sábado, 6 de noviembre de 2010

Crónica del viaje de espeleo en el Puente de Todos los Santos 2010 a Mallorca

Viernes 29 de octubre de 2010. Palma
Llegamos a Mallorca el viernes, cada uno van apareciendo con cuentagotas, Paco Cuesta y Rebeca Martín han venido en ferry desde Valencia a primera hora de la mañana. El coche va hasta las trancas, parece que nos vamos de expedición a otro continente. Hacen tiempo visitando la costa Sudoeste de la isla. Luis Jordá llega a las 20:00 y Paco Toquero mas tarde aún. Somos 4 al final. Descargamos el material, ordenamos los bártulos y todos reunidos en casa de la familia de Luis ultimamos los detalles: el lio es monumental, material de verticales, monos de neoprenos, etc.

Sábado 30 de octubre. Pas de Vallgornera

Es la visita estrella del viaje: la cueva que con sus más de 60 km de galerías es, de largo, la mayor de las Baleares. Recogemos en Palma a Toni Croix presidente del grupo espeleológico Voltors y nuestro guía de excepción. Tras surtirnos de sendos bocatas de jamón y queso y sobrasada partimos hacia Cala Pí, a la urbanización Pas de Vallgornera.
A la cueva se accede por una caseta y un pequeño pozo equipado con una escala vertical de hierro. La cueva se descubrió por azar al excavar un pozo negro del hotel contiguo, hoy abandonado. Tras bajar la escala nos encontramos ya en la sala de entrada, con algunas formaciones, se nota que es una cueva tibia.
Hay un espeleobuceador al que ayudamos a trasportar las botellas a otra zona. Nos ponemos los neoprenos y Toni nos da una explicación de la cueva frente a un plano plastificado en la sala. Apuntamos nuestros nombres hora de entrada y recorrido previsto en un maletín estanco.
Andamos 5 minutos por zona seca, agobiados por los neoprenos hasta el agua, donde nos zambullimos y empezamos a nadar por un ramal al oeste de la sala de entrada. Tras pasar por algunas estrecheces, gateras con agua hasta el cuello y una buceada para pasar un arco de roca llegamos al lago Gema (“Llac Gemma”) donde empieza un espectáculo orgiástico de delicadas formaciones que nos rozan las cabezas, así nadamos un buen rato rodado de macarrones, excéntricas y alguna que otra formación subacuática. Esta parte ya merece un viaje.
Tras una hora nadando con calma llegamos a una zona emergida nos quitamos las aletas de bucear las cuales nos han ayudado mucho a progresar por el lago. Pasamos alguna gatera, resaltes varios y otras zonas nadando mas pequeñas hasta llegar al campamento, en la “sala que no tiene nombre” (“sala que no te nom”).
Nos quitamos los neoprenos y damos buena cuenta de los bocadillos de sobrasada, strep – tease colectivo y cambiamos de indumentaria. Evidentemente el mejor equipado es Toni, aunque el material esta tan gastado que parece que viene de una guerra, del resto mejor no hablar, unos como Luis andando con escarpines finos (así se dejo las plantas), Cuesta con mono interior y cordura a 25 grados (Toni no se lo creía) y Toquero que mas parecía un pocero que un espeleólogo.

 Recorremos lo que a priori era la zona seca y de la que salimos empapados hasta la cintura: galería de espeleotemas, seguimos la zona marcada con cinta roja y dejamos esta para recorrer las galerías de la “ línea 200” pasando por espectaculares gours, pelos, excéntricas y “platillos” sin duda un recorrido excepcional.
Con mucha pena recorremos todo el camino de vuelta y tras 6 horas y media bajo tierra vemos de nuevo la luz.
Muertos de hambre, y bien aconsejados por Toni nos vamos a merendar – cenar lechona, entrantes etc. a un restaurante típico, donde un buen fuego nos ayuda a secarnos.

Domingo 31 de octubre. Cova de Sa Campana

La cova de Sa Campana es además de la sima mas profunda de Mallorca (-317 mts), la que tiene la sala mas grande. Allí nos encaminamos, con ganas de usar el ingente material que llena el Cuestamóvil.
El paisaje cambia totalmente, si el sábado recorríamos una zona plana de la isla, ahora nos adentramos en los imponentes escarpes de la Sierra de Tramuntana: pasamos los pueblos de Inca – Selva.- Caimari – Monasterio de Lluch y tomamos la carretera de Sa Calobra.
Seguimos las indicaciones del libro de “Mallorca, bellezas en la Oscuridad “y los comentarios que Toni nos hizo el día anterior. Tras hora y media desde Palma, dejamos el coche en el kilometro 9,5. Estamos a 4 kilometros de Sa Calobra.
Aquí el desespero es total al darnos cuenta de que, aun con el coche lleno nos hemos dejado material en Palma, entre otras cosas el equipo de verticales de Rebeca. Como Toquero es tan precavido, con lo que a el le sobra y poco mas improvisamos un equipo casi completo. A Paco Cuesta no le funciona el GPS, nos guiamos con el croquis a la antigua.
El acceso a la boca de Sa Campana nos va a llevar 1 hora. Al ver los mal que íbamos de tiempo y las dificultades del camino decidimos marcarnos unos horarios estrictos de salida de la cavidad, para llegar de día al coche.
Desde el aparcamiento nos dirigimos hacia la montaña, en dirección contraria a la carretera. Desde el final de la pequeña explanada se intuye una senda mas o menos pisada. Los primeros metros no son nada evidentes, pero en cuanto ascendemos algo entre los arbustos se aclara algo la vista y una senda con hitos nos va pasando de un lado a otro de un muro de piedra, luego nos subimos en el y lo seguimos hasta que acaba en una roca grande. Pasamos a la izquierda y ascendemos por la ladera dejando a nuestra derecha un gran farallón rocoso con arboles: el camino es aquí algo mas evidente y esta bastante jalonado de hitos.
Al cabo de 20 minutos aproximadamente vemos un paso en las rocas de nuestra derecha y bajamos a un “vallecito” bastante laberintico entre lapiaces, a nuestra izquierda se abre un collado sobre el impresionante Torrente de Pareis y el mar. Perdemos algo de altura y a media ladera dejando a nuestra derecha las rocas y siguiendo hitos llegamos a la pequeña boca de la cavidad (483862 E – 4410786 N, según el libro).
Hemos tardado una hora y el camino no es evidente en absoluto de noche, así que nos proponemos estar de vuelta en la boca con tiempo para llegar con luz al coche.
Penetramos en la cueva por la boca, en la que se aprecian algunos trabajos del hombre, posiblemente de los pastores, un murete, restos de una verja, etc. Nada mas pasar el umbral vemos la inmensidad de la primera sala, la sala del Campament.
El acceso a la sala es por un resalte de 23 metros que equipamos con una cuerda de 44 m (que como veremos no nos vendrá mal). La cabecera se instala a una de las columnas de la entrada y nada mas descender un par de metros a nuestra derecha (según descendemos cara a la pared) fraccionamos a una corta y rechoncha estalagmita. Abajo del resalte se prosigue por una rampita bastante resbaladiza para lo que no esta de más fraccionar nuevamente a una estalagmita alta nada mas bajar el resalte. Proseguimos hasta el fondo de la sala, desde donde se contempla la inmensidad de la entrada, pero esto no es nada, es la sala más pequeña de las que siguen.
Al fondo de la sala, a la derecha, franqueamos una zona algo mas estrecha y accedemos a la imponente Sala de los Gigantes o Sala de Gracia, donde dicen que cabe la catedral de Palma. La sala sigue a nuestra derecha ascendiendo algo pero nosotros debemos de descender en dirección hacia la izquierda, primero pasando unos gours y después destrepando un caos de bloques.
En la parte más baja de la enorme sala, según avanzamos encontramos algún hito, y siempre hacia la izquierda llegamos a un balcón sobre una gran sala que parece imposible de bajar. A nuestra izquierda se abre un pocillo que da acceso a una rampa a la izquierda de la sala, la Rampa del Tres.
A nuestra derecha hay una pared rocosa con 4 o 5 spits, se equipa la cabecera con 2 de ellos y con un desviador en estalagmita y tras un fraccionamiento en un natural nos ponemos algo mas abajo (14 metros) en una repisa intermedia. Estamos usando una cuerda de 52 metros que nos llegará justo.
En el balcón hacemos una cabecera en unas columnas en la pared izquierda, según miramos hacia la sala. Una rampa al principio muy verticalizada y luego no tanto nos deja casi al final de la sala, descendemos con cuidado hasta el final, a una zona plana y una pasaje bajo nos lleva a la sala Bonica, donde finalizamos nuestra visita, a -121 m.
Allí comienza la Rampa del Fang, etc., pero el tiempo apremia. Salimos sin más problemas desequipando y desde la boca hasta el coche llegamos en media hora. Todavía tenemos luz para ver una puesta de sol en Sa Calobra y la desembocadura del Torrente de Pareis, uno de los paisajes más espectaculares de la isla, además, con el mar rompiendo con fuerza y sin nadie. Nos hemos ganado unas merecidas cervezas…que pagamos en Sa Calobra a precio de oro…

Lunes 1 de noviembre. Cova des Coloms.


La Cova des Coloms es una pequeña pero coqueta cueva con bonitas formaciones a la que se accede nadando 10 minutos desde el mar, partiendo de Cala Falcó, cerca de Porto Cristo. Esta vez solo vamos Paco Cuesta, Rebeca y Luis Jordá, pues Paco Toquero cogía el avión a mediodía.
Si Vallgornera estaba al sur, Sa Campana al Noroeste, ahora cambiamos de escenario y paisaje, de boques de pinos que llegan al mar en el este de la isla, muy cerca de las legendarias y turísticas Cuevas del Drach.
Desde Palma nos dirigimos a Manacor, de ahí a Calas de Mallorca, al llegar al desvío al final de la carretera nos dirigiré os hacia Porto Cristo, enseguida, a los pocos metros vemos una torre antigua y una pista a la derecha, que seguiremos hasta el final.
Dejamos el coche franqueamos unas puertas, y nos encaminamos hacia Cala Varques (15 minutos) Aquí de nuevo pecamos de mal equipados y salvo cuesta que lleva saca de barrancos rebeca y yo pensando en una falsa cercanía llevamos el material de mala manera, en las manos. Dejamos a nuestra derecha la playa contorneamos el pequeño acantilado, pasamos una pequeña calita o entrante de mar, un espectacular arco y llegamos a Cala Falco al cabo de poco mas de media hora.
Nos enfundamos los neoprenos de 5 mm con ganas de explorar la costa. Aquí es imprescindible nadar con aletas, y recomendable gafas. El material que no usemos los meteremos en un bote estanco que además nos ayudará a flotar y nadar. Paco no lleva aletas y nota que progresa mucho más despacio, nadamos bordeando el acantilado derecho donde se ubica la entrada al fondo de una gran boca.
Pasamos una primera boca, luego una segunda, una tercera y hasta una cuarta, esta última ya en mar abierto, pasado el cabo y no vemos al fondo ninguna apertura como indica la guía. O al menos eso nos parece. Volvemos para atrás y entramos en la segunda de ellas, en la que si se aprecia una entrada al fondo.
Llegamos hasta el final no sin algún pequeño sustillo pues el mar empieza a batir con más fuerza y las ondulaciones que hacen que el fondeo se cierre. No vemos la continuación y preocupados por la situación del mar que empeora regresamos deprisa. En el horizonte, en mar abierto una cortina gris se acerca.
Legamos sin contratiempos a la playa, comprobando como el oleaje es mayor que a la partida. En poco tiempo estamos de nuevo en el coche. Consultando la guía, efectivamente la cueva que entramos era la “buena”, pero el mar estaba movida y había atapado la entrada. La única forma hubiera sido una corta buceada… Lo dejamos para la próxima
Regresamos a Palma con, digamos 2,5 de 3 objetivos cumplidos. Todos con ánimo de regresar y ver más cosas. Mallorca, hemos visto, da mucho juego.


Datos prácticos

http://www.covavallgornera.org/
Las visitas a Vallgornera están reguladas por la federación balear. Solo se permite un grupo al mes el cual es guiado por los responsables de la conservación e investigación de la cavidad.
Topografía de la Cova de Sa Campana, en el catálogo de Grandes Cavidades de C. Puch
Libro imprescindible para hacer espeleo en la isla por nuestra cuenta: “Mallorca, bellezas en la oscuridad Guía práctica y visual de la espeleología en Mallorca”. De Daniel Mayoral y Tomeu Mateu. Aunque siempre es más provechoso y divertido contactar con grupos locales.
También podemos consultar algún número de la revista endins, preciosa publicación de a federación balear de speloelogia.
Evidentemente para todo lo que hicimos llevábamos bastante más de20 kg por cabeza, por lo tanto, si viajamos en avion deberemos de estudiar muy bien que hacer y que llevar.
Si vamos a hacer mucha actividad, lo más sensato es ir en coche y embarcarlo en un ferry, salen desde Valencia y desde Denia. La ida es de noche, saliendo hacia las 23:00 y llegando a las 6:00. Por el contrario la vuelta se hace de día.
Si no queremos o podemos embarcar y vamos en avión, mucho no podemos cargar; a lo sumo nuestro equipo personal de verticales y ropa técnica. El mono de neopreno lo podemos alquilar y en cuanto a cuerdas, tal vez lo mejor será contactar con algún grupo de la isla.

Agradecimientos:

A Toni Croix, quien amablemente nos enseñó la cavidad, y pasamos un día estupendísimo, y con quien ya he compartido otra visita.
A Guiem Mulet, que a pesar de sus ocupaciones, esta dispuesto a ayudarnos a organizar las visitas.

Fotos: Paco Cuesta
Redacta: Luis Jordá