sábado, 21 de septiembre de 2013

Cubada Grande y Piscarciano, 7-8 sept 2013


Iba a ser un día bastante gris, después de todo. Unos días antes había aparecido en el móvil un mensaje: "¡Lo mismo vamos el 07 a Cubada!"... "Pues vale, me apunto". La salida la organizaba Rupo, que al final no pudo venir por problemas de salud (espero que te repongas pronto, majete). La idea era acompañar a uno de los Niphargus a instalar la boca CM-20 de Cubada para el encuentro que tienen dentro de unos días, retocar-poner algún anclaje y aprovechar para tirar unas fotos en la Galería de los Cristales.


El grupo de valientes estaba compuesto por:

- Jorge, del NIPHARGUS (Burgos). Había otro del grupo, pero causó baja en las fiestas de Espinosa la noche anterior...
- Paco García y Begoña Fernández, del GAEM (Madrid)
- Antonio Martín y Luis Moya, de la Sociedad de Ciencias Naturales GOROSTI (Pamplona)
- Rubén Bermejo, del ESPELEO CLUB ZARAGOZA y Edgar López (Zaragoza), ambos de la UME.
- Montse Camino, la que escribe, de ABISMO (Guadalajara).


Lo primero, y para empezar a hacer el grupo, desayunamos en la plaza en el único bar de Espinosa que estaba abierto. El ambiente a fiestas todavía se notaba. Ahí fuimos apareciendo Jorge y Montse primero, y un rato después Antonio y Luis que venían directamente de casa. Con el resto del grupo nos encontraríamos en El Bernacho, pequeño valle desde el que se inicia el pateo.

Desde Espinosa, y tras coger el pan y un par de bollos preñados, nos ponemos en marcha por la BU-572 hacia el puerto de La Lunada. A poco de Las Machorras sale una pista a la izquierda indicando "Castro Valnera (El Bernacho)", de tierra y con algún bache, pero en buen estado para los coches aunque ese día lloviera. En El Bernacho nos encontramos a Rubén y Edgar por un lado, y Paco y Bego por otro (¡qué bueno es eso de tener furgo!). Saludos, abrazos, y mientras nos ponemos los equipos ya se empiezan a oir las primeras batallitas.


Dejamos los coches en una curva a derechas con un repecho en subida pronunciado. A la izquierda y ya entre árboles arranca un camino que tomamos. Tras 30 ó 40 minutos, y después de pasarnos un poco y desandar unos metros, en una zona abierta del camino nos "tiramos p'al bosque" que tenemos a nuestra izquierda. Tanteamos, probamos, y encontramos la subida del pequeño farallón rocoso que nos ocultaba ese bosque. En 5 minutos estamos en la boca CM-20.

Que si mi foco alumbra más que el tuyo, que si mi batería es más grande que la tuya, que a ver si vas a llevar tú la saca de Calleja ...
<< saca de Calleja

Instala Jorge, el resto vamos entrando uno detrás de otro. En la cabecera de la rampa se deshace el grupo en 2: parte se va a coger el pozo de 50 como forma de bajada hacia la galería de los Ahívas, y la otra parte bajamos por el pozo de 30 y la rampa de 20 para salir a esta misma galería, a unos 5 minutos de distancia. Nos encontramos en la base de la rampa: fotos, charla y algo para picar que ya va siendo hora.

Durante la primera parte de la bajada estuvimos viendo "mejillones"... ¿que cómo se llamaban....? ¡Ah, sí! Rudistas. Y efectivamente no tienen mucho que ver con los mejillones.
pag. 12 cuadernillo del Geolodía 2011 Alicante, Cala del Moraig) >>

Enseguida cogemos el paso hacia la galería de los Cristales, la zona más bonita de la cueva. Ahí nuestros fotógrafos Luis y Rubén nos retrataron de todas las formas posibles, aquello parecía la alfombra roja. Es una zona muy linda, que bien merece la visita.


Con tanta foto se nos fue la hora, y cuando salimos (rápidos, que no se desinstalaba), sobre el camino ya era noche cerrada y comenzaba a llover. Más fotos a una salamandra durante la bajada. Cuando llegamos a los coches ya estábamos calados, se agradeció una cervecita en el bar de Las Machorras ¡que nos la hemos ganado! y una buena cena a base de raciones.

A la hora de dormir ya se habían despedido Jorge, Antonio y Luis, así que los restantes nos acomodamos por la zona a echar una cabezadita.

Al día siguiente desayunamos con pan recién hecho porque pillamos al panadero cuando viene a traérselo al del bar a las 9 del domingo (bueno, algunos estaban más despiertos que otros). Cogimos agua, los trastos, y a la carretera.



En Soncillo, y por la N-232 dirección sur, cogemos un desvío a la derecha que marca Torres de Abajo. A poco está el desvío hacia Hoz de Arreba. En cuanto vemos que la carretera empieza una bajadita hacia el valle paramos para contemplar las bocas de Piscarciano y Vacas (la más evidente) enfrente, a unos 200 metros.



Nosotros seguimos por la carretera un poco más, que los Niphargus están de concentración y tienen montada una carpa en un claro al lado del río ¡Menuda acampada! Mogollón de gente, y todo el mundo con su perro, así que el Tío Bola puede ladrar al que le dé la gana (no le tose ni Dios, pequeñito pero con carácter). Saludos y puesta al día: parece ser que, si hubiéramos salido a tiempo de la cueva, había guiso de corzo para comer.

Según estoy revisando el equipo veo que llevo un  desgarro tremendo en la bota en forma de "7" (ayer no había notado nada). Entonces me acordé de Luis, que al ver mis botas el día anterior me preguntó si no se me habían roto por algún sitio, que a él sí. Todavía no había visto lo mío... Comentando esto con gente de mi club he encontrado a otro (y ya somos 3) a los que la bota se le ha desgarrado con un uso normal, un día "porque sí".


A eso de la una (¡claro! así nos fue con lo del corzo) estamos poniéndonos el equipo para Piscarciano con la furgo aparcadita a un lado de la gran puerta de entrada a una finca. En apenas 10 minutos estamos en la boca.

¿Y cómo va la topo? Pues too pa'lante, por donde haya barro... Según intentamos ir levantando una bota detrás de la otra a cada paso, nos vamos encontrando a los Niphargus que ya salen, al olor de la caldereta.


La cueva es bastante horizontal (el tramo que hicimos), con pequeñas subidas y bajadas que tienen cuerda instalada en fijo (normalmente una cuerda lisa para usar aparatos, y otra con nudos y pequeñas gazas). Al poco de empezar hay una zona que le llaman "la pista americana", con subida-bajada-subida-bajada, muy divertida.


Nosotros tan solo llegamos hasta la fuente (estalagtita por donde cae agua, que se recoge en un pequeño cuenco formado en una estalagmita, limpísimo, y rodeado por una sala con barro hasta la rodilla). Sesión de fotos y a calle, a ver el sol que por fin ha salido. La cueva tiene un desarrollo de unos 15 km., y conecta con Vacas y Arenas, las bocas que están al lado.


Comidita a las 5, no llegamos al corzo, pero se encargaron de contentarnos con cerve de grifo y café, muy rico. Charleta (Jorge ya había aparecido por allí), saludos, y a casa que va siendo hora.


Salamandra a la salida de Cubada:


Cuando tenga más fotos ya iré poniendo.


Nota: En la revista Gota a gota (nº 2) 2013 acaba de aparecer un reportaje de Luis Moya y Roberto F. García: "Los cristales de los montes Valnera. El secreto mejor guardado" (pags. 82-84), con una bonita foto en la página de entrada... ejem...


Montse Camino

Imágenes: Rubén Bermejo, Luis Moya y Montse Camino

4 comentarios:

  1. Buenas fotos. Y ¿a que me suena eso de la bota de goma rota por ese sitio?

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  2. la cinta americana a veces hace milagros

    Toño

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    Respuestas
    1. Cuando la foto ya estaban limpias, y sin unas cuantas vueltas de cinta de embalar (no había americana).

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    2. Pues luego os preguntáis para qué llevo la caja de herramientas a las cuevas...

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