lunes, 22 de julio de 2013

Asalto al Castillo. Resumen


“A mi la guardia, que asaltan el Castillo” gritaba el centinela, con la aparición de los primeros asaltantes en escena. Y no era para menos pues este año ha sido la participación mas concurrida de todas las que vienen celebrándose desde que se recrea el intento de rescate de la reina Dª Blanca de Borbón, presa en el castillo por su esposo Pedro I apodado “El Cruel”
Sigüenza, en julio, celebra sus Jornadas Medievales, el segundo sábado como manda la tradición pero ya en la mitad del mes, con el calor castellano por testigo que tanto bien y tanto mal provoca (según para qué…).

Las huestes de Abismo íbamos llegando a la ciudad medieval por oleadas, bueno, es un decir, comparado con otros años, el viernes por la tarde un grupo con las recientes incorporaciones , previo paso por el cursillo que también este año había organizado el club en su afán por la difusión y la formación de nuevos espeleólogos. En mi modesta opinión creo que el Asalto debería incluirse en el programa de los cursos, podemos ser precursores de algo que nos llena de orgullo en nuestra tierra y que espeleología ya no solo sería deporte+ciencia sino que añadiría algo de historia. Este grupo pudo hacer algún simulacro del asalto esa tarde para conocer lo que al día siguiente teníamos encomendado.

 
Al día siguiente nos juntamos todos en la Alameda para saludar a viejos amigos y como no, a quien se encarga de la organización de las Jornadas, Jaime y su fiel ayudante, Jesús Canfran “El rey”, dispuestos a ofrecernos una espectacular paella que habían preparado, como siempre, exquisita y “al punto”. Después de las presentaciones de rigor y de una distendida sobremesa entre rajas de sandía nos pusimos los trajes de asaltantes dando algunos pequeños consejos, sobre todo a los nuevos, para evitar contratiempos.
Quien ha estado alguna vez en las Jornadas Medievales sabe que hay muchas cosas que no se puede perder, pero el Asalto al Castillo es el gran atractivo, y no por ver subir a unos espeleólogos disfrazados, sino porque cada año se intenta mejorar para que todo salga bien y el público disfrute. Nosotros encantados de hacerlo y la organización también, que dure muchos años. Así, en las eras del castillo contemplamos el torneo medieval y la exibición de rapaces.
Y llegó el momento esperado, allí estábamos los de Abismo, junto con los del GES Sigüenza, los del GEMBO Burgo de Osma y Madrid, preparados con nuestros atuendos y nuestras armas, dispuestos a liberar a la reina de su presidio. Empezaba a caer la noche y tras oír las primeras órdenes comenzó el espectáculo, primero un grupo de tres, después otro mas numeroso y un tercero similar al segundo que es el que desiste del intento, el agua y las piedras volvieron a ser infranqueables a pesar de las encarnizadas luchas cuerpo a cuerpo en el adarve.
Oíamos las voces de un público que disfruta y nosotros mas metidos en el papel para que parezca mas real. Pero como la historia es inamovible volvimos a salir derrotados de tal magna hazaña, íbamos "cayendo" hasta dar con los huesos en el suelo rodando hasta los pies del público. Tras acabar, una muchedumbre de chiquillos se acercaron a nosotros tratando de encontrar los restos esparcidos de habían caído y que cuidadosamente recogimos después .
Y se acabó, muy contentos  y agradecidos por como había salido todo. Por la noche continuaban los actos como la Noche de Embrujo o el concierto de música folk.
Agradecimiento especial a Jesús por la fotos y a Paco Q. por el vídeo que ha montado y que pongo un enlace al final para que lo veáis. También estuvieron por ahí otros abismeros como Edu, Ángel, Miguel, Diana, todos con la experiencia de haber participado en el asalto en alguna edición anterior.

Partciparon por el club Abismo:
Jesús, Rafa, Manuel, Marta, Chus, Jorge, Dani, David, Rebeca, Montse, Jesús C y Paco T.


Paco Toquero