Cueva del Pulpo y cueva de la Serreta


21-22 de noviembre de 2015
Participantes: Arianna, Arturo, Ismael y Mª Carmen

Por un lado, teníamos ganas desde hace tiempo de visitar la Sima del Pulpo (Cieza, Murcia) y por otro lado en mi trabajo tenía una compañera italiana (Arianna) que había venido por unos pocos meses y de la que casualmente supe que también era espeleóloga, en concreto del Centro Speleologico Cagliaritano (Cagliari, Cerdeña) - http://csc.sardegna.it/ -, y que tenía ganas de visitar alguna cueva en España. Así que sumamos dos más dos y planteamos hacer la visita. En un principio íbamos a ser más pero cosas de la vida nos quedamos al final en cuatro. Se os echo de menos chicos.
     Llegamos el viernes por la noche al albergue y el sábado temprano nos encaminamos a la boca de la cueva. Ésta se encontraba a una hora de trayecto en coche desde donde nos alojábamos pero cosas del destino tardamos un poquito más... La causa, pues que tuvimos que deshacer el camino y dar un rodeo porque nos encontramos la carretera cortada al estar cortando un pino a la altura de la central hidroeléctrica del Cañón de Almadenes (Sierra de la Palera) muy cerquita de la entrada de la cueva.


Operaciones de limpieza forestal

      Al llegar nos sorprendió la presencia de un número elevado de personas ya preparándose para entrar en la cueva. Al parecer según nos contaron la Federación de Espeleología de la Región de Murcia estaba realizando una serie de actividades de difusión entre las que se encontraba la visita de ese día y la presentación al día siguiente de un libro de cavidades (no he conseguido encontrar el nombre) en la sima del Pozo.

Miembros de la Federación de Espeleología de la Región de Murcia
    Queremos agradecerles los buenos consejos que nos dieron tanto fuera como luego cuando nos volvimos a encontrar dentro de la cueva. ¡Ah! Y también nos advirtieron de que tuviéramos cuidado de no mover los puntos señalados con un círculo azul (ver imagen) ya que estos puntos son los que se utilizan si es necesario un rescate.
Bajada al interior de la cueva. A la derecha de la imagen se observa el punto azul que señala los puntos utilizados para el espeleosocorro.

    Después de que pasaran nuestros buenos consejeros Ismael inició una instalación paralela para que así cada grupo pudiera ser independiente. Para una instalación mínimamente segura para llegar al desierto se necesitarían:

-Rampa de entrada: hay 2 chapas parabolts instaladas en fijo en la cabecera y 3 ó 4 fraccionamientos (hay que ver lo que falla la memoria en nada de tiempo) con parabolts sin chapa y sin tuerca, sólo está el tornillo.
 -Primer pozo: se necesita una cuerda de 25 metros para ir sobrados e instalar la aproximación, 3 parabolts más 1 para el desviador, (igualmente hay que echar las tuercas y las chapas, así como una cinta para el desviador).
-Segundo destrepe: se necesita una cuerda de 20 metros, nosotros con la de 14 nos quedamos cortísimos, 20 metros montando aproximación y fraccionamiento, otros 4 parabolts (chapas y tuercas).
    En total hay que llevar aparte de las tres cuerdas, 12 chapas parabolts con sus 12 tuercas, y cuatro spits, ya que alguna de las 12 eran de estos últimos, con sus 16 mosquetones y una cinta para el desviador.
    
Arturo y Arianna en la entrada de la cueva
Pues bien una vez informada la parte técnica, hay que contar que comenzamos bajando el primer tramo que aunque algo estrecho y rebuscado no supone mayor dificultad hasta llegar a la formación del pulpo que da nombre a la cueva. Mientras esperábamos que se instalase el siguiente pozo Arturo hizo algunas bromillas sobre si el pulpo le comía.




     

Arturo siendo devorado por el pulpo I y II
    Al acercarse al pozo sorprende ver el cartel informativo sobre lo que no se debe hacer en la cueva. Descendemos este pozo y tras avanzar un poco a través de una gatera llegamos a la Sala del Cristal en la que hacemos una breve parada para observar distintas formaciones.
 
Cartel de advertencia
 
Arianna descendiendo el pozo que sale tras el Pulpo  


Sala del Cristal

      Proseguimos hasta los pasos de la J y de Superman. Desde luego estuvo muy vivo quién les puso los nombres. En el paso de Superman o sales con los brazos por delante  o no sales





Arianna saliendo del paso Superman
       Tras pasar este paso se avanza un poco más hasta llegar el siguiente pozo o destrepe. Una vez abajo y ya en el desierto grande nos liberamos por fin de los arneses. Desde esta sala se puede acceder por distintos puntos al desierto chico y a la sala de las maravillas donde se pueden ver formaciones variadas. Pero lo más destacable es la zona balizada el desierto grande por su singularidad. De hecho al verlo lo primero que viene a la cabeza es decir, menos mal que han balizado esta zona. Alrededor de la zona pisada se observan montículos y montículos formados por acumulaciones de finas capas de calcita de menos de un mm de espesor y de varios centímetros de anchura. He leído varias explicaciones en Internet sobre su formación y como estas cosas siempre generan controversia, prefiero no meterme mucho en su explicación aunque lo que sí parece quedar claro es que su presencia está relacionada con la antigua existencia de un lago.



Finas láminas de calcita acumuladas en la sala del desierto grande
     Hacia el final del desierto grande nos volvimos a encontrar en una zona más estrecha con el grupo que nos precedía, ya de vuelta. Nos las apañamos para pasar unos por encima de los otros y afortunadamente nos indicaron por donde continuar, por una repisa situado a unos 2 metros de altura en la pared derecha de donde nos encontrábamos. No sé si solos hubiéramos dado con el paso.
      Continuamos hacia la sala del Niágara y avanzamos un poquito más por unas estrechas gateras. Nuestra intención era llegar hasta ver el lince y darnos un bañito al final, pero he de confesar que subestimamos la cueva. Ante la perspectiva de las gateras que teníamos por delante y la hora que era ya decidimos comer y volvernos. Es curioso como el camino de vuelta se hizo mucho más corto, tal y como comentaba Irene es su última crónica no es lo mismo pisar terreno desconocido que conocido. Aprovechamos la vuelta para visitar el Desierto Chico y la Sala de las Maravillas. Queda pues pendiente una segunda visita para terminar todo el recorrido.

Sala del Niágara




          Los cuatro en la Sala de las Maravillas

    Realizamos la vuelta sin problema y nos dirigimos a nuestro albergue donde culminamos la jornada con una cena al amor de la lumbre.

Cena en el albergue

   Al día siguiente nos dirigimos a la cueva de la Serreta justo en el otro extremo del Cañón de Almadenes (www.ciezaturistica.org). Esta cueva se encuentra cerrada y sólo se accede mediante visita organizada ya que en ella hay pinturas rupestres neolíticas y restos arqueológicos de época romana, de hecho nos comentaron que en ella se ha encontrado la única casa romana hallada dentro de una cueva en España; por todo ello está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESO. Así pues concertamos la cita y tras quedar con el guía en la plaza de toros de Cieza, los distintos grupos le seguimos en nuestros respectivos coches cual procesión hasta la entrada de la cueva.

     La entrada de la cueva es tipo sima, un agujero en el suelo tapado por una puerta metálica que sorprendentemente, al abrirse, y tras el montaje por parte de nuestro guía, da lugar a toda una infraestructura con barandilla y panel informativo. Eso sí que es cerrar una cueva con estilo.
Entrada a la cueva de la Serreta
Escalera de caracol de bajada a la sima
   
     Pues bien accedemos a la sima-cueva a través de una estrechísima escalera de caracol que desemboca en una sala más amplia. La cueva está dividida en dos alturas y se abre al Cañón de Almadanes. En la primera altura pudimos contemplar las primeras pinturas rupestres mientras que en la segunda además de pinturas rupestres se encontraban los restos de la casa romana.

Pinturas rupestres de la Cueva de la Serreta

Vista de como la cueva de la Serreta se abre al Cañón de Almadenes


Restos arqueológicos de casa romana en la Cueva de la Serreta
      Atendimos las magníficas explicaciones de nuestro guía y tras concluir la visita, éste nos dio la opción de visitar el yacimiento arqueológico de Siyâsa, opción que acogimos de buen grado.

Yacimiento arqueológico de Siyâsa
       Tras terminar la visita almorzamos y concluimos un buen fin de semana partiendo cada uno hacia nuestros respectivos hogares.
Mª Carmen

4 comentarios:

  1. Ahora Arianna tiene que invitarnos a ir a las cuevas de Italia.

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  2. Qué guapo chiquets, una pena no haber podido ir y perderme al pulpo devorando a Arturo.

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  3. Unos días como pulpo y otros me dejo comer por ellos. Así mantenemos la especie.
    A ver si hay pulpos en Cerdeña.
    Arturo

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  4. menos mal que no iba Canfran pues se bajaría del coche a talar árboles con los del camión.
    una cuestión ¿últimamente no os parece que dejamos muchas cosas por ver?
    o solo son escusas para volver!
    de nuevo siento no haber estado allí
    Toño

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