martes, 29 de abril de 2014

Crónica ferrata y cueva

FECHA: 17 de abril de 2014
PARTICIPANTES: Toño, Estrella, Montse e Israel.
El jueves de Semana Santa nos fuimos a hacer una ferrata que está cerca de Fortuna, más concretamente en el pueblo de las Casicas. Quedamos allí con cuatro componentes del Grupo Inneni que eran amigos de Montse y se conocían la ferrata de sobra. Salimos sobre las 9:00 de Fortuna y llegamos en 15 minutos a la base de la montaña donde nos encontramos a los compañeros murcianicos. Tras saludos y demás nos pusimos a ir a la base en compañía también de Carolina (la hija de Toño) y Nero (perro de Montse).
Yo estaba algo nervioso ya que era la primera ferrata que hacía pero al empezar a subir se pasaron los nervios. 

La verdad que fue una ferrata corta con sólo una pared que daba impresión. La hicimos en poco más de una hora y disfrutamos de lo lindo subiendo por la pared. Daban ganas de volver a hacerla otra vez, la verdad.


Nos invitaron los del grupo Inneni a comer a Jumilla y a visitar una cueva que tienen por allí. Toño y Carolina se fueron de vuelta al Bungaló y Estrella, Montse y yo (Israel) nos fuimos a ver que se cocía por Jumilla. Comimos y nos llevaron a una cueva que se llama Pontichuelo o algo así (nunca me acordaré del nombre), en la que hacen prácticas los cursillistas del Club Inneni y que se encuentra cerca de Jumilla. Una cueva horizontal con algún paso estrecho y con una galería muy bonita que se llama del piano, lo que en Gorgocil sería la sala del órgano. Allí pasamos un ratillo y los cabritos de los murcianos se echaron unas risas probándonos a pasar por algún agujero estrecho que nos hizo apretarnos el pecho. 

Nos fuimos después a una cantera abandonada que tienen cedida los del club de Murcia y donde estaban montando de todo para practicar durante la Semana Santa. Pasamanos, fraccionamientos y demás, un tipo barrancazo. Allí estuvimos un rato  practicando el paso del nudo. De allí para casa a descansar y a preparar la salida del día siguiente.

Aprovecho la crónica para agradecer al Club Inneni el trato que tuvo con nosotros, ya que nos hizo sentirnos, no sólo compañeros de espeleología, sino como parte de su familia. La verdad que se portaron de maravilla y se notó que tienen una gran pasión por disfrutar de todo lo relacionado con las cuevas. Esperamos poder hacer más cosillas juntos.

Israel Camacho