recorrido lo hicimos por amplias galerías con algunos pasos de agua con mucho barro en el fondo. A una hora de la entrada comenzamos a pasar por amplias y largas gateras y galerías de techo bajo. En este tramo se comienzan a ver formaciones de macarrones, fósiles en las paredes y algunas estalactitas y estalagmitas.

Tras una gatera descendente llegamos al pozo de 40, llevamos 2 horas en la cavidad y coincide Nacho que es el último en bajar del primer grupo con Paco Pintor del segundo. El pozo solo tiene un fraccionamiento, pero en cada tramo hay un desviador. Tanto a la bajada como a la subida, cayeron algunas piedras. A Giovanni, le cayó una piedra dándole primero en el casco y después en la mano, por suerte no fue nada.

A dos horas y media de la entrada, nos encontramos con una impresionante sala con una cascada de agua y unas excéntricas y que debido a las corrientes de aire apuntan todas para el mismo sitio. Aquí nos juntamos los dos grupos aprovechando para comer. Como íbamos bien de tiempo se decidió ir un poco mas adelante. Recorrimos una galería amplia y con grandes bloques hasta una zona con muchas gateras casi imposibles de pasar. Este punto fue el final de nuestra visita.
Nos dimos media vuelta y a subir el pozo y arrastrarse por las gateras hasta la salida. El recorrido lo hicimos en siete horas juntándonos los dos grupos en la salida.
Carlos propuso visitar una cueva muy cercana con una supuesta pintura rupestre, unos cuantos le acompañaron mientras los demás nos cambiábamos de ropa y nos tomábamos unas cervezas que el Pichi nos había traído.
Chascarrillos y cena en Ogarrio.


Paco Cuesta