lunes, 18 de agosto de 2014

Cuevamur, 3 de agosto

Cuevamur, es de estas cavidades que desde luego no defrauda, agradecida donde las halla, no es para nada dura y tiene muchísimas formaciones que ver.

Entrabamos en tres grupos, permitirme que me ahorre los nombres pues no quiero castigar al lector, digamos simplemente que éramos buena parte del Club Abismo y otra buena parte del Club de Espeleo Minas, con los que por fortuna cada vez nos sentimos más hermanados.


Allí en la entrada coincidimos con un grupo bastante hermoso de padres, tutores y chiquillos que estaban montando una serie de tirolinas para los chavales, desde luego Nero el perrillo de Montse no se iba a sentir muy sólo esta vez.



Al lio que ya vamos muy pegados y no tardaría en cogernos el segundo grupo. Lo dicho, tal como habíamos supuesto, al poco de instalar la rampa y comenzar a bajar, ya se oía a Rebeca, jo mi querida monitora como te vamos a echar de menos, (lo siento pero no he podido, o no he querido reprimirme, ja ja ja). 


Todo fue rápido, a aquellos que aún no la conocían les estaba encantando sobre todo por su estado de conservación, hay que reconocer que a pesar de ser una de las cavidades más visitadas, está bastante integra. 

Tanto les iba gustando a todos que decidimos irnos a explorar unos deliciosos laminadores que hay pasando la sala del lápiz, si esos que hay si seguimos rectos en vez de coger a la izquierda y meternos al paso de los retales. En fin chicos, que será un placer tomarnos esas cervecitas que han quedado pendientes, que no tardemos en juntarnos, porque siempre que lo hacemos salimos todos con un increíble sabor de boca, es todo lo que puedo decir.

Hacer mención únicamente que llegando casi a la salida de la cavidad, nos volvimos a encontrar con ese grupete tan agradable con los que coincidimos en Tous, este mundillo no deja de ser un pañuelo, y a la larga poco a poco nos vamos conociendo todos.

Isma Luengo

1 comentario:

  1. Ay Isma yo si que os voy a echar de menos!!! que vosotros os quedáis haciendo cuevas, pero yo tendré que buscarme una nueva afición... igual me da por la samba, quién sabe!

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