sábado, 19 de marzo de 2016

De cueva por el valle del medio Jarama

5 de marzo de 2016
Participantes: Rafa Acedo, Toño Herreras, Sergio Estringana, Jesús Fernández y Paco Cuesta.
Una pequeña sima de 35 metros y de unos 200 metros de desarrollo horizontal al que se le pueden sacar posiblemente unos cuantos metros más.

Todos puntuales en el bar de Puebla de Valles y después de unos cafelitos, nos ponemos en macha.
Sobre las once y media de la mañana ya estábamos en la boca de la sima, después de dar un par de vueltas por el lugar. El GPS indicaba bien el lugar, el problema fue encontrar el camino a seguir en la ladera del monte que mira al Río Jarama.


Toño y Jesús se ponen rápidamente en marcha y en un periquete tienen terminada la cabecera. Sergio observa con interés la instalación de esta cabecera que obliga a usar Dyneema para sortear un roce.











Jesús se encargará del resto de la instalación, le sigue Sergio (con su casco resplandeciente) para ayudarle y seguir aprendiendo, pronto entrará de lleno en el aprendizaje del próximo curso de perfeccionamiento.


Les seguimos Toño, Rafa y por último yo, que voy cerrando el grupo.


La instalación tiene dos desviadores y un antirroce muy pegado a uno de ellos. Tiene su cosa, no es una instalación por la que bajas solo haciendo fraccionamientos, hay que currárselo un poquito. En la base del pozo se abre una gran sala.

Para cuando llego a esta sala, Jesús y Segio ya han inspeccionado gran parte de la cavidad. Bajando esa sala de entrada llegamos a otra gran sala donde Jesús se metió por una gatera inmunda. Años atrás ya la sufrí en mis propias carnes, ahora lo dejo para los flexibles y aguerridos abismeros.

Le animo a Toño a que lo intente, parece ser que tienen un espinita clavada de su última sima. Lo intenta en varias posiciones, pero un bulto que sale de la caliza justo en la pequeña curva que tiene la gatera, le impide el paso. Jesús le anima y le da consejos de posturas imposibles para Toño.  Nos deja claro que tiene la espina clavada, me manda a buscar la maza hasta la sala de la base de los pozos. Una vez con ella empieza a golpear ese dichoso bulto que parece puesto aposta. El poco espacio que hay y la dureza de la roca le hace desistir del intento. Su espina seguirá acompañándole hasta la próxima ¿lo conseguirá…? 

Volvimos hasta la sala de entrada para dirigirnos por unas pequeñas galerías, donde vimos un par de colonias de murciélagos. Pasamos sin hacer ruido hasta otra pequeña sala donde montamos un cordino para bajar y luego subir un pequeño resalte.

Una sala más grande que las anteriores y con otra colonia de murciélagos da fin a esta parte de la cavidad. Volviendo por nuestros pasos, en otra sala por la que se metió Toño, se ve luz y se llega escalando un poco, hasta casi el exterior, pero es un agujero imposible por su escaso tamaño.
Volvimos hasta la sala de la base de los pozos y todos para arriba. Comienzo subiendo yo y me sigue Rafa, acompañado de cerca por Toño. Otra vez el dichoso desviador con antirroce incluido, me atasco un poco. Una vez superado vamos saliendo uno tras otro. Jesús vigilando de cerca a Sergio que se desinstala toda la sima.

Toño parte para su casa en cuanto sale, tiene un compromiso. Los demás nos vamos al bar a comer a las 5 de la tarde.
Curiosa cavidad que tenemos que repetir y rebuscar por las galerías y por los altos de las salas.
Paco Cuesta