viernes, 4 de abril de 2014

Cueva Majadillas, Sacecorbo (Guadalajara)

PARTICIPANTES: Marta, Estrella, Jorge, Sergio E., Israel, Rafi, Jesús (molar), Jesús Canfran, Ángel Luis y Anatoly.
FECHA: 28 de marzo de 2014.
Salimos de Guadalajara sobre las 9:00 de la mañana rumbo a la cueva, recogiendo por el camino a varios integrantes del grupo que también iban a formar parte de esta pequeña aventurilla.
Tras parar en el Hostal de Sacecorbo a coger la llave nos dirigimos a la entrada de la cueva donde nos encontramos con un grupito del club de Viana. Tras hablar un rato con ellos instalamos el pequeño pozo de 8 metros que se encuentra en la entrada. 

Bajamos y comenzamos a recorrer algunos de los pasillos que tienen fin para después dirigirnos hacia la sala del tanque, una sala bastante grande con unas columnas que daba gusto ver. Encontramos una formación en forma de torpedo que no pudimos resistirnos a hacernos una fotito en la misma.
Estuvimos recorriendo la sala con todos sus pequeños pasillos y viendo las pocas y bonitas formaciones que tiene, entre ellas una galería que tenía lo que parecía un antiguo puente árabe.
Puesto que la gente de Viana iba a pasar ya el famoso paso del chumino, decidimos parar a comer en la sala del Tanque para no entorpecernos el paso. Un poco de risas y una buena comida para hacer frente al chumino.
Una vez comimos comenzamos a pasar la gatera que da al chumino en dos grupitos de cinco personas. La gatera era un poco incómoda de pasar y con unas rocas que tenías que ir esquivando para no tener un despiste y darte un buen golpe. A alguna no le dio tiempo a posar en la foto, como veis abajo jaja.
A otros si
Llegamos por fin al chumino, lo que me decepcionó un poco. Aunque se hablaba de que era un paso difícil, se puede decir que es más incómodo que otra cosa, espacio hay de sobra aunque si entras mal te puedes quedar encajado por las rocas que hay. Poco a poco fuimos pasando hasta juntarnos de nuevo y nos dirigíamos decididos hacia el sifón a ver como Canfran se daba un bañito de agua helada. Llegamos a lo que es la gatera del sifón, una gatera con agua que avecinaba un baño para el Seguntino del grupo.

Tras hacernos un striptease Canfran (empieza a ser una costumbre en él jeje), se puso un pequeño neopreno que más que nada era un quitamiedos, ya que sería de un cm nada más y nos dirigimos a la entrada del sifón, donde tras pensárselo un poco, se decidió a meterse hacia dentro, dándonos un margen de diez minutos para su salida.
Estuvimos esperando los diez minutos con algo de envidia de poder pasar al otro lado, pero al ver salir a Canfran se nos quitaron las ganas, ya que vimos que casi no podía ni hablar de la Hipotermia. Por suerte, tras ponerse de nuevo el mono interior parece que cogió rápidamente calor.
Tras el paso no quedaba más que la vuelta, así que de nuevo pasamos las gateras y al llegar a la sala del Tanque hicimos dos grupos para separarnos y salir cada uno por un lado.
Nos juntamos en la salida y a celebrarlo a Cifuentes tomando unas cañitas antes de despedirnos y hacer un pacto para meternos en el sifón en la próxima salida a Majadillas.
Israel Camacho